domingo, julio 25, 2010

I'm not a Robot

1.- Una semana triste, probablemente por el hecho de estar encerrada gracias a la lluvia. He escrito cosas, ninguna con importancia académica, lo cual creo que valoraré más. Uno siempre debe escribir para sí. Eso sí, hecho feliz: ya me llevaron mi bicicleta. Es hermosa, color púrpura, salpicaderas y canastita. Fui a dar un par de vueltas esta mañana que no llovía y me sentí tan bien. Dar vueltas, chocar contra plantas, espantar a las palomas. Ojalá la tierra si fuera totalmente plana, porque en las subiditas sentía que me iba a morir. Ahora mismo me duelen los brazos y me tiembla la mano izquierda por el esfuerzo, pero eso me agrada: el récord del esfuerzo. Mi nueva bici me llena de una alegría inhóspita. Voy a citar a Hemingway, algo que leí en una tienda de la condesa:

"Es montando en una bicicleta como mejor se conocen los contornos de un país. En automóvil no queda un recuerdo tan exacto como al pedalear".


Y ojalá esta maldita ciudad se pudiera manejar seguramente. Sería muy feliz yendo a todos lados en mi bici. Extrañamente, te sientes más libre.

2.- Sigo pensando que Inception es una gran película. Entra en las 3 favoritas del año, junto con Un Hombre Serio de los Coen y El Fantástico Señor Zorro, de Wes Anderson. Esas 3 películas me han parecido tan jodidamente buenas que me emocionan discutirlas en cafecillos. Así, pues. Otras películas que he visto: Boogie el aceitoso, me pareció muy buena. La animación es sobresaliente y la historia llena de sangre y war flashbacks. Jamás me cansaré de las referencias al Napalm. Vi Shrek 4. Ñe, nada impresionante.

3.- 2 ó 3 detalles y termino otra cosa en la clase de tejido. Por cuestiones de discreción, las fotos vendrán después ;)

4.- Nuevo descubrimiento musical también: Marina & The Diamonds. Qué cosa, esta chica tiene una voz tan linda y como que de hombre de verdad y no mariconadas. En sus videos hay mucha diamantina y se ve que está muy loca. La enhorabueno completamente. Espero comprar el disco, así de rudo me gusta.



5.- Sábado, una de las sesiones más fuertes en el Soul Rehab. Estoy hable y hable y hable y hable... hasta que dije algo que jamás me había atrevido a decir en voz alta. Me quedo callada y ahora no puedo dejar esa idea atrás. Pienso, pues, que hay un límite. No more, then.

6.- Manos frías. Brbrbrbr.

Marina & The Diamonds - Mowgli's Road

martes, julio 20, 2010

El mundo ya me da igual

1.- Primera noticia super fantástica de la semana: me compré una bicicleta. Todavía no me la dan y siento que ya la amo. Me siento como madre que dará a luz en cinco días y ya se imagina vistiendo a su hijito. Yo me imagino en mi bici en diferentes parques, yendo por el mandado a la comercial mexicana, llegar a Japón para comprar un poco de arroz. Qué felicidad, les digo yo. Estuve ahorrando durante un buen rato, de hecho tenía pensado comprarme una de esas bicicletas vintage infames todas caras pero hermosas. Y un día, caminando por la condesa, entré a una tienda y vi una bici que me gustó hartísimo: fue amor a primera vista. Pregunté detalles y me dijeron que el precio incluye pintura, cambio de asiento, espejos, velocidades, focos y garantía de un año. El precio se ajustaba A LA PERFECCIÓN con lo que tenía ahorrado, así que la aparté, fui un día después a pagar y listo. Ya me mandaron mail con pruebas de color y ya no puedo esperar. De todo esto, espero:

1.- Andar muchísimo en bici.
2.- Que no me atropellen.

Por ahora sólo eso. Seré de poca fe, pero no de pocas ilusiones.

2.- Fui a ver Inception y con toda la euforia que puede contener mi corazón, diré: qué película. La amé con todo mi corazón. Los que algunas vez han platicado conmigo, de esas veces en que no me callo de la emoción, saben que esos temas de la realidad, los sueño and all that happy crap son de mis temas preferidos. Le comentaba de hecho a @Fire_tony -quien fue de los primeros en entender la euforia por la película- que me recordó mucho al cuento, ya antes citado en este blog, de Philip K. Dick, I Hope I Shall Arrive Soon. El tema de la mente, la contaminación por los recuerdos, tocar una pared y que la mano no la atraviese. Qué cosa. Gracias a Diana, quien me llevó a la premiere, tan linda ella (L).

3.- Hoy hoy hoy, 20 de julio, sale el último número de Scott Pilgrim. Ya leí los otros cinco y también qué emoción. La película, diría mi amigui Lilián, se ve que será un Nerdgasmo, porque sale Jason Schwartzman. Uh. Como nota al pie, no recuerdo en qué número, vi una frase que describe muy bien un poco de lo que ha pasado en mi vida:


"Scott, If your life had a face, I would punch it in the balls"


Reí tanto con eso. Ya, pues, ya leeré más de lo de las ponencias.

4.- Otra cosa de emoción: ¡Fui a un concierto de Tropikal forever! Y no es por nada, pero se la rifan estos tipillos. Había momentos en que me sentía en una boda, con los regalos que aventaban y me latió muchísimo que todos se supieran la letra. El lugar les quedó pequeño, pero rifan demasiado. Dejo este video, de mis favoritos ever:



Es obvio que todo es pura guasa, pero no deja de ser divertido!

5.- Iba a escribir un post sobre una comida a la que fui. Pero considerando que internet, como el mundo, a veces es muy pequeño, se corre cierto riesgo de indiscreción. Pronto: cuando el peligro pase, ese post.

Es hora de dormir. Pronto: ¡Más! ¡Bicis! ¡Salsaaaa!

Röyksopp - what else is there? (Trentemoeller Remix)

domingo, julio 11, 2010

Fight With Shattered Mirrors

1.- Muchas cosas han pasado esta semana. Fui a comprarme ropa en rebaja, eso es muy bueno. El saldo: unos zapatitos, un sueter tejido (jiji), una blusa, un pantalón, un bolso y la película del Fantástico Señor Zorro. Ok, creo que el dvd en sí fue el único que no estuvo en rebaja, pero de lo que me sobró la pude comprar. Es una película extraordinaria, mientras la veía sentía la misma emoción con la que la vi la primera vez. La animación, la historia, las voces ahora sí en inglés (en español no están TAN mal y de hecho la traducción se apega mucho al guión, pero no hay nada como escuchar a Meryl Streep, George Clooney y Jason Schwartzman en la misma película. De sólo pensarlo me dan ganas de volverla a ver). Ir por las cosas no fue tanto caos, pero sí tuve que hacer mi papel de minero y buscar mucho, porque todo lo "bueno" seguro fue lo que primero que se acabó al comenzar las ofertas.

2.- Muy feliz, lo anuncio: acabé mi gorrito en mis clases de tejer! Aquí está la foto payasa, es que no sabía desde dónde tomarla, porque por arriba parece tela sin forma y más abajo pues no se ve. Es una boina, por dios:



En la clase me felicitaron y hasta la maestra me tomó una foto, por si algún día llega alguien a ver cómo hacer un gorrito :) Qué bonito todo. Lo estrené el viernes y todos me lo chulearon y nadie me creía cuando les dije que lo hice yo. Cerdos. El broche lo compré en el tianguis de por mi casa, pienso que se ve adorable. Igual y voy con el señor a enseñarle cómo quedó el gorrito, porque él me recomendó ese broche. Bonito, bonito todo. Ahora comienzo: una bolsa. Más adelante ya empezaré con las agujas y mi proyecto más acá: una colcha. Gulp.

3.- Leyendo: Scott Pilgrim's precious little life. Gulp, lo sé, no es de ponencias, coloquios ni tesis, pero me trajeron los comics... cof cof, digo, "NOVELAS GRÁFICAS" y en la lap no los disfruté tanto como ahora. Me gusta mucho el tipo de dibujo, la historia en sí. ¡Ya saldrá la película! Más emoción todavía.

4.- Esta semana, si todo sale bien, ya empieza el proyecto, me aplico para la tesis ya y de hecho igual y hasta consigo un trabajito. Cruzo los dedos, oh. Es un trabajito simple, justo como quisiera fuera la vida per se.


Pronto: un post tal vez divertido, sobre una tarde extrañamente aburrida y esclarecedora.

Zeigeist - Pressurized Chamber

martes, julio 06, 2010

Instancias

1.- He visto muchas películas estos días, gracias al jueves de 10 pesos la película en blockbuster. Es buena oferta porque por si no me gusta, ya no me enojo con el marchante, si me gusta, algún día la puedo comprar. Vi 500 Días Con Ella, la cual me llegó muchísimo. Supongo que por pura proyección, pero no dejo de pensar que es una buena película. Realista, al menos, lo cual ya es decir muchísimo (sin sarcasmo), porque eso de los finales felices ya nadie lo cree, fuck off. Recordé esa frase de Belle And Sebastian, a la cual no le había prestado nunca mucha atención: "Colour my life with the chaos of trouble" y creo que algún día, si me nacen-los-destos, me tatuaría eso en un omóplato. En fin, a unos les toca ser Nancy y a otros Sid Vicious. Luego vi Marie Antoinette de Sophia Coppola y la amé hartísimo. Aún sigo sin entender porqué le pusieron "La Reina adolescente", si así con el puro nombre está perfecto. Y eso de la reina adolescente suena a chick flick. Es hermosa y reafirmó mi amor enfermizo por Jason Schwartzman. Coffee And Cigarettes me gustó mucho, se me hizo muy divertida y se me antojó durísimo tomar un café y un cigarrillo al terminar la película. Oh, las consecuencias del vicio. Y finalmente vi El Séptimo Sello de Bergman. Me tomo la libertad de escribir lo siguiente, porque es mi blog: Bergman tiene mejores. El ajedrez y la figura de la muerte se ven muy desperdiciadas y hay escenas que pecan de lentas, lentas como el sopor. Prefiero Persona o Sonrisas De Una Noche de Verano, que por ser simple y todos los personajes hacen todo más ameno, es mejor. If you ask me.

2.- Ya casi termino mi primer proyecto serio en mis clases de tejido. Será un gorrito, uno muy bonito. Pondría una foto, pero todavía no está terminado. Habrá foto cuando ya le haya hecho el remate y le ponga un broche que le compré, a ver si no se ve muy cursilón noventero. Además, están comenzando las lluvias, perfecto momento para usar gorritos guapos. Me emociona esto de tejer, Idalia segurito concuerda conmigo. Es precioso cómo 3 horas de clase se van como si fueran 3 minutos en un juego de feria divertido. Además, mucha señora va y platicamos de cosas bien divertidas. Del mandado, de lo peligrosa que está la ciudad, de Gaby Vargas. No me lo van a creer, pero existe una revista que se llama Vogue Knitting, que es como el Haute Couture del tejido y hay cosas hermosas. Después del gorrito, quisiera hacer un bolsito para una amiguita y ya que agarre más confianza haré chunches divertidos. Si me veo intrépida, igual aprenderé a tejer con aguja, ya le estoy perdiendo el miedo al gancho.

3.- Los días nublados, mis favoritos.



4.- Mis proyectos van viento en popa. Me hace falta leer muchísimo más, pero al mismo tiempo trato de pasarla bomba. Es lo menos que puedo hacer por todo lo demás.

5.- Gracias a Diana, Me faltan 9 estampas para mi album de Hello Kitty. Y realmente sólo hay dos cosas que decir. Panini: ojalá aún tengas estampas de Kitty. Y que Diana es la pura buena onda. Hablamos un buen rato sobre filosofía, literatura y sopa de calabazas. La onda, les digo. Llegando a mi casa, me comí un plato con choco Krispis. Como ando en tratamiento, no puedo comer mucho azúcar, pero esta es mi última semana en que puedo comer cositas más variadas antes de regresar al fascismo alimenticio y oh, los choco krispis saben a gloria. Se me dilató la pupila y me puse a cantar Control Machete. Lo dije en twitter, lo digo ahora:

Nuestros porros y hitters deberian estar llenos de Choco Krispis. Así tal vez seríamos una generación más feliz y menos mediocre.

Lo dije y lo mantengo.

Pronto: más cosas de qué hablar en un blog. O no.

Coconut Records - Back To You

domingo, junio 27, 2010

Un poco sobre la frivolidad que vive en la que este blog escribe

Religiones, culturas, la misma educación. Todos en algún punto te dicen que lo material no importa. Que ni tu coche, tu celular, tus libros, todo eso es nimio si lo comparamos con tu vida per se. El mismo Hobbes dice que la justicia empieza por respetar la vida, al último las posesiones materiales. Y con justa razón, yo jamás negaría esa preferencia si yo misma lo profeso. Pero. Hace una semana veía este programa llamado Ugly Betty, el cual es uno de los mejores en la programación de Sony. Willhemina Slater, una pseudo ricachona que, para conseguir ser jefa editora, decide vender sus joyas, sus pieles y toda esa clase de pertenencias, para poder competir economicamente con Daniel, el otro jefe editor. En una escena ella está en la cama, abrazando sus pieles y sus joyas y le dice a su asistente que, a fin de cuentas, todo eso que ella va a vender, sí significa algo. Todas esas cosas que medio mundo señala de frívolas, dice ella, todas esas cosas son ella y ella es todas esas cosas. Discúlpame, que mira que yo estudié humanidades, pero es imposible no ver cierto apego, más que material, personal por ese tipo de cosas, con semejante argumento. Porque hasta el más jodido ha querido un capricho en la vida, algo más que cosas-para-sobrevivir. Y no te hablo de pieles o diamantes, un pan dulce bimbo es un capricho, en tanto que no forma parte de una dieta balanceada. Degustar un rol de canela glaseado en un parque a las 5:00 pm es uno de esos placeres que te puedo catalogar como un capricho hermoso de la vida.

Yo tenía muchísimas Barbies. Tenía la Barbie que trabajaba en un crucero (mi primera), la princesa de corazones, la Barbie del supermercado. No te miento, tenía cerca de 38 barbies. O más, la mayoría regalos de cumpleaños. Siempre fui una chica consentida, aunque también las ganaba porque la escuela era pan comido para mi (oye, era la primaria). En fin, yo jugaba con todas ellas. Con ellas nacían millones de historias y mejores telenovelones que en cualquier canal para señoras. Barbie casándose con Ken, Barbie en el bosque con sus amigas contando historias de terror, Barbie en una cena elegante con sus amigos y con Ken. Cuando invitaba a mis amigas eramos tan felices jugando con las Barbies, que yo jamás sentía cuando ya daban las 7pm y sus mamás venían por ellas. Alguna vez mi tia me llevaba a clases de natación con mi mejor amiga, Coni, y luego llevábamos las Barbies porque nos daban 10 minutos al final para jugar y jugábamos a que las barbies concursaran. En fin, yo amaba mis barbies,a todas y cada una de ellas. Tenía el supermercado, la casa camper, la alberca, la boutique. Pero llegó este día, inevitable camino a la muerte: crecí. Cada vez jugaba menos con ellas, pero de vez en cuando las arreglaba para que no se vieran tan desordenadas. Ya entré yo a la secundaria y ya ni siquiera volteaba a ver el rincón donde yo las tenía.

Y mi madre dijo


Hay que donarlas.


Y, por supuesto, obligóme a ir. Primero yo estaba confundida, porque eran mis Barbies. Me dio una mochila rosa e hizo que pusiera todas mis barbies ahí. Estaba triste, pensando que en su rincón ahora estarían otras cosas, como libros o plantas. Cuando llegamos al lugar de donación, había una chica vestida de enfermera, porque las iba a donar a un hospital de muñecas para que luego fueran regaladas a otras niñas en orfanatos. Recuerdo que fui yo, maldita sea, la que dio la mochila rosa y ahora sí, no había marcha atrás. Y es que no había regalado mis Barbies, ni los vestidos, ni los zapatos mágicos: había regalado el motor que mi imaginación había usado durante mucho tiempo para hacer historias dignas de novelita rosa. No eran las muñecas con sus cortes a la do it yourself, no. Entiéndeme, no. La chica enfermera me dio un diploma, diciendo gracias y que ahora muchas niñas jugarían con muñecas que parecerían nuevas y casi se despide con una mano en la frente, como si fuéramos militares. Dejamos el lugar y yo me sentía triste, aunque en el fondo mi mamá repetía lo de las niñas, hacer feliz a alguien.

Y hoy, algunos años más tarde, me doy cuenta de eso. Una muñeca es algo material. Eso no se niega, es muy obvio. Pero en ese entonces eran casi un tesoro para mi, porque me permitían hacer historias, casi como si yo fuera la directora de una obra teatral. Cada una tuvo una historia, en algún momento una fue la mala que al final se volvió amiga y ahora iba a la casa a tomar el té con panqués. Ahora me doy cuenta de que mi apego no era material y es lo que buscaba concluir. No me sentí mal por mis Barbies, sino porque lo que me permitieron crear y dejé atrás. Ese lado joto femenino que toda niñita quiere vivir, yo lo hice. Y hoy lo entiendo también cuando arreglo mi cuarto. Cuando arreglo mis libros, no es el apego a ellos como un montón de hojas numeradas, sino lo que han hecho de mi, los que me han hecho reir, los que me han hecho llorar, los que me han permitido pensar el horror de tocar algo y que no se desvanezca y ojalá esto fuera verdad. Cuando arreglo mi tocador, con los perfumes, las cartas y las fotografías, son parte de lo que soy, de lo que hago. La Elsa que se arregla el fleco, la que se delinea los párpados. Si alguien viene a decirme que soy una materialista, jamás lo negaré. Porque al final acepto que no soy sólo carne e ideas. Soy carne, ideas y recuerdos, los cuales muchas veces quiero que permanezcan tangibles, conservándolos. Y si decido que sean tangibles, es porque me gusta pensar en ellos seguido, sin necesidad de que sea un infierno, porque al fin y al cabo (y con bolsas negras enormes para la basura en mano), yo decido qué tirar.

Y lo conserve, para que veas


Zeigeist - Dawn Night

jueves, junio 24, 2010

We Share Our Mother's Health

1.- Días ocupados y eso ME ENCANTA. He estado ocupada con lo de tejido (ya deshice mi creación para seguir practicando jaja). He estado haciendo abstracts para ver si pegan duro. El proyecto ya va más chévere, cuestión de detalles y todo bien. Me siento bien, espero que todo salga como espero. La fe lo puede todo, como le dije a un profesor.

2.- Esta última frase me recuerda una anécdota. La otra vez fui a una crepada en casa de Sofío. La casa de ella (la de antes, creo que se mudó por trigésima vez) estaba en un fraccionamiento muy lejos de la vida urbana, aunque eso sí, qué hermosa casa, lo que sea de cada quien. Me subo al taxi, le doy la dirección... y el chofer no arranca. "Ay linda, no sé cómo llegar. Pero aguanta, deja saco Mi Guía Roji". No, qué belleza. Contados son los taxistas que me han dicho esa frase, hasta me sentí especial. Esperé unos minutos, ni prendió el taxímetro. Estaba yo perdiendo las esperanzas. Cierra la guía roji y me dice "ya sé cómo, vámonos". 30 minutos después, ya estaba en casa de la linda Sofía. Y pasó:


Elso: Señor, muchas gracias. Sin usted yo estaría perdidísima, le vuelvo a agradecer.

Taxista:
Ay señorita, ni agradezca, cómo. ¿Qué tal que me hubiera perdido bien feo?

Elso:
Bueno, señor, seguiría agradecida, así funciona la fe.


Y el taxista se carcajeó recio y no se fue sino hasta que me metí al fraccionamiento. Sí, el camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones, pero al menos si voy para allá, ojalá me toque ese mismo taxi.

3.- Llueve, llueve demasiado.

4.- Me gané unos boletos de Apocalyptica! Me da alegria ganarme cosas así. Fueron muy amables cuando fui por mis boletos y tengo lugares muy muy buenos. ¡'Sostodoooo!


5.- Oigan, ustedes saben que quiero mucho a Bob y a Sirako. Son personas extraordinarias y en las fiestas son la sensación. En este momento, necesitan de nuestra ayuda, amiguitos pillos. Verán, Charlie Monttana hizo un concurso y ellos son finalistas. ¿El premio? ¡Cantar una rola con él! ¡Imagínense! Entonces, es imperioso que ustedes voten por ellos.

¿Cómo?


Fácil, vayan a esta página: http://charliemonttana.com.mx/?page_id=9

Luego, esto:



¡Por favor! No sólo porque son mis amigos, sino porque se lo merecen. Ellos son fans, metieron un buen de producción y prometen fiesta. Ya saben chicos, confío en ustedes.


6.- Pronto: cosas más profundas. Es que sueño, Jesú.

The Knife - Marble House

viernes, junio 18, 2010

Cosas que he hecho en mi primera semana "libre"

1.- He leido para unos trabajos, lo cual es harto emocionante. También he leido para la tesis y ya llevo una parte del proyecto nuevo terminada. Awesome!

2.- Fui a lo de Magritte y me pareció una hermosa exposición, aunque como diría mi amiga Haydee, fue una pobre museografía. Las salas estaban como muy dispersas y eso del touch para fotos me pareció muy prescindible. Pude ver La Memoria y me sentí un poco realizada en esta vida.

3.- Fui con J. a ver I (L) Huckabees. Amo esa película. Tiene muchos simbolismos y básicamente la parte del sandwich me mata de emoción y tristeza. Graaan película y graaan amiga es J.

4.- Fui a comer con una amiga de la secundaria. Platicamos muchísimo, creo que ya lo necesitaba. A veces en el soul rehab no puedo decir tantas cosas como con ella. Y viceversa, ya sabes, por eso mismo voy.

5.- Mi primera clase de tejido con Idalia. Diría que fue gran éxito pero uh, cuesta mucho mucho trabajo y eso que estoy en nivel cero cero cero. Me divierto mucho y el tiempo se me va como agua.



6.- Salí con M. a tomar café, que le dicen. No me morí. Estuvimos escuchando The Knife y en algún momento de todo, pensé que The Knife era como la mejor banda de todo el mundo. Y ahí se me fueron todas las ideas, en pensar que la canción We Share Our Mother's Health es lo más grandioso que se ha hecho y que este mundo es un lugar hermoso por tener a bandas como The Knife. Luego escuchamos Boards of Canada y Fischerspooner. Fuimos a Conejo Blanco y todo estuvo más lindo.



7.- Mañana soul rehab y visitaré no sé qué cosa.

8.- ¡Ya empezaron las lluvias!

The Knife - We Share Our Mother's Health

sábado, junio 12, 2010

Sobre mi servicio social.

Cuando quería hacer mi servicio social, lo primero que me vino a la mente era que le iba a servir el café al jefe e ir a comprar gorditas para todos los trabajadores. Realmente eso me desanimaba mucho, porque lo que sea de cada quien, yono estudié 4 años para comprar café y gorditas. Eso ya lo sé hacer porque la escuela de la vida me lo enseñó. Quería hacer mi servicio social en un mejor lugar, y cuando vi que mi universidad estaba afiliada al Papalote museo del niño, decidí que sería buena idea intentarlo ahí. Después de una capacitación intensiva de 3 semanas, me quedé en el área de expreso (arte) y no pude haber sido más feliz. En primer lugar usas una bata de colores fosforilocos, lo cual ya es algo realmente chévere. En segundo lugar, aprendí tantas cosas, tantos datos históricos y técnicas artísticas, que no puedo ser más feliz. Aprendí cosas sobre Malevich, Pollock, Teatro, música, etcétera. El hecho de saber un poco más sobre un montón de cosas siempre debe ser una razón de felicidad. Hice muchísimas amistades y, lo mejor, muchos amigos. Conocí artistas visuales, diseñadores gráficos, arquitectos, diseñadores industriales, PoettttTTTTttttas, administradores, pedagogos, historiadores y un larguísimo etcétera.

Cuando salí de la carrera, recuerdo que aprendí muy bien a trabajar sola. En las exposiciones siempre repartía los temas, que cada quien leyera lo suyo y que te fuera como te fuera. En el servicio social aprendías a trabajar en el equipo o morías devorado por una tribu de niños caníbales. Y sí, hablo en serio. Me tocó estar en algunas exhibiciones sola y los niveles de stress eran tan extremos que me daban muchas ganas de salirme a gritar en medio de constituyentes y regresar como si nada. Aprendí a organizarme, a ser un poco más ordenada. Apoyé en un festival de poesía, coordiné algunas veces la zona. Mis coordinadoras y los jefes que llegué a tener confiaron en mi y eso hizo que me diera cuenta de que yo no era una persona tan pinche como muchas veces llegué a pensar (o me hicieron llegar a pensar).

Pero lo mejor que aprendí en el museo, fue aprender a tratar a los niños. Einstein decía que por más que tu supieras de un tema, si no sabías explicárselo a tu abuelita, estabas destinado al fracaso. Y justo cuando yo le platicaba a los niños sobre Jackson Pollock, arte abstracto, Origami y un LARGUÍSIMO etcétera y ellos me entendían, sentía que la vida es tan sencilla. Que realmente nada es tan pendejamente complejo. La vida está ahí y su fórmula no es tan complicada. Fill the fucking blanks, that's all. Sí hubo veces en que me llegaba a desesperar, porque los niños luego no son un pan de dios, sino un bolillo duro de tres noches fuera de la bolsa. Pero sí sabías usar las palabras y la actitud correcta, todo es un win-win.

Y sí, hubo cosas que no me parecieron del lugar. El descuido de muchas exhibiciones, la desorganización, algunas actitudes. Pero jamás podré decir que el museo no fue el lugar perfecto para hacer mi servicio social. Y si me fui, es porque necesito crecer. Con todo lo que he aprendido y, ahora sabiendo de lo que soy capaz, tengo una tesis que acabar, un proyecto qué comenzar. Tengo muchísimas cosas que aprender que por pereza jamás quise hacerlo.

Y que quede como record personal: mi servicio social fue extraodinario porque me hizo una mejor persona. Me hizo más responsable, sí. Más organizada, sí. Pero lo mejor es que pude explotar lo que yo me encargué de enterrar por mi desidia. Conocí gente impresionante. Y usé una bata fosforiloca. Es todo lo que voy a decir.



Eso sí, la primera cosa que me alegra de salir del servicio: Ya me podré pintar las uñas.

Backstreet Boys - The Call

martes, junio 08, 2010

Start Wearing Purple

1.- Mis últimos días en el museo. Al parecer la semana estará muy tranquila y eso me alegra, porque no quería salir estresada de ahí. Ya tengo muchos planes, uno de ellos es mi examen de idioma en la universidad, requisito de licenciatura, que pienso pasar el lunes ipso facto. También tengo pensado escribir como enajenada. En mi universidad existe una revista -Logos- y quiero mandar un trabajo que tengo (trata unos temas de Walter Benjamin), a ver si me publican. Me llenan de ilusión esas cosas. Ahora que llevo un cuaderno conmigo a todos lados, anoto muchas ideas, y hasta quiero escribir cuentitos pequeños. Entraré a un concurso donde, si todo sale como debería, ojalá me gane el segundo lugar, porque está muy bonito. Digo, sería bonito ganarme el primero, pero se me hace muy ambicioso, si lo que mi corazón realmente quiere es el segundo lugar. Espero al menos hacerlo bien, a ver si tengo una oportunidad. El concurso, por supuesto, es tan frívolo que mi marcador de superficialidad está en números rojos sacando humo, pero qué importa.

2.- Al parecer también tengo un nuevo proyecto en el que quiero trabajar, pero ya hablaré de eso luego, porque hay que ver si me dan la luces verdes de la ciudad. Si es así, preparad vuestras moradas. O no.

3.- Hace una semana fui al concierto de Múm y fue tan endemoniadamente hermoso. Múm era uno de esos grupos que yo pensé jamás vería hasta que me fuera a Islandia, y seguro para ese día ya se habrían separado o jubilado. O ambos. Por eso cuando me enteré que venían sentí esa necesidad de verlos y, claro, déjame decirte que fue un concierto formidable. Pensé que lo únic que escucharía sería música bonita y conejos imaginarios y ranitas hechas con humo, pero fue algo más elaborado, se veía más trabajo empleado. Vamos, se veían profesionales, maldita sea. El encore, Green grass of tunnel fue algo espectacular. Me emociona hablar de este concierto, me hace pensar que porque algo sea lindo no haya un arduo trabajo implícito. Nice.

4.- mi cuarto es un desastre en este momento. Pero ya será un color más claro. Adiós, Azul cielo, adiós. No sé si te extrañaré, si tanto quiero deshacerme de ti. PRobablemente sí.

5.- Época de lluvias. Época de botitas con diamantina, sombrillas de batman que abren violentamente. Hablando de nada, pensé el otro día en comprarme un pato. Pero me da miedo que no le ponga atención. Me da miedo dejarlo solo. Me da miedo que crezca. Me da miedo que se muera.

6.- Eso sí, he dormido, no descansado. Todo es tan raro. Un día dormiré tanto, que mis ojeras se habrán ido y todos ustedes también.

Gogol Bordello - Santa Marinella

martes, junio 01, 2010

I leave my head and my heart on the dancefloor

1.- 11 de junio es el día D. El día en que dejo el museo y empiezo a ver por la tesis, mis nuevas clases de tejido, el curso de foto, las clases de francés y un sin fin de cosas que tengo planeadas y que pospuse por floja. Es más, un día agarro y hasta aprendo a manejar. Me emociona. Digo, igual me pone triste dejar el museo, pero para eso ya habrá un bonito post, por qué no. Por mientras: la nueva vida que se acerca. Prioridades ante todo: no suspender la tesis. Hasta he pensado que con el poco dinero ahorrado, comprarme una de esas mini laps para trabajar, ya que andaré de un lado para otro, aparte de que pienso trabajar en otras cosas para seguir con ingresos. Fuuum, muchas cosas. Eso es bueno.

2.- Me compré un rompevientos. Es negro con bolitas rosas y azules y lo amo. Me parece importante mencionarle, por mera cuestión personal. Tengo un rompevientos. Y está bien rompebolas.

3.- Monsieur Bob mencionó algunas cosas que te deberían decir antes de empezar la carrera de artes visuales, las cuales me parecieron sensatas. En filosofía también debe haber, aunque sería bueno que te lo dijeran con años de anticipación. Si algún adolescente quiere estudiar filosofía, yo le diría:

- Cuando veas la oportunidad, sal del país. Con beca, con un barril de zanahorias, con poderes de teletransportación: sólo sal y descubre el mundo que quieres descifrar.

- En librerias de viejo lo encuentras barato y bonito.

- Trata de aprender otro idioma. De preferencia alemán o francés.

- Atasca tu currículum y pide en los seminarios constancias de asistencia.

- Aprende a discernir tus amistades, tus profesores y tus autores predilectos.

- Ningún hombre puede bañarse dos veces en el mismo río.

- Aquí afuera todo está muy cabrón.

- Siempre carga un suéter.

4.- El sábado fui a ver Abel y oooh me gustó mucho mucho. Se agradecen las nuevas perspectivas en el cine, en lugar de secuestros, política o un intento de película sobre Peña Nieto en sus travesías por casarse con la Gaviota. El domingo fui a ver El Príncipe de Persia y la hora y media me la pasé esperando a ver a qué hora caía una turbina de avión encima de Dastan (Jake Gyllenhaal).

5.- Pintaré mi cuarto. Un color más claro. El azul cielo ya me tiene un poco harta y necesito que cambie todo. Pensaba ponerle adornos de vinil, como un muffin o notas musicales. Que cambie un poco, por qué diablo no.

6.- Sigue el calor horrible. Ugh.

Mindless Self Indulgence - Mastermind

miércoles, mayo 26, 2010

Favor de escanear tu usb antes de abrir algún archivo.

1.- Comienzo este post desde la universidad, porque ya voy a dar de alta el servicio social, pero todos los oficinistas se fueron a comer. Sorpresa, sorpresa. Hace un calor horrible. Y cada que llueve es sólo para que unos minutos más tarde haga un calor más intenso y luego a uno le dan más ganas de romper todo a su alrededor. La mutilación. Aparte, la burocracia Lasallista se caracteriza por pagar puntos karma y también acumulas kilómetros para viajar. Hoy tal vez ya pueda irme a Dubai.

2.- Fui a ver The Men Who Stare At Goats y me gustó muchísimo. La búsqueda de fe/sentido-de-la-vida siempre es uno de mis temas favoritas. Llámale dios, llámale ejército, llámale vida aburrida. Si encuentras algo y crees en eso, básicamente empiezas a pelear en nombre de eso, casi a hacerlo tu legado. Tal vez las razones no sean las más sensatas (como la guerra, por ejemplo), pero si siempre aguantas vara en lo que crees, puedes saber que tienes algo entre las manos. Lo que sea, que al menos no te quedas con las manos al aire. Tal vez nadie tiene con certeza una razón para vivir, pero no por eso no buscas razones para no morir. Algunos usan la fe, otros piensan que tienen algo importante que deben hacer. En la película, Lyn Cassady tenía su fe en el New Earth Army. Y cuando siente que traiciona su credo, sabe que rompió todo. Simplemente lo jodió. Y aunque sus conclusiones sean altamente risibles (como "el toque de la muerte" o cosas así), él ansiaba recuperar cuentas con lo que lo hizo tan feliz: una razón para luchar. Bob Wilton también tenía el corazón roto. Pero llegó su aventura, llegó su razón, una razón tan poderosa que ya lo demás era nimio. Recorrió un desierto, escuchó cosas increíbles. Pero lo encontró. Tal vez fue el agua con LSD, tal vez fue el twist de su vida. Lo importante es que hay más cosas, siempre. Y verás, pues, que como Bob Wilton, un día voy a pensar que creo en algo tan cabrón, PERO TAN CABRÓN, que yo sí voy a atravesar una pared.

3.- Iba caminando por la condesa, comiendo unos gajos de toronja con un tenedor desechable. Iba escuchando Arcade Fire y todo estaba bien. Iba caminando con la mano derecha abajo (y en esta, el utensilio). En eso, un tipillo que venía hacia el otro lado, me quita el tenedor. Volteo y namás se va, con mi tenedor negro en la mano. No volteó, no se rió, no me hizo burla. Sólo me lo quito y se fue. Me quede parada sin decir algo a ver si el tipillo se volteaba al menos a sonreir o que tirara mi tenedor. Pero no: Se fue. Seguí mi camino pero se me hizo rarísimo (ya me están pasando cosas extraordinarias).

4.- Canciones que considero muy tristes:
The Myriad - A Clean Shot
Death Cab For Cutie - Champagne in a papercup
Múm - The ghosts you draw on my back
Blonde Redhead -SW
Placebo - Black-eyed



5.- Canciones que me hacen muy feliz:

Smash Mouth - Walkin' on the sun
Supergrass - Alright
Bumcello - Bakin' in the sun
Kula Shaker - PPRIP
Lady Gaga (feat. Beyoncé) - Telephone

6.- Termino el post en casa. Está lloviendo. Mañana caloooor.

Lady Gaga - Teeth

miércoles, mayo 19, 2010

Gangster methods

El otro día Lilián me preguntó qué me apasiona más, si leer/escribir filosofía (más leer, porque escribir soy una newbie) o la música. Le digo que son muy diferentes, pero ahora que lo pienso también son exactamente lo mismo. En música, al menos como intérprete, es tu deber darle tu toque, hacer que la música -ya escrita- suene hermoso, correcto. Respetar los piano, respetar las repeticiones, hacer tiempos correctos. Con la música, maleas las notas para darle vida a la música. Si todos los intérpretes fueran iguales, no habría necesidad de discos solistas, sería como educar máquinas. Todos tenemos nuestro solista favorito. Porque hemos escuchado en manos de millones a Bach, pero siempre son distintas versiones. Hay versiones que apestan, hay las que hacen llorar de lo sublime. Ser intéprete es algo más a comprometerte a hacer hermoso algo que tienes enfrente de ti. Muy diferente a la composición, obviedad que debo mencionar.

La filosofía: el papel está en blanco y el mundo está allá afuera. Las preguntas escasean y el deber es hacerlas correctamente. En filosofía el mundo es enorme, los libros también son un universo. Aquí la disertación la hace uno, empezar -a veces de cero- a fabricar ideas.

Pero así como tenemos sinfonías, sonatas, melodías, himnos, bagatelas y un largo etcétera, en la filosofía está el mundo, la muerte, los fenómenos, la existencia, el alma, la fe. Tal vez, creo, como el papel del intérprete al hacer suya una partitura, el filósofo (o el que aspira a serlo) tiene un mundo en frente, que él mismo debe descifrar.

Aunque también me apasiona la fotografía, cosa que aún no he explorado bien. Pero ya verán, ya verán. Fui a un curso en la universidad. El maestro era toda la onda, muy bonachón y a veces distraído, pero a veces me parecía que tenía destellos de grandeza. Un día me dijo que no importa la cámara, es la persona. Y es lo más grandioso que me han dicho. En mi paso por la vida -y por, cof cof, Flickr- he visto personas que presumen sus súper camaras digitales de millones de pixeles, y luego recuerdo a lo que me dijo Alfredo: "con una cámara así, dime en qué momento te va a salir una foto fea. A menos que estés idiota, es imposible que algo salga feo en esas cámaras" y también me pareció un comentario atinadísimo. Tal vez no son las miles de cámaras que uno pueda llegar a poseer. Tampoco lo es photoshop, si a esas vamos. Tal vez lo que importa es la magia que puedas hacer con eso. Darle vida a algo que parecía ausente. Como darle vida a la música, como descifrar el mundo.

Jay-jay johanson - Jay-jay johanson again

jueves, mayo 13, 2010

A Clean Shot

Tuve un sueño bien ojete. Pero así, ojete de lo largo que fue. Hubo tantas cosas, tantas personas, que casi pensé que sí lo estaba viviendo y que seguramente me iba a morir y que por fin todo iba a acabar porque todo estaba saliendo ojetamente mal.

Empezó. Mi mamá me gritaba por no sé qué cosa. Me peleaba mucho con ella en la casa (pero no era mi casa, era como un cuarto pequeño, un depa pequeño). Nos peleábamos y resolvía ella por correrme de la casa, con la condición de que en una bolsa me llevara lo que yo creí importante y que no podía regresar por más. Como quien dice "haz un viaje y no vuelvas". Vi la mochila, azul y rota, y concluí que los que ya hubiera en la bolsa, eso me llevaba (la bolsa se veía bombacha, no recuerdo qué llevaba, ni revisé). Mientras daba un último recorrido a ese pequeño cuarto me puse a pensar a dónde iría, con quién me voy. Como hay otra casa que no hemos vendido (en la realidad, de hecho es cierto), me dije que sería buena idea irme ahí. Emprendí el camino y oh sorpresa, esa casa era bonita, estaba vacía, pero era como 20 veces más pequeña de lo que en la realidad es. Sin embargo, más sorpresa, mi mejor amiga J. era mi roommie por lo que yo era muy feliz. Ese día pasa y se supone iré a dormir. Me acuesto en una cama muy incómoda y veo una luciérnaga morada. Pero era una luz morada tan brillante la que emanaba que me hipnotizaba. La seguí por todos lados pero cuando se acercaba yo me alejaba, como cuando los niños juegan con una catarina y cuando esta vuela los niños corren asustados. Pasó la noche, no supe qué pasó con la luciérnaga. J. estaba molesta conmigo porque hice mucho ruido en la noche y le dije que ps cómo, namás vi a la luciérnaga, pero ella dice que golpeaba las paredes, gritaba y lloraba. Eso no pasó en lo que recuerdo de la luciérnaga, pero ella en el sueño me decía que sí.

Luego, yo tenía que ir por las viandas, ¿No? Porque en lo onírico al parecer también tenemos obligación de ir por la leche si nos la hemos acabado. Voy y en la tiendita me encuentra A. Me pregunta cómo me ha ido y le ignoro. Me sigue hablando y yo nada más pensaba que quería mi cartón de leche y me voy. Me decía "sé que ya vives sola. Espero me invites" y, se iba de la tienda y yo me preguntaba que cómo lo supo si eso pasó un sueño antes. Ay, todo tan rápido.

Regresaba a la casa y J. Ya no estaba y la casa ya no era casa. Estaba en una escuela de música y yo ya no traía mi bolsita del mandado, traía mi chelo. Pasaba por todos los salones y veía, a lo lejos, al que fue mi maestro de chelo alguna vez. Me dio mucho miedo entrar y me quedé a un lado de la puerta escuchando la clase que daba. Me sentaba y muchas personas pasaban.

Después, mi tía optó por despertarme porque ya eran las 10 de la mañana y no había ido al doctor (porque, claro, en la realidad soy de esos adultos contemporáneos adolescentes de corazón que ya van al médico siempre) y aparte en dos horas tenía que irme al museo y no, ya, levántate.

Me sentí ajena a todo. A mi cuarto, a todo. Como si realmente me hubiera ido, hubiera hecho enojar a J., como si me hubiera encontrado a A. comprando leche lala, como si hubiera regresado a música, lo que me hacía feliz. El sueño fue LARGO. Sentí que moriría. Sentía que en serio ojalá esto fuera un sueño y me despertara.

Quien sabe, se supone -supone- en nuestros sueños siempre somos nosotros, sólo representados por diferentes roles, ¿no? En mis sueños decido irme (porque me corren, faltaba más), me hago molestar, persigo luciérnagas, me abandono, me escondo. Bueno, así que tú digas muy diferente a la realidad, pues no.

Pero mira cómo la vida es tan injusta y triste. Y yo sigo trabajando, me sigo levantando, sigo preocupándome, sigo pensando. Mira cómo sigo. Pero también, mira lo que haré. Que mira que aprenderé a tejer, a seguir la tesis. A seguir sintiéndome ajena hasta que un lugar vuelva ser casa.

The Myriad - Forget What You Came For

domingo, mayo 09, 2010

Godspeed You!

1.- Recordando la infancia, veo Mundo Cool y no recordaba cuánto me gustaba. La cosa es que antes, en el apogeo de los 90, la pasaban en el 7 a las 2 de la tarde, muchas veces la vi regresando de mi honorable primaria. Se me hace raro que la pasaran tan temprano porque, si bien no viene alguna escena sexual explícita, el tema si está dentro de la columna vertebral de la película y pues al menos debieron pasarla por ahí de las 6 de la tarde cuando ya estaba El Mundo de Beakman y todos los niños ya teníamos sintonizados el 11. En fin, Mundo Cool es una gran película y la recomiendo violentamente. Además, después de años y años, me doy cuenta de que Gabriel Byrne es Jack Deebs en esa película. Si les gusta HBO, sabrán que Gabriel Byrne es el que sale en este programa lamado "En Terapia", el cual es muy bueno. Es como enterarte de que tu terapeuta es batman o algo así. Genial.

2.- Was My Rushmore.



3.- Dicen que cuando no tienes nada bueno qué decir, no digas nada. Pero hay tantas abejas.

4.- Fui a comer a casa de Idalia. Ella cocina tan delicioso que en verdad es increíble. Conocí su azucarera mágica, tomamos el té y hablamos de cosas emocionantes. Voy a dejar el trabajo en el museo. Retomar la tesis. Voy a reconstruir lo que se llevaron. Aprender nuevas cosas. Odiar el calor. Dibujar. Aprender a tejer, a leer la hora en reloj de manecillas. Volver a hacer de mi iPod algo útil. No odiar los caminos a casa. Tirar cosas que ya no me sirven. Ver muchas muchas películas. En fin, si fuera un albañil, voy a arreglar la fachada. Aunque apenas esté haciendo la mezcla.

Rasputina - Gingerbread Coffin