Sometimes I cannot take this place. Sometimes it's my life I can't taste.
Comienza la semana y no sólo significa que México aguantó otro día con vida, sino que también significa que empieza mi última semana de clases. Se me rompe el corazón. Mis últimas clases, mis últimos sermones. Y bueno, es que 4 años invertidos en ese lugar, no serán toda una vida, pero al menos sí mi etapa adolescentoide-adultoide. Snif snif. Y cómo no, entré de 17, era yo un pequeño gusano apestoso y ahora toda una mariposona. El jueves es mi último examen, supongo que ese día es el convivio que hacen a los de último año como siempre. Y ya sabes, los rituales de la toga, las fotos y después ya no son vacaciones. ES DESEMPLEO. Al menos tuve la (estupidísima) idea de hacer el servicio social apenas para tener algo qué hacer junto con la tesis, que ahí va, ahí va. Además de que iré a clases de oyente. ROCK!
Sin embargo, no todo es pesadumbre y lágrimas, porque al menos saliendo de la carrera quisiera hacer más cosas, aprender esas nimiedades que no me había tomado la molestia de aprender en 21 años y volver a otras. Y son estupideces pero pues qué, mucha gente no sabe hacer oro a partir de cualquier otra sustancia. Y yo tampoco, y por eso todos somos especiales.
Algunas cosas que se me han ocurrido:
- Aprender a andar en bicicleta (y comprar una, Why not?)
- Aprender a andar en tacones altos
- Escuchar todos y cada uno de mis discos y recordar por qué los compré
- Ver muchísimas películas que no he visto
- Tomar algún curso de fotografía / Artes plásticas
- Aprender a cocinar
- Cursos de todo, ¿Por qué no?
Y son algunas cosas. Iré haciendo una lista. Oh oh.
El viernes tembló. Mi cuarto se movió muchísimo, lo cual me pilló por sorpresa, porque en esta casa jamás había sentido un temblor, siempre me enteraba ya tarde. Lo único inteligente que se me ocurrió hacer fue tapar mi delineador y esperar. Cuando las cosas están en posibilidad de derrumbarse, siempre espero a que pase. Prt. Ya en la noche fui a una exposición en el ex-teresa y a cantar Linkin' Park con toda mi alma noventera. Pero antes: el metro iba llenísimo allá por patriotismo. Era terrible, en serio lo era, tantas mujeres en un vagón, con su igualadez (en serio, ser mujeres NO NOS HACE IGUALES: no me toquen, no me golpeen, no me encimen cosas, no me miren feo por ir sentada, no me sonrían después de que vi cómo metieron a sus hijas al vagón aunque ellas gritaban de dolor ni me hablen como si fuéramos familia, QUE NO LO SOMOS). Pero qué bueno que iba sentada. Lo volvería a hacer. Y para joder más la vida: La luz se iba en el vagón y yo sólo sentía cómo el miedo me inundaba (que se vaya la luz repentinamente en un vagón del metro me ATERRA demasiado). Cuando por fin llegué a la línea azul del metro -estación chabacano- y todo estaba vacío y con un atardecer del otro lado, pensé que era un buen momento para sentirme bien, como si hubiera sobrevivido a algo horrible (que tal vez así fue). Y me sentí bien.



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Y bueno, todo mundo sabe mi obsesión con los detalles que hacen que la vida valga la pena. Como ponerte un abrigo que no te ponías desde hace dos semanas, meter los bolsillos y encontrar una cantidad de dinero considerable (Ayer me pasó eso! Un billetote de 50 pesos y uno de 20. Pensé "La vida es buena"). Hace poco descubrí uno de los mejores blogs con los que me he encontrado en la vida. Se Llama
1000 Awesome Things y es lo MÁS MARAVILLOSO, porque es una lista (aún haciéndose) de cosas que merecen el calificativo de
AWESOME. Concuerdo con muchos y hay otros que no aplican porque no lo he vivido (nunca he tenido un Snow Day, snif). Espero encontrar algunas cosas (que apliquen a mi vida, pues), y mencionarlas acá. Quién sabe, tal vez llegue también a mil. Tal vez no. ¡La vida está llena de posibilidades! Por mientras, visiten ese blog y guárdenlo en favoritos, que al menos yo sonreí leyéndolo todo.
Pronto: cosas bonitas.
Aunque luego:
Life's got to always be messing with me. (You wanna see the light) / Can't they chill and let me be free? (So do I)/ Can't I take away all this pain. (You wanna see the light) / I try to every night, all in vain... in vain. Teenage Angst Super Power!!
White Town - Your WomanEtiquetas: Esas Cosas Que Tanto Odio Y Que Me Gusta Pregonar, Trying to look on the bright side of life, Un Rayon de Lumière
Me against The Music
1.- El lunes (es decir, ayer), me puse una borrachera de magnitud increíble. No lo puedo creer, ¿Qué tiene la decadencia -como beber una botella de vodka un lunes por la mañana- que sabe tan bien? Es como oler Napalm por la mañana. Aunque en sí la borracherita que nos pusimos mi mejor amiga y yo, fue por mero teen angst. Y es que se acaba la universidad Y NADIE HACE NADA, teníamos que cambiar el panorama. La verdad es que no vuelvo a tomar en esas proporciones porque cuando me dejé caer en el piso de la cocina y cuando abrí los ojos ya estaba sentada en una banquita de la condesa, me pregunté cómo había llegado ahí y me dijo J. que en metro. Otra vez tenemos un espacio de tiempo inexistente. Por la rapidez con la que pasó el día, concluyo que el tiempo se mata bien con esta clase de barbaries jocosonas con consecuencias nada divertidas, pero concuerdo con lo que me dijo Diamandina, que ese tiempo regresa y en serio te cobra.
2.- Charlie, Come home. I miss you, bro.
3.- Ya son días nublados. Me encantan estos días: salir con abrigos, paraguas transparentes, el camión que siempre va tan taciturno por avenida patriotismo. Hace como 2 años recuerdo que un día llovía tan fuerte que no escuchábamos la voz de la profesora, las ventanas se veían borrosas por las gotas de lluvia, como si fueran pantallas de white noise. Me gustan estos días.
4.- Leo "Fragmentos de un discurso amoroso" de Roland Barthes, librito por demás muy triste. Esto de teorizar el amor (o el lenguaje de tal), es algo que me mata, porque ya en lo vivencial es algo distinto. La cuestión diferencial entre teorizar el amor y vivirlo se me figura cuando te explican el proceso para los cortes de la carne, que es diferente a ir a la carnicería y verlo por ti mismo. Oh, oh, este corazón joven. Por igual, leo "Amor Líquido" de Baumann y mi corazón soñador también quiere creer que sí existe algo más allá de la amistad de uso individual, pero mi experiencia vivencial posmoderna le da toda la razón a Baumann. Aunque todos sabemos la verdad: debería dejar de leer estas cosas y mejor hacer mis tareas atrasadas. Pero ustedes qué saben de procrastinación, a ver.
5.- Entre las cosas que me han pasado estos días, tenemos el deceso de mi iPod. La última canción que escuché en él creo que fue una de Audio Bullys - We Don't Care y la anterior una de Velvet Acid Christ. Es triste, sí, porque ya habíamos compartido 5 años de grandes momentos y ahora que me salga su carita x_x en la pantalla, bueno, es abrumador. Y sé que es un poco pequeño-burgués andar lamentando (y luego en un blog, hazme favor) la muerte de un aparatito, pero no es cualquier cosa, temo decir. Porque realmente no hago berrinche por mi ipod (que, está demás decir, era viejísimo, la pantalla todavía era azul), sino por lo accesible que hacía la música el aparatito este. Es otra significación, ¿Me explico? No es el aparato, not at all. Y cinco años es buen rato para hacer de un aparatito algo personal. Más que era tan viejito y fácil de usar y modesto (20 gigas solía ser una cantidad modesta). A mí siempre me ha atraído esa idea de siempre escuchar música, cuando quieras y en 5 años me permití disfrutar de toda esta maldita accesibilidad. Lo que me duele es que mi ipod tenía música reunida de 5 años para acá, es decir, desde lo que me gustaba a finales de prepa hasta hace unas semanas, por lo que también era una cosa de nostalgia insufrible. Recuerdo que estaba el himno que le cantaban a Perón (Los muchachos peronistas todos unidos triunfaremos / y como siempre daremos un grito del corazón / ¡Viva Perón! ¡Viva Perón!), de cuyos ideales yo no soy ni era seguidora, a mi namás me gusta el tango y Hugo del Carril tiene un matiz de voz increíble ahí. También en mi ipod estaban todas esas canciones darketonas que tanto me gustaban en la prepa (desde Bauhaus hasta Icon Of Coil, por ejemplo), dejos de darketez adolescente.
Evidentemente no compraré otro, porque tengo otras prioridades y el dinero es insuficiente para cubrir todo (y luego que la felicidad no se compra, ¿A dónde vamos a parar?). Así que, a menos de que la situación me permita hacerme de uno, haré uso de un discman. El mio murió, espero conseguir uno bonito. Tal vez sea buena oportunidad para escuchar atentamente discos completos, en lugar de un shuffle infinito. Entre los discos que puedo escuchar de principio a fin sin ponerle next:
1.- System Of A Down - Toxicity
2.- Radiohead - Amnesiac/Kid A
3.- My Bloody Valentine - Loveless
4.- The BloodHound Gang - Hooray for boobies
5.- She Wants Revenge - She Wants Revenge
6.- Rechezentrum - The John Peel Session
Y seguramente muchos más, que por esta accesibilidad de escuchar lo que quiero cuando quiero en lugar de escuchar más a fondo discos completos, me ha quitado. Lo bueno es que sigo comprando los discos que me gustan. Tendrán mi comodidad, pero no mi alma.

6.-
Here I lay / Still and breathless / Just like always / Still I want some more / Mirrors sideways / Who cares what's behind / Just like always / Still your passenger.7.- Pronto: un tehuacán.
Deftones - PassengerEtiquetas: Esas Cosas Que Tanto Odio Y Que Me Gusta Pregonar, Subjetivismo de mediana calidad, Trying to look on the bright side of life
Allegro ma non troppo, un poco maestoso
Algunas cosas que he hecho durante la ausencia de la escuela (no son vacaciones, campeones. Neta, no lo son).
1.- He leído un poco para la tesis. La verdad, voy a ser muy sincera, he leído muy poco, porque me da miedo leer y preparar tantos apuntes y eso. Y no es que el lenguaje me dé miedo (que la verdad, debería), sino porque ya todas estas cosas hacen más fehaciente que nunca el hecho de que mi vida académica, as I know it, se está yendo por el agujero. Podría tomar una segunda carrera, maestría, todas esas cosas. Pero, no puedo mentir: no hay nada como el primer día de clases. Yo recuerdo que mi primer día de clases iba muy enojada, estaba muy amargadita porque por seis aciertos no entré a la universidad que yo quería (la UNAM, claro). Bueno, era yo un cúmulo de ira y desastre, pensé no hacer amigos, ser mamonsísima y así. Pero, el primer día de clases nos hicieron lo que se conoce por NOVATADA, y los primeros minutos de lo que sería mi primera clase (metafísica), al verdadero profesor lo sustituyó un compañero de otro semestre (que la verdad si daba la finta de profesor). Él se portó como el peor de los profesores, nos azotó la puerta, sacó a un chico (que resultó un cómplice [y también resulto otro buen amigo de la universidad) y, cuando yo sufría diciendo en mi mente que a qué clase de atolladero sádico me había metido, el compadre se empezó a reir infernalmente y nos dijo "bienvenido a la universidad" y entró el verdadero profesor (no digo nombres, me gusta eso de ser discreto) y dio la primerita clase de metafísica, con De Finance. Mi segunda clase fue lógica y me dije, oh mi dios, creo que no está tan mal. Y demonios, no lo estaba. A la semana nos hicieron un convivio, el grupo con el que estaba ya nos íbamos a beber a la semana de conocernos y hacíamos fiestas. ¿Mi mejor año de la universidad? Ñam, debo decir que primer y segundo semestre y sexto semestre. Mi universidad, no te voy a mentir, fue LITERALMENTE, un segundo hogar. Una familia enorme y, como en todas las familias, hay gente que odias y gente que te alegra el alma haber conocido. También el director de la carrera, que siempre se me figuró con un lado paternal, preguntándonos cosas y diciendo que el mundo es un lugar terrible y que saliendo de la escuela andaremos penando por ahí. Y no estoy loca, ya va tres personas que me dicen que está ese lado hogareño de la escuela. Los convivios, las clases, el "me salgo por un cigarrito", ir por dulces con V. (la secretaria). Son cosas que voy a extrañar, porque universidad hay un infinito de posibilidades, pero un lugar que sientas como un hogar, pocos, me atrevo a decir que REALMENTE muy pocos.
2.- Ver películas. Vi Letras prohibidas, la del Marqués de Sade. Mientras veía la película, recordé a los miles de conocidos que me decían que el Marqués de Sade era un imbécil y que su lectura no aporta nada and all that stuff. Lo cierto es que, creo, lo están leyendo en un tiempo equivocado. De una manera superficialona, por así decirlo, no es lo mismo leer en un librito cómo le desgarran el ano a una quinceañera, en México 2009 (por decir algo) que, digamos... FRANCIA DE 1785. Además, tomemos en cuenta que el público contemporáneo ya no le satisface este tipo de violaciones al prójimo. Tenemos internet y tenemos patologías, una complaciendo a la otra respectivamente. Por otra parte, lo que plantea es una anarquía en la interacción con el otro, una violación al espacio personal. Que un padre llegue y penetre a una jovencita sin consentimiento de ella, se llama violación y, en el mundo creado por el Marqués de Sade, esto está permitido, por la falta de ley (o al menos en lo que he leído, no había tal). Debe ser algo más elaborado, pero vi la película, no leí los libros, no esperen algo más fundamentado, duh. Aún así, me parece interesante la bolita de nieve que fue para los franceses. Ah, el hardcore escrito.
2.1.- Hace dos semanas -todavía no estábamos en pausa, pero la tengo que mencionar- vi Natural Born Killers. GRAN PELÍCULA, si les late eso de matar sin razón. Estoy sumamente interesada en eso de cometer actos "malos" o "graves" contra el prójimo simplemente porque existe la posibilidad de hacerlo. Es decir, como la abstracción de la intención. Se me hace un rollo muy interesante y crudo, por diversas cuestiones que ahí luego me encargaré de plantear.
3.- He escuchado demasiado a Mendelssohn y a Bethoveen. El primero, lo escuché porque leí que Wittgenstein decía que era LA obra. La escuché y, vaya, es hermosa. Carajo, lo es. Y de Beethoven, la sinfonía No. 9, aunque quemadísima, no deja de ser bella. Mi movimiento favorito, claro, lo puse como título en este post. Y pues, también escucho el Kid A de Radiohead. De hecho...
4.- Creo que Kid A es mi disco para estos días solitarios y cuasi-apocalípticos. Everything in it's right place me recuerda el comienzo de Vanilla Sky, película que al final sí me gusta y qué. Pero, decía, es un disco muy raro, tiene sus partes entrañables y su final que esperas sea un balazo en la sien, sonriendo.
5.- Hablando de balazos en la sien, juego Manhunt 2. Lo había dejado porque había un nivel, titulado "Desviados sexuales", donde no podía pasar porque no sabía cómo matar a los guardias. Pero luego que supe cómo, fui, los maté y ahora me dedico a tomar fusiles y balear a todo aquél que no permita que Daniel Lamb, el mejor psicópata, cumpla su objetivo (el cual no sé, porque no lo he acabado). Mucha sangrita y el hecho de que los controles del wii te permitan manejar cómo matar a los enemigos, es una cosa PRICELESS. PRICELESS, te digo.
6.- Regresé al violoncello. No estoy tan oxidada, pero me urge llevar a mi lindo Marco Aurelio (por un tiempo se llamó Anuar, pero ya no me gustó), al laudero. Nada más que terminé Silent Hill goes Mexican Flu y podré ir :)
7.- Y me encontré unas fotos, entre ellas estaba una del cello que me gustó harto.

8.- Yo digo que den click
aquí. o no. ¿O sí?
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Y bueno, espero que, independientemente de la influenza y su verdad/ficción, se estén cuidando, como los seres humanos deben hacer. Por sentido común.
Ludwig Van Beethoven - Symphony No. 9 in D minor, Op. 123 - 5. O Freunde, nicht diese Töne!(Bueno, obvio no él. Duh).
Etiquetas: common life, De la nostalgia y otras cosas de valor sentimental que sólo a mí me importan, Esas Cosas Que Tanto Odio Y Que Me Gusta Pregonar, Subjetivismo de mediana calidad