1.- Las cosas han ido muy bien. Mucho trabajo pero eso es tan bueno que me da emoción. Una amiga me dice que en el museo soy la más activa y alegre, le creo más que nada o de alegre porque como a eso de las 12 me dan muchas ganas de salirme del museo e ir a dormir al pastito que está enfrente. El jueves pasado fue mi primer evento y oh, fue la cosa más cansada de este mundo. Ese día, no sé por qué, en la mañana y tarde tenían programados 3000 niños. Yo me dije "bueno, en la noche ya se debe vaciar" Y cual?!?! estaba A REVENTAR, jamás había visto el museo tan lleno, dios. Una señora, de esas que nunca faltan, dejó a su hijo solito en una sección del museo que es para menores de 3 años (que sea una sección para ellos, no implica que uno puda dejarlos ahí, hay que acompañarlos) y en verdad me indigné. Es que cómo dejan ahí a su niño, con TANTA gente, es increíble. Obvio le dije que no se podía hacer eso y que si regresaba, la mataría cruelmente o que le mandaría a mis yakuzas. Mira qué padre, vieja idiota.
2.- Estos días he escuchado mucho la pregunta "¿No eran los 90 la mejor época del siglo?" y es obvio que detengo mi paso y digo que sí mientras damos razón para afirmar tal cosa. Subjetivamente, si quiero hacer los discos de la década, pfuta, me llevaría buen rato pensarlo. Pero pronto, en este blog: mis discos de mi década. Porque yo no viví sus años y muchos de ustedes tampoco cumplieron 22, es obvio que no concordaremos, pero no dejemos la bonita costumbre de pasar a las decenas sin antes debatir qué fue lo mejor y qué fue lo peor.
3.- No es que me de pena, pero sí un poco de enojo: no he leído mucho estos días. Es terrible porque tengo muchos pendientes personales, entre ellos uno que me dieron en Soul Rehab. Pero ya, supongo que es hora de equilibrar cosas personales con el servicio, porque de hecho tampoco he visto muchas películas (ya vi terciopelo azul, bonísima, me he perdido de mucho al parecer) y tampoco he escuchado discos ni visto programas. El sacrificio laboral se quita si sabes equilibrar todo. Por eso me ven en fiestas aunque a las 12 ya me esté durmiendo y esperando caer en una nube que me lleve a mi casa.
3.1.- Tampoco he tomado muchas fotos. Oh oh, no perder la práctica de las cosas buenas, digo yo.
3.2.- Tampoco he ido a andar en bici. Ya no se olvida, ¿O sí?
4.- Ya medio sé andar en zapatos de tacón (11 centimetros). Tó-ma-la. Es difícil, sí. ¿Se ve bien? Por supuesto. Pero dije que aprendería, yo lo dije. Lo que sigue: tal vez hacer cocktails. O cocinar, en primer lugar. Ya verán, ya lo verán!
5.- Y todo va bien. Todo está bien.
Lady Gaga - Alejandro
Acompáñelo con su Sufrimiento. Aquí sí le entendemos, de veras, de veritas.
lunes, noviembre 30, 2009
lunes, noviembre 23, 2009
Lady Gaga - Bad Romance
I want your drama
The touch of your hand
I want your leather-studded kiss in the sand
I want your love
Love-love-love
I want your love
The touch of your hand
I want your leather-studded kiss in the sand
I want your love
Love-love-love
I want your love
domingo, noviembre 15, 2009
Algunas cosas que están en mi cabeza y es justo meditar
1.- Mi re-enamoramiento con placebo. Recuerdo que tenía un enorme rato sin escucharlos así de enfermizo. Mi primer acercamiento con ellos fue cuando mi mamá me compró el disco Black Market Music en una tiendita que estaba por una plaza comercial en Iztapalapa, lo escuché en mi disco coby y oh, me enamoré perdidamente de ellos. Aún no comenzaba mi estapa darketa, pero ahí supe cómo era eso de adolecer una canción como sólo Taste In Men y Spite And Malice podían hacerlo. Y estos días los escucho con todo mi corazón (mi cenicero), con mi discman prestado ya que mi ipod está muertito (aún, muajajaja), en la lap-pop y bueno, figúrate.
2.- No sé andar en tacones. Me preocupa porque se viene una fiestuca y me da cosa ir cual vil naca con zapato de piso. ¿Eso qué? Y no es que no sepa por iletrada, básicamente no sé porque jamás lo he intentado. Todos mis tacones son largos, de esos que te hacen el paro por si te vas a caer. Pero ya no más: prepárense, agujas. Ya verán, seré como Lady Gaga, lo cual va a mi siguiente punto.
3.- Amo a Lady Gaga. Es increíble su superficialidad y su justificada ricachonería de porcherie. Aquí tienen su nuevo video. Con esos tacones me verán, yo se los digo, malditos bandidos:
4.- En el museo me va rebien. Creo. Al menos siento que estoy haciendo un buen trabajo, aunque me falta afinar algunos detalles (como trabajar con grupos chicos, porque con grupos grandes soy más extrovertida, gulp).
4.1.- fui cuate del mes! De Octubre, tengo entendido. Pero mira que como Thalía, arrasé.
5.- Soul rehab. Qué cosa. Quién iba a pensar que, efectivamente, te medio cambia cada sesión. Aunque uno se aferre a la mentira. Es como enterrar la verdad pero que se escuche un corazón latiendo. bú.
6.- Ya uso lentes. Ya veo mejor los subtítulos en el cine, las letritas de las estaciones del metro, los poros de la gente.

Ya los he usado días completos para acostumbrarme. Pero ahora ya son para ir al cine, a clases, al museo. Ahm... para dormir creo que no. Duh.
7.- La voluntad. Ugh. Desde ahora comienza la fase de reforzar la disciplina. Y ya verán. Ya verán.
Lady Gaga - Lovegame (chew fu remix)
2.- No sé andar en tacones. Me preocupa porque se viene una fiestuca y me da cosa ir cual vil naca con zapato de piso. ¿Eso qué? Y no es que no sepa por iletrada, básicamente no sé porque jamás lo he intentado. Todos mis tacones son largos, de esos que te hacen el paro por si te vas a caer. Pero ya no más: prepárense, agujas. Ya verán, seré como Lady Gaga, lo cual va a mi siguiente punto.
3.- Amo a Lady Gaga. Es increíble su superficialidad y su justificada ricachonería de porcherie. Aquí tienen su nuevo video. Con esos tacones me verán, yo se los digo, malditos bandidos:
4.- En el museo me va rebien. Creo. Al menos siento que estoy haciendo un buen trabajo, aunque me falta afinar algunos detalles (como trabajar con grupos chicos, porque con grupos grandes soy más extrovertida, gulp).
4.1.- fui cuate del mes! De Octubre, tengo entendido. Pero mira que como Thalía, arrasé.
5.- Soul rehab. Qué cosa. Quién iba a pensar que, efectivamente, te medio cambia cada sesión. Aunque uno se aferre a la mentira. Es como enterrar la verdad pero que se escuche un corazón latiendo. bú.
6.- Ya uso lentes. Ya veo mejor los subtítulos en el cine, las letritas de las estaciones del metro, los poros de la gente.

Ya los he usado días completos para acostumbrarme. Pero ahora ya son para ir al cine, a clases, al museo. Ahm... para dormir creo que no. Duh.
7.- La voluntad. Ugh. Desde ahora comienza la fase de reforzar la disciplina. Y ya verán. Ya verán.
Lady Gaga - Lovegame (chew fu remix)
Placebo - Ashtray Heart
You were alone before we met
No more forlorn than one could get
How could we know we had found treasure?
How sinister and how correct!
No more forlorn than one could get
How could we know we had found treasure?
How sinister and how correct!
sábado, noviembre 07, 2009
Pequeñas historias
Cena en el Covadonga. Me la pasé tan bien, que ni me quería ir. Pero bu, el deber. Bu, luego no me levanto. Bu, me tengo que arreglar. Pero lo que es: qué bien me la pasé.
**
Fui con los amigos de papalote a tomar unas gomichelas, que básicamente es cerveza con un montón de cosas dulces y, vaya, quién lo iba a pensar, sabe delicioso, aparte de tener gomitas ahí nadando en el fondo. La cosa es que de regreso a mi casa el metrobús iba un poco lleno. Como sólo me tomé una cerveza (de un litro, jiji) y no había comido, la modorrita me llegó súbitamente y ugh, qué flojera andar parada hasta la estación que me tocaba. Me pasé hasta delante y al ver que tampoco había lugares, me di cuenta de que atrás del lugar del conductor había una especie de escaloncito donde, claro, mi mente amodorrada pensó que era un buen lugar para sentarme. Así que accedí a poner mis cosas en el piso, me senté, me hice una pequeña y linda bolita de estambre y me dormí. Pero entre el trabajo, la chela, el hambre y los sombreros flotando, me tomé una siesta. Una siesta que duró hasta El Caminero, cuando yo debía bajar muchas estaciones antes. Ya de regreso no me aventuré a dormir y mejor iba contando las cosas. Lo que debo decir: es la mejor siesta que he tenido en meses. Quizá es la mejor del año, me sentí tan descansada que no me arrepiento. Y lo volvería hacer, como todo lo demás de lo que no me arrepiento. Una y otra y otra y otra vez.
**
Antes de ir a las gomichelas, teníamos que tomar transporte, ¿No? Fuimos al pesero y como llenamos el camión, le decíamos en broma al chofer que si nos llevaba a insurgentes, ahí por Álvaro Obregón en insurgentes. Entre broma y broma, el chofer dijo que sí, así que se bajaron los qu eno iban paraallá (una parejita) y una chica, ajena al museo, decidió acompañarnos en la travesía. Eeeeh! Así que ahí iba un pesero a Metro Chapultepec a Insurgentes. Fue un gran viaje, viva ese chofer.

**
Después regresó el sentimiento de metástasis. Luego dormí, desperté y se había ido tantito.
Es hora de DORMIR. Pronto: mis nuevos lentes.
Vive La Fête - Mon Dieu
**
Fui con los amigos de papalote a tomar unas gomichelas, que básicamente es cerveza con un montón de cosas dulces y, vaya, quién lo iba a pensar, sabe delicioso, aparte de tener gomitas ahí nadando en el fondo. La cosa es que de regreso a mi casa el metrobús iba un poco lleno. Como sólo me tomé una cerveza (de un litro, jiji) y no había comido, la modorrita me llegó súbitamente y ugh, qué flojera andar parada hasta la estación que me tocaba. Me pasé hasta delante y al ver que tampoco había lugares, me di cuenta de que atrás del lugar del conductor había una especie de escaloncito donde, claro, mi mente amodorrada pensó que era un buen lugar para sentarme. Así que accedí a poner mis cosas en el piso, me senté, me hice una pequeña y linda bolita de estambre y me dormí. Pero entre el trabajo, la chela, el hambre y los sombreros flotando, me tomé una siesta. Una siesta que duró hasta El Caminero, cuando yo debía bajar muchas estaciones antes. Ya de regreso no me aventuré a dormir y mejor iba contando las cosas. Lo que debo decir: es la mejor siesta que he tenido en meses. Quizá es la mejor del año, me sentí tan descansada que no me arrepiento. Y lo volvería hacer, como todo lo demás de lo que no me arrepiento. Una y otra y otra y otra vez.
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Antes de ir a las gomichelas, teníamos que tomar transporte, ¿No? Fuimos al pesero y como llenamos el camión, le decíamos en broma al chofer que si nos llevaba a insurgentes, ahí por Álvaro Obregón en insurgentes. Entre broma y broma, el chofer dijo que sí, así que se bajaron los qu eno iban paraallá (una parejita) y una chica, ajena al museo, decidió acompañarnos en la travesía. Eeeeh! Así que ahí iba un pesero a Metro Chapultepec a Insurgentes. Fue un gran viaje, viva ese chofer.

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Después regresó el sentimiento de metástasis. Luego dormí, desperté y se había ido tantito.
Es hora de DORMIR. Pronto: mis nuevos lentes.
Vive La Fête - Mon Dieu
domingo, noviembre 01, 2009
Hasta Luego, Octubre
Comunmente sincerarse, no con el blog ni con los amigos, sino con uno mismo es de las cosas más difíciles que pueden existir, porque dentro de esa sinceridad hay ciertas cosas que uno no quiere aceptar que están pasando. o también la sinceridad conlleva cosas que uno no quiere andar aceptando por ahí, como si fuera decir cualquier cosa en un cafecito de la condesa. Y mientras yo buscaba unos textos en la Lap-Pop, tuve que ir a mis archivos recibidos circa 2007 y me encontré con muchas canciones que me hicieron recordar muchos momentos lindos. Es muy raro escribirlo -imagínate decirlo en voz alta- pero escuchar Atrevetete de Calle 13 o, gulp, Tras de mi de RBD me recuerdan a las pláticas que tenía con uno de mis mejores amigos en todo este mundo, de las conversaciones sobre conciertos, clases y cosas vergonzosas. De la promesa de ir a ver a Britney Spears juntos. Y ahora todo parece tan lejano. Y por supuesto que la sinceridad también trae nostalgia y la nostalgia deriva en muchas cosas. Con este amigo mio no sé qué decir, porque extraño mucho platicar con él y mantengo esa esperanza de que un día llegando de la escuela, o de donde sea, me conectaré y lo veré en el mensajero con uno de sus nicks sobre Muse o Chabelo. O que me contestará un msj al celular o que llegaré a mi casa y mi tia me dirá que él me habló como a las 5 de la tarde, preguntando cómo estaba. Y la sinceridad es lo que sientes al ver fotos donde la gente parecía ser otra (aunque sabes que siguen siendo los mismos [los mismos forevers de siempre]). El muchacho con el pelo enmarañado en la frente, el chico que te gustaba en la secun y que se hizo una perforación horrible en la nariz (y le pareció jocoso mandarte una foto), el flyer de Faith And The Muse con Deadfly Ensemble en el 2005. Estos estereotipos me matan, you know, a pesar de que yo también sea un cúmulo de ellos. Ver fotos que sólo te dejaban esa certeza de que la gente es muy estúpida y que, a su vez, te hacen pensar en tu finitud. Sinceridad es que te dé pena ajena lo que la gente te decía lo que sentía en esos días y que hoy en día esa misma gente te vea con otros ojos. Screenshots. Sinceridad es todo eso que sientes que simplemente no lo puedes expresar con un lenguaje común. No es un "pásame la sal". Tal vez la pimienta, pero no la sal.
Sinceridad es lo que dice supergrass sobre tocar Alright en conciertos: "We don’t play “Alright” anymore. We should play it in a minor key, and in the past tense".
Ese past tense lo define todo: We Were Young, We Ran Green, Kept our teeth nice and clean.
**
Se fue octubre. Por supuesto que intenté disrazarme de Lady Gaga, me faltó la peluca. Tomé demasiado y aprendí otras cosas para la escuela de la vida. Ya es noviembre. Y éramos tan jóvenes.
**
Soul Rehab: me gusta, me agrada comenzar así el sábado.
Es todo por ahora. Pronto: cosas!
Supergrass - Grace
Sinceridad es lo que dice supergrass sobre tocar Alright en conciertos: "We don’t play “Alright” anymore. We should play it in a minor key, and in the past tense".
Ese past tense lo define todo: We Were Young, We Ran Green, Kept our teeth nice and clean.
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Se fue octubre. Por supuesto que intenté disrazarme de Lady Gaga, me faltó la peluca. Tomé demasiado y aprendí otras cosas para la escuela de la vida. Ya es noviembre. Y éramos tan jóvenes.
**
Soul Rehab: me gusta, me agrada comenzar así el sábado.
Es todo por ahora. Pronto: cosas!
Supergrass - Grace
domingo, octubre 25, 2009
Una Opinión Una
Ultimamente internet ha andado tan loco y deprimente que me da un poquito de asco todo. Desde que pasó lo del impuesto a las telecomunicaciones, la gente ha tenido un comportamiento tal, que me hace pensar que sí, nos meten lo que nos merecemos (y hasta eso se ven misericordiosos, porque es POCO). ¿Saturar mails a los diputados? ¿Hashtags en twitter? Sé que grandes revolucionarios deben estar retorciéndose de sólo pensar en lo que hicieron con su herencia de ideas. Es como la abuela que dejó una serie de jarrones de la dinatía Ming y los nietos los usan para poner las flores de la parejita en turno. O tal vez exagero, pues lo ideales no son tan fuertes como para mover a la sociedad contemporánea. No entiendo a la gente y, claro, nunca me ha importado hacerlo, pero el hecho de que el detonante para iniciar un movimiento -por demás pobre- sea INTERNET, es horrible, me da mucho asco. Pero creo que debo entender que no toda la gente come, no todos se enferman (y por ende no necesitan medicinas), no todos buscan trabajo y no todos se enojan por estas cosas. Pero todos necesitamos revisar los mails, es IMPERIOSO hacerlo. Necesitamos blogs, necesitamos twitter. ¡Por Dios! Necesitamos todo eso. ¿Cómo pude estar tan ciega? ¿Cómo?
No, en serio. Como pueden ver, no critico su "poder de convocatoria", que al parecer raya en lo mínimo (pero "algo es algo"), sino que critico su intención. Critico sus prioridades, critico su manera tan egoísta de dejar a México con el rimel corrido en la esquina del baño, quitándose las costras de tanto que le han metido. ¿Sí me siguen? México: 2009 no fue tu año. No sólo porque nos están dejando sin dinero, sin alimentos, sin productos y tenemos enfermedades al por mayor, sino porque puedes ver que tus ciudadanos te dan la espalda y sólo ven por ti si se meten con internet. Como puedes ver, tus ciudadanos (y POR SUPUESTO que me incluyo, porque hasta te he señalado con el dedo mientras veo lo que pasa), todos nosotros somos unos inútiles para ti. Y ni siquiera tenemos el pie plano.
Y sé que todos tienen sus razones para defender sus propios ideales. Pero sería mejor que defendieran sus ideales, con la razón propia para ello.
Rammstein - Du Riechst So Gut
(Pronto: un post más feliz).
No, en serio. Como pueden ver, no critico su "poder de convocatoria", que al parecer raya en lo mínimo (pero "algo es algo"), sino que critico su intención. Critico sus prioridades, critico su manera tan egoísta de dejar a México con el rimel corrido en la esquina del baño, quitándose las costras de tanto que le han metido. ¿Sí me siguen? México: 2009 no fue tu año. No sólo porque nos están dejando sin dinero, sin alimentos, sin productos y tenemos enfermedades al por mayor, sino porque puedes ver que tus ciudadanos te dan la espalda y sólo ven por ti si se meten con internet. Como puedes ver, tus ciudadanos (y POR SUPUESTO que me incluyo, porque hasta te he señalado con el dedo mientras veo lo que pasa), todos nosotros somos unos inútiles para ti. Y ni siquiera tenemos el pie plano.
Y sé que todos tienen sus razones para defender sus propios ideales. Pero sería mejor que defendieran sus ideales, con la razón propia para ello.
Rammstein - Du Riechst So Gut
(Pronto: un post más feliz).
jueves, octubre 22, 2009
Elsa 22:22
All your years of treasure
hunting for thruth and love
are stealing all your youth 22
22 is when you said you would improve
But you all had to loose,
cause you already used 22
22 is when they said
they would improve...
(También es la edad en que muere todo el romance, dice The Dears. Yo no sé, supongo que sí, supongo que no).
ah, los 22.
hunting for thruth and love
are stealing all your youth 22
22 is when you said you would improve
But you all had to loose,
cause you already used 22
22 is when they said
they would improve...
(También es la edad en que muere todo el romance, dice The Dears. Yo no sé, supongo que sí, supongo que no).
ah, los 22.
domingo, octubre 18, 2009
Es octubre, viva octubre
Se acerca mi cumpleaños y, sustituyendo el sentimiento oceánico, hay algo en mi que me hace sentir muy dudosa. Ya sabes, 22 años. 22 el 22. Debe haber algo místico, mágico, o al menos eso quiero creer. No es tanto celebrar un cumpleaños -que ese no es el asunto- sino que es iniciar otro ciclo, uno muy fácil de localizar. Es un día exacto, el día exacto en que, al menos por el espacio-tiempo que hemos decidido seguir, se pueden contar 365 días desde que fuiste una persona y ahora, claro, eres otra. "Cuando todo es exacto, todo es más bonito", le escuché a una chica decir alguna vez. Y aunque ella se refería a un cambio monetario, la descontextualización es lo mio: sí, cuando todo es exacto, todo es más bonito. Cuando todo es coherente, cuando todo tiene sentido. Pero la vida, parafraseando a Will Ferrell al final de la película Semi-Pro, es como el Titanic pero llena de osos.
Y hace poco vi este corto, el cual se me hizo muy bonito. Tal vez nos esforzamos demasiado. Tal vez aprender hechos sea mejor que dedicarte a organizar papeles en una caja de aluminio. Todo es mejor cuando regresamos a lo sencillo. Nada tiene sentido, todo es tan trivial. (A mi tampoco me importa si el autobús no llega).
Seguiremos informando.
Apoptygma Berzerk - Until The end Of The World
Y hace poco vi este corto, el cual se me hizo muy bonito. Tal vez nos esforzamos demasiado. Tal vez aprender hechos sea mejor que dedicarte a organizar papeles en una caja de aluminio. Todo es mejor cuando regresamos a lo sencillo. Nada tiene sentido, todo es tan trivial. (A mi tampoco me importa si el autobús no llega).
Seguiremos informando.
Apoptygma Berzerk - Until The end Of The World
domingo, octubre 11, 2009
Existence, no sense, only denial
Este fin de semana me pasaron algunas cosas raras, de las cuales debería tener una conclusión sosa, acerca de que en la vida todo es frágil pero a la vez hay cosas buenas, pero la verdad es que estoy tan consternada que me he convencido de que no hay moraleja y todo vale una madre. Así que, el recuento del fin de semana, ¿Por qué no?
Viernes o "No te voy a hacer el cuento largo".
Pues comencé el viernes yendo al museo parar cumplir mi labor. Era bien temprano, así que el metro iba relativamente vacío. Y oh, vi a un muchacho taaaan lindo, que me senté casi junto a él, namás por el puro placer visual. Ya sabes, pelo largo, bufandita, iba leyendo Tortilla Flat de Steinbeck en francés. Oooh fue como lindo. En fin, me bajé del metro y ya iba camino al museo cuando noté que el cielo era vainilla. De todos los días en que he ido al museo, es la primera vez que me toca verlo tan bonito, tan iluminado. Así se veía más o menos:

Como luego me da cosa llevar a Polina (mi canon) al servicio, mejor la dejo en casita, por eso he tomado alguns fotos con el celular (sí, sí hay foto del muchacho, pero esa es mia!). En fin, que después de ver el amanecer, fui al servicio y cumplí todo, creo que bien. Al terminar me dijeron que un polluelo había nacido en la incubadora y fui de chismosa y oooohh era cierto. Era una minicodorniz y se me hizo el corazón una bomba de amor y qué bonito todo. Bú.

Ya en la noche salí, dirigida primero a la fiesta de Olga y luego me iba a ir a la fiesta de mija Julie. La cosa es que antes iba a ver a mi amigui Lilián, por lo que me dirigí a la Zona Rosa a caminar un ratito. Cuando salí de mi casa vi a unos guaruras cuidando unas camionetas, por lo que ahí pensé que las cosas andaban medio hardcore en la calle. Cuando iba por la otra calle para tomar el metrobús, vi a una mujer sucia (no, o sea, literalmente sucia, con el pelo desaliñado y mugre y así), desnuda, hablando con el de la patrulla. Corrí al metrobús y sólo pensé que esas cosas son de todos los días, ps qué. Llegué a la glorieta de insurgentes, me senté en uno de los camellones (donde había otras personas por ahí sentadas) y me dispuse a fumar un terrible cigarrillo mentolado, de esos nuevos de marlboro (con la bolita de mentol) que la verdad fuchi. Y bueno, fumaba yo tranquila cuando en eso un hombre que sólo inspiraba miedo se acercó y se sentó MUY CERCA de donde yo estaba, con los ojos moros y una mano en el bolsillo de su chamarra. Como iba bien colocado el desgraciado, decidí no hacer movimientos bruscos, porque la experiencia me dice que no haga eso de moverme rápido porque luego los dudes se alocan y para qué quieres, si este dude ya se veía bien pasado. En fin, que lo único que la mielina de mi columna transportaba era la malditísima idea de que este bastardo me iba a asaltar o algo peor. La inseguridad aumentó porque todos los hijos de puta que estaban a mi lado, SE FUERON. Entonces, estando sola con ese tipejo, ¿Qué otra cosa pensar, que no sea lo peor? En fin, que empezó a decirme que estaba ebrio, pero que todavía tenía coherencia. Claro, un cuchillo en la otra mano, así quién no, yo sólo con mi bolso de señora y unas ganas infinitas de irme corriendo. Entonces, calmadamente, le dije: "no, pues...¿Sabes qué? Me tengo que ir, que me están esperando". Entonces se me quedó viendo y me dice: "No te voy a hacer el cuento largo, necesito dinero. ¿Lo tienes?". Pensé que si abría mi bolso y sacaba el monedero, me lo quitaría. O peor, me haría algo y se llevaría todo y ya ahí hubiera valido madres, si no mi vida sí mi higiene mental, que de por sí ya es poca. La cosa es que, de mi chamarra (muy mona, por cierto), saqué diez pesos (oh sí, soy una CÍNICA) y le digo "tengo diez pesos". Toma la moneda, se le queda viendo unos diez segundos y me dice "Wow amiga, gracias. Qué buena onda, que dios te bendiga". Ahí fue cuando aplique la de irme y él se quedó bendiciéndome, aún con la mano en el bolsillo. Entonces, fue cuando me dirigí al metro porque, aunque suene medio absurdo, necesitaba sentirme como que acompañada. Fue cuando le hablé a mi amigui Lilián, a quien le pregunté si podía ir a su casa. Fui y ella, tan hermosa y linda como siempre, me regaló un muffin blueberry y una lechita (nada mejor que algo dulce después de encontrarse con estas cosas). Oh, Lilián, muchas gracias. Ya un poco más hogareña y calmada, nos fuimos a la fiesta de Olga, donde hablamos de música y buu no pude jugar billar, por el tiempo más que nada. Y luego, pues como me iba a ir del zócalo a patriotismo sola, decidí mejor guardar para irme en taxi y que todo sea más hermoso y seguro. Y ahí tienes que me fui en un taxi, recomendación de Rufián, que oh, qué buen servicio, me sentí en casa (jaja). Llegué a patriotismo, donde seguimos fiesteando, para terminar comiendo tacos y yo con una casi indigestión from hell. Llegué a casa, toda empachada y cansada, pero con la alegría de que nada salió mal, namás el susto. Y los tacos.
Sábado o "el mundo es un pañuelo"
El sábado me entero de que iba a ver a Covenant (Gracias Plaqueta!), y si podía, con alguien más. oooh, fui demasiado feliz porque Covenant me late un buen y uf, como de todo, soy bien fans. La cosa es que muchos no podían ir o ni me contestaron si querían ir y oh, me rompía el corazón, porque pues era Covenant! Nadie quería compartir el gustillo de estar ahí, entre darketos, dizque bailando futurepop. Entonces me fui en metro al VD+, pero como de costumbre me perdí. Fui con el poli y le pregunté si sabía dónde estaba el lugar y me dijo "¿Ves ese muchacho que está viendo el mapa? Él me preguntó por el mismo lugar, igual y lo encuentran juntos". Así que fui pero me dio harta pena preguntar por que qué tal que pensaba que yo era una acosadora? Así que mejor me fui a un ladito del mapa. Dos segundos después él se acercó y me preguntó si sabía dónde estaba el VD+ y le pregunté si iba al concierto de covenant, él dijo que sí y decidimos irnos juntos. Oh, yo sé lo que dirán "por eso se te acercan pachecos a pedirte dinero", pero pues ya que él mismo se ofreció a descubrir qué camino nos llevaba allá, creí buena suerte esa. Preguntamos a otro policía y por fin encontramos el camino amarillo. Mientras íbamos caminando, me preguntó qué y dónde había estudiado, le dije todo y me dice "oh, conozco gente de ahí! e igual del Simón Bolivar" y yo le dije "ah! Yo estudié ahí" Y entooooonces me preguntó si conocía a C.M.V. (una amiga, pero no tiene caso poner su nombre completo aquí) y le dije que sí y toooodo fue más ameno desde ahí, porque al menos ya teníamos una conocida en común y ahora el mundo era un pañuelo. De ahí toda la plática fue en que si habíamos visto a esta amiga ultimamente, nuestros gustos musicales y claro, el amor a Covenant. Llegando allá me dijo que iba a comprar el boleto de sus acompañantes (su tio y su primo) y el de él, así que como me había caído muy bien y fue muy amable, decidí regalarle a él la cortesía. Así que estuvimos platicando largo rato, llegaron sus familiares, entramos y rockeamos como nunca: null, eins, zwei, drei, vier, fünf, sechs, sieben, acht, neun, zehn. Covenant estuvo bien, pero hace tres años creo que tuvo más punch. Debe ser la edad.
Domingo o "La verdad hoy no pasó nada"
Pues la verdad hoy no pasó nada. Compré una pijama y una blusa del principito (oh, vanidad). Y ahm... ya. Encontré algunos discos. Vi un capítulo de skins que me llegó. Y bueno, cualquier domingo.
Y oh, eso es todo. Sé que debe haber conclusiones, pero prefiero quedarme con que fue un fin de semana diferente. ¿Ja?
Radio Vago - Memetika
Pues comencé el viernes yendo al museo parar cumplir mi labor. Era bien temprano, así que el metro iba relativamente vacío. Y oh, vi a un muchacho taaaan lindo, que me senté casi junto a él, namás por el puro placer visual. Ya sabes, pelo largo, bufandita, iba leyendo Tortilla Flat de Steinbeck en francés. Oooh fue como lindo. En fin, me bajé del metro y ya iba camino al museo cuando noté que el cielo era vainilla. De todos los días en que he ido al museo, es la primera vez que me toca verlo tan bonito, tan iluminado. Así se veía más o menos:

Como luego me da cosa llevar a Polina (mi canon) al servicio, mejor la dejo en casita, por eso he tomado alguns fotos con el celular (sí, sí hay foto del muchacho, pero esa es mia!). En fin, que después de ver el amanecer, fui al servicio y cumplí todo, creo que bien. Al terminar me dijeron que un polluelo había nacido en la incubadora y fui de chismosa y oooohh era cierto. Era una minicodorniz y se me hizo el corazón una bomba de amor y qué bonito todo. Bú.

Ya en la noche salí, dirigida primero a la fiesta de Olga y luego me iba a ir a la fiesta de mija Julie. La cosa es que antes iba a ver a mi amigui Lilián, por lo que me dirigí a la Zona Rosa a caminar un ratito. Cuando salí de mi casa vi a unos guaruras cuidando unas camionetas, por lo que ahí pensé que las cosas andaban medio hardcore en la calle. Cuando iba por la otra calle para tomar el metrobús, vi a una mujer sucia (no, o sea, literalmente sucia, con el pelo desaliñado y mugre y así), desnuda, hablando con el de la patrulla. Corrí al metrobús y sólo pensé que esas cosas son de todos los días, ps qué. Llegué a la glorieta de insurgentes, me senté en uno de los camellones (donde había otras personas por ahí sentadas) y me dispuse a fumar un terrible cigarrillo mentolado, de esos nuevos de marlboro (con la bolita de mentol) que la verdad fuchi. Y bueno, fumaba yo tranquila cuando en eso un hombre que sólo inspiraba miedo se acercó y se sentó MUY CERCA de donde yo estaba, con los ojos moros y una mano en el bolsillo de su chamarra. Como iba bien colocado el desgraciado, decidí no hacer movimientos bruscos, porque la experiencia me dice que no haga eso de moverme rápido porque luego los dudes se alocan y para qué quieres, si este dude ya se veía bien pasado. En fin, que lo único que la mielina de mi columna transportaba era la malditísima idea de que este bastardo me iba a asaltar o algo peor. La inseguridad aumentó porque todos los hijos de puta que estaban a mi lado, SE FUERON. Entonces, estando sola con ese tipejo, ¿Qué otra cosa pensar, que no sea lo peor? En fin, que empezó a decirme que estaba ebrio, pero que todavía tenía coherencia. Claro, un cuchillo en la otra mano, así quién no, yo sólo con mi bolso de señora y unas ganas infinitas de irme corriendo. Entonces, calmadamente, le dije: "no, pues...¿Sabes qué? Me tengo que ir, que me están esperando". Entonces se me quedó viendo y me dice: "No te voy a hacer el cuento largo, necesito dinero. ¿Lo tienes?". Pensé que si abría mi bolso y sacaba el monedero, me lo quitaría. O peor, me haría algo y se llevaría todo y ya ahí hubiera valido madres, si no mi vida sí mi higiene mental, que de por sí ya es poca. La cosa es que, de mi chamarra (muy mona, por cierto), saqué diez pesos (oh sí, soy una CÍNICA) y le digo "tengo diez pesos". Toma la moneda, se le queda viendo unos diez segundos y me dice "Wow amiga, gracias. Qué buena onda, que dios te bendiga". Ahí fue cuando aplique la de irme y él se quedó bendiciéndome, aún con la mano en el bolsillo. Entonces, fue cuando me dirigí al metro porque, aunque suene medio absurdo, necesitaba sentirme como que acompañada. Fue cuando le hablé a mi amigui Lilián, a quien le pregunté si podía ir a su casa. Fui y ella, tan hermosa y linda como siempre, me regaló un muffin blueberry y una lechita (nada mejor que algo dulce después de encontrarse con estas cosas). Oh, Lilián, muchas gracias. Ya un poco más hogareña y calmada, nos fuimos a la fiesta de Olga, donde hablamos de música y buu no pude jugar billar, por el tiempo más que nada. Y luego, pues como me iba a ir del zócalo a patriotismo sola, decidí mejor guardar para irme en taxi y que todo sea más hermoso y seguro. Y ahí tienes que me fui en un taxi, recomendación de Rufián, que oh, qué buen servicio, me sentí en casa (jaja). Llegué a patriotismo, donde seguimos fiesteando, para terminar comiendo tacos y yo con una casi indigestión from hell. Llegué a casa, toda empachada y cansada, pero con la alegría de que nada salió mal, namás el susto. Y los tacos.
El sábado me entero de que iba a ver a Covenant (Gracias Plaqueta!), y si podía, con alguien más. oooh, fui demasiado feliz porque Covenant me late un buen y uf, como de todo, soy bien fans. La cosa es que muchos no podían ir o ni me contestaron si querían ir y oh, me rompía el corazón, porque pues era Covenant! Nadie quería compartir el gustillo de estar ahí, entre darketos, dizque bailando futurepop. Entonces me fui en metro al VD+, pero como de costumbre me perdí. Fui con el poli y le pregunté si sabía dónde estaba el lugar y me dijo "¿Ves ese muchacho que está viendo el mapa? Él me preguntó por el mismo lugar, igual y lo encuentran juntos". Así que fui pero me dio harta pena preguntar por que qué tal que pensaba que yo era una acosadora? Así que mejor me fui a un ladito del mapa. Dos segundos después él se acercó y me preguntó si sabía dónde estaba el VD+ y le pregunté si iba al concierto de covenant, él dijo que sí y decidimos irnos juntos. Oh, yo sé lo que dirán "por eso se te acercan pachecos a pedirte dinero", pero pues ya que él mismo se ofreció a descubrir qué camino nos llevaba allá, creí buena suerte esa. Preguntamos a otro policía y por fin encontramos el camino amarillo. Mientras íbamos caminando, me preguntó qué y dónde había estudiado, le dije todo y me dice "oh, conozco gente de ahí! e igual del Simón Bolivar" y yo le dije "ah! Yo estudié ahí" Y entooooonces me preguntó si conocía a C.M.V. (una amiga, pero no tiene caso poner su nombre completo aquí) y le dije que sí y toooodo fue más ameno desde ahí, porque al menos ya teníamos una conocida en común y ahora el mundo era un pañuelo. De ahí toda la plática fue en que si habíamos visto a esta amiga ultimamente, nuestros gustos musicales y claro, el amor a Covenant. Llegando allá me dijo que iba a comprar el boleto de sus acompañantes (su tio y su primo) y el de él, así que como me había caído muy bien y fue muy amable, decidí regalarle a él la cortesía. Así que estuvimos platicando largo rato, llegaron sus familiares, entramos y rockeamos como nunca: null, eins, zwei, drei, vier, fünf, sechs, sieben, acht, neun, zehn. Covenant estuvo bien, pero hace tres años creo que tuvo más punch. Debe ser la edad.
Pues la verdad hoy no pasó nada. Compré una pijama y una blusa del principito (oh, vanidad). Y ahm... ya. Encontré algunos discos. Vi un capítulo de skins que me llegó. Y bueno, cualquier domingo.
Y oh, eso es todo. Sé que debe haber conclusiones, pero prefiero quedarme con que fue un fin de semana diferente. ¿Ja?
Radio Vago - Memetika
miércoles, octubre 07, 2009
You know the answer so why do you ask
jueves, octubre 01, 2009
¡Ya es octubre! <3 (redux)
martes, septiembre 29, 2009
Staring at the sky, Staring at the sun
Yo sé que se ve medio creepy esta foto, pero la tomé hace 15 años (más o menos) y se me llena el corazón de nostalgia. De lo que sí me acuerdo es de acomodar la muñeca, ir al filo de la cama y tomar la foto. Miles de fotos salieron chorreadas, borrosas o de plano ni se veía nada, pero ooh me encantaba la magia de esa cámara, la cual todavía tengo, aunque ya no existan cartuchos para ella. Pero bueno, mi punto es: qué nostalgia me da esta foto, debe ser por la colcha rosa con la que dormí muchísimos años, la muñeca a la que todos sus vestidos le quedaban grandes, mi cuaderno naranja, que de ese color luego nos pedían forrar los cuadernos. Y así con todo.
En el servicio todo perfecto, pero es tan cansado. La cosa es que el lunes comencé y ese mismo día una niña me hizo un dibujo, con todo y dedicatoria. Esta clase de cosas, quieras o no, uno siempre cree que pasan en películas francesas grabadas en un kinder. Pero no. Y soy feliz con mi dibujo, con el servicio, con mis fotos viejitas y, claro, con Octubre.
Rocktubre!
The Cure - Killing An Arab
domingo, septiembre 20, 2009
Je suis bien, Je suis trés bien
1.- A los 16 años yo no sabía qué hacer. Ni presentía nada. Mi edad favorita han sido los 13 años. No me siento de 21, no sé qué será de los 22, ¿Otro vórtice? (22 22, is when you said / you would improve).
2.- Es septiembre. Me pasó, con todo lo del servicio y este limbo laboral tremendo, que me desperté un día y me di cuenta de que era septiembre. Cosas buenas me han pasado en septiembre los últimos años y, relativamente, en este año también me han pasado buenas cosas. Si llego a ser un poco más sincera conmigo, lo bueno de este septiembre es que pude sincerarme un poco con las cosas que siento y hago. Lo malo, es que pude sincerarme un poco con las cosas que siento y hago. Y es malo porque ya no puedo pretender, es bueno porque ya no tengo que fingir. Este mes ha sido amable, lo que queda es esperar a que todo acabe bien, esperar a que sean un poco más sensatos los demás, y todo ese psycho-babble. Y esperar a la verdad, que dicen que os hará libres. Tener todo en orden, you know? El orden es bueno, en cualquier ámbito vivencial. Por igual, esto del servicio, interés en diversos temas de lectura y de investigación, bueeeeno, el orden es mi amigo. Sin el orden no soy nada, el orden sin mi no es nada.
3.- He tomado varias fotos de lugares que he ido estos días. Pronto subiré algunas fotos a Flickr, pero de todas, le tomé muchísimo amor a esta foto:

Y es que ustedes no saben cómo me encanta esa imagen de aislamiento, haciendo nada. Simplemente esperando algo, qué se yo. Esa clase de cosas me gusta hacer, ir con alguien (o sola, qué más da) a un lugar y hacer NADA. O comer un helado, ver a las personas pasar, pero en esta foto como que el aislarse en una de esas pirámides (?), n'hombre, qué cosa. Yo no pude escalar, porque soy bien marica para eso. Que si no, ahí me quedo a vivir.
4.- Charlie: te extraño un buen, brother. No sabes cuántas cosas quiero contarte y contra cuántas más debemos conspirar. Come Back!
5.- Entre las nuevas lecturas para este mes: The Hitchhiker's Guide to the Galaxy (o La Guía Del Viajero Intergaláctico). Ya tenía el libro (de hecho tengo el paquetito especial Douglas Adams), pero no fue sino hasta que me dieron detalles y escuchando pedacitos, que me interesó TODAVÍA más (ya me interesaba pero yo estaba con mis lecturitas deprimentes, gracias). Está en inglés, qué emoción (y no es sarcasmo, leer en otro idioma me emociona porque siempre ando buscando en el diccionario y aprendiendo nuevos Phrasal Verbs). Y otros libros pero esos son con otros fines.
6.- El no sentido del espacio-tiempo.
7.- "The most miserable sounding tune I've ever Heard"
Moloko - Fun For Me
2.- Es septiembre. Me pasó, con todo lo del servicio y este limbo laboral tremendo, que me desperté un día y me di cuenta de que era septiembre. Cosas buenas me han pasado en septiembre los últimos años y, relativamente, en este año también me han pasado buenas cosas. Si llego a ser un poco más sincera conmigo, lo bueno de este septiembre es que pude sincerarme un poco con las cosas que siento y hago. Lo malo, es que pude sincerarme un poco con las cosas que siento y hago. Y es malo porque ya no puedo pretender, es bueno porque ya no tengo que fingir. Este mes ha sido amable, lo que queda es esperar a que todo acabe bien, esperar a que sean un poco más sensatos los demás, y todo ese psycho-babble. Y esperar a la verdad, que dicen que os hará libres. Tener todo en orden, you know? El orden es bueno, en cualquier ámbito vivencial. Por igual, esto del servicio, interés en diversos temas de lectura y de investigación, bueeeeno, el orden es mi amigo. Sin el orden no soy nada, el orden sin mi no es nada.
3.- He tomado varias fotos de lugares que he ido estos días. Pronto subiré algunas fotos a Flickr, pero de todas, le tomé muchísimo amor a esta foto:
Y es que ustedes no saben cómo me encanta esa imagen de aislamiento, haciendo nada. Simplemente esperando algo, qué se yo. Esa clase de cosas me gusta hacer, ir con alguien (o sola, qué más da) a un lugar y hacer NADA. O comer un helado, ver a las personas pasar, pero en esta foto como que el aislarse en una de esas pirámides (?), n'hombre, qué cosa. Yo no pude escalar, porque soy bien marica para eso. Que si no, ahí me quedo a vivir.
4.- Charlie: te extraño un buen, brother. No sabes cuántas cosas quiero contarte y contra cuántas más debemos conspirar. Come Back!
5.- Entre las nuevas lecturas para este mes: The Hitchhiker's Guide to the Galaxy (o La Guía Del Viajero Intergaláctico). Ya tenía el libro (de hecho tengo el paquetito especial Douglas Adams), pero no fue sino hasta que me dieron detalles y escuchando pedacitos, que me interesó TODAVÍA más (ya me interesaba pero yo estaba con mis lecturitas deprimentes, gracias). Está en inglés, qué emoción (y no es sarcasmo, leer en otro idioma me emociona porque siempre ando buscando en el diccionario y aprendiendo nuevos Phrasal Verbs). Y otros libros pero esos son con otros fines.
6.- El no sentido del espacio-tiempo.
7.- "The most miserable sounding tune I've ever Heard"
Moloko - Fun For Me
domingo, septiembre 13, 2009
Russian roulette is not the same without a gun
Pues estos días han estado BIEN ocupados. Hace rato que no tenía tantísimo trabajo, pero lo estoy disfrutando mucho, porque ni siquiera es trabajo que me de stress, al contrario. La cosa es esperar a que todo sea oficial para poder estar plenamente confiada de las cosas. Aunque sólo ha sido una semana me emociona DEMASIADO pasar los siguientes meses en ese lugar. ¿Mi meta? Aparte del servicio social, me gustaría tener un trabajillo por ahí. No sé si sea posible, pero ponerlo como objetivo es una manera súper de ver las cosas. Por otra parte: la purificación del lenguaje. Ya no voy a decir groserías. No es que yo sea una pelada inmunda (sólo cuando estoy muy enojada o haciendo berrinche), pero no podría dormir si llego a decirle a algún niño una palabrota. Mi nueva maldición será ¡Pantuflas! o las ya conocidas y bobitas como ¡caracoles! y ¡recórcholis! Lo que espero es que esas palabras no muten fonéticamente en groserías, que no creo, porque suenan bonito, a diferencia del ya conocido repertorio de groserías. Sé que no podré al 100% pero hey, hago mi esfuerzo. Y que conste.
Todo es tan nuevo en el servicio, te ensucias las manos (y desafortunadamente también la ropa, oh) y por alguna razón me atrae mucho la idea de que los niños disfruten pintar, dibujar y también otros talleres, como lo son los cuentacuentos y todo eso.
Como ya lo había dicho antes, me emociona trabajar con los niños. De todos modos tenemos la misma edad mental, aunque supongo que la edad física luego me vencerá y estaré cansada todo el tiempo, ugh. Los niños, ya ves, son una fuente de energía casi innagotable, seguro si les conectas cables a los deditos hacen que un refrigerador funcione. Me da miedo que luego los aburra o que al final no sea tan mágico como me lo imagino, porque si algo es cierto es que los niños ya no tienen la misma curiosidad de antes. Creo. Me dijo una de las capacitadoras que cuando llegan luego luego se van a las computadoras y que, obvio, eso medio les mata la emoción de hacer otras cosas en el museo. Ojalá no sea así, aunque tenga que aventarles crayolas. O no.
Oh, y algo más: el viernes me subí a un juego mortal y creí que moriría. Era de escalar, pasar por una escalerita y OH DIOS, pensé que me caería, me daría en la maruti ("maruti", mi mamá dixit) y adiós servicio, adiós volver a caminar, adiós ir a las olimpiadas Marte 2015. Además, el jueguito ese seguía mojado por la lluvia y OH DIOS. Pero no, lo pasé y fui feliz. Aquí una dramatización:

Ay.
**
En otras noticias, ya son ocho años desde que pasó con las torres gemelas. Recuerdo que ese día estaba en clase de matemáticas con el profesor Heriberto (uno de los profesores que me tenían mucha fe) y en eso llegó el maestro de informática, diciendo lo que había pasado. Como luego el maestro se las daba de farol, nadie creyó lo que dijo y seguimos la clase normal. Al llegar a casa, mi mamá había hecho tacos de hígado encebollado con guacamole, que creo que disfruté porque les puse demasiado guacamole. Ese día iba a ser mi primerita clase de violoncello, pero mi mamá insistía mucho en que no fuera. Yo sólo le dije que iba a ir y punto, no se discutía más. Cuando subí al que entonces era mi cuarto, prendí la tele, le puse a mtv (jiji) y la primera imagen que vi fue a la señora de un noticiero diciendo lo que había pasado. Luego, la imagen del primer avión estrellándose contra una torre, para que minutos después sucediera lo mismo con la otra. Recuerdo que, antes de sentirme mal -como cualquier persona con sentido común y tantita humanidad debería- me impresionó demasiado. Era como ver una película de Die Hard o qué se yo, pero todo se veía tan real, porque era una cámara de vigilancia. Camino a mi clase de violoncello seguí pensando en lo irreal de la imagen. Tomé la clase -la cual, eso sí, recuerdo con mucho amor- y al llegar a mi casa, las imágenes se seguían transmitiendo por Mtv. Actualmente me sigo sintiendo un poco triste de sólo recordar ese hecho y me enoja ver que la gente se alegre, como si fuera un hecho que, per se, debería causar alegría. Eso ya es más bien perversión y una perspectiva cerrada y un poco asquerosita. Y el asunto es que no sólo es sentirse mal por el hecho de que dos torres se hayan desmoronado, sino que ves los casos particulares y es cuando todavía conmociona más, como los audios de las llamadas al 911, las personas cayendo del edificio, es algo devastador. ¿Ya vieron 'Synecdoche, New York' de Kauffman? Antes de que me digan "ugh", tengo que decir que, en parte, me gustó mucho eso de la importancia a la vida individual de un lugar tan enorme como lo es New York. Y de hecho no sólo ese lugar, cada comunidad donde cualquier persona vive. O TODO el mundo, si lo quieres ver así. Y así, cuando eres tú quien ve todas las particularidades de un lugar o un suceso tan enorme, es cuando ese sentimiento de anonadamiento puede llegar. Es un hecho que lamento y estoy totalmente de acuerdo con Kant: matar a una sola persona, es matar a toda la humanidad.
Y es hora de irme, que no he hecho un trabajito, duh.
Lady Gaga - Poker Face
Todo es tan nuevo en el servicio, te ensucias las manos (y desafortunadamente también la ropa, oh) y por alguna razón me atrae mucho la idea de que los niños disfruten pintar, dibujar y también otros talleres, como lo son los cuentacuentos y todo eso.
Como ya lo había dicho antes, me emociona trabajar con los niños. De todos modos tenemos la misma edad mental, aunque supongo que la edad física luego me vencerá y estaré cansada todo el tiempo, ugh. Los niños, ya ves, son una fuente de energía casi innagotable, seguro si les conectas cables a los deditos hacen que un refrigerador funcione. Me da miedo que luego los aburra o que al final no sea tan mágico como me lo imagino, porque si algo es cierto es que los niños ya no tienen la misma curiosidad de antes. Creo. Me dijo una de las capacitadoras que cuando llegan luego luego se van a las computadoras y que, obvio, eso medio les mata la emoción de hacer otras cosas en el museo. Ojalá no sea así, aunque tenga que aventarles crayolas. O no.
Oh, y algo más: el viernes me subí a un juego mortal y creí que moriría. Era de escalar, pasar por una escalerita y OH DIOS, pensé que me caería, me daría en la maruti ("maruti", mi mamá dixit) y adiós servicio, adiós volver a caminar, adiós ir a las olimpiadas Marte 2015. Además, el jueguito ese seguía mojado por la lluvia y OH DIOS. Pero no, lo pasé y fui feliz. Aquí una dramatización:
Ay.
**
En otras noticias, ya son ocho años desde que pasó con las torres gemelas. Recuerdo que ese día estaba en clase de matemáticas con el profesor Heriberto (uno de los profesores que me tenían mucha fe) y en eso llegó el maestro de informática, diciendo lo que había pasado. Como luego el maestro se las daba de farol, nadie creyó lo que dijo y seguimos la clase normal. Al llegar a casa, mi mamá había hecho tacos de hígado encebollado con guacamole, que creo que disfruté porque les puse demasiado guacamole. Ese día iba a ser mi primerita clase de violoncello, pero mi mamá insistía mucho en que no fuera. Yo sólo le dije que iba a ir y punto, no se discutía más. Cuando subí al que entonces era mi cuarto, prendí la tele, le puse a mtv (jiji) y la primera imagen que vi fue a la señora de un noticiero diciendo lo que había pasado. Luego, la imagen del primer avión estrellándose contra una torre, para que minutos después sucediera lo mismo con la otra. Recuerdo que, antes de sentirme mal -como cualquier persona con sentido común y tantita humanidad debería- me impresionó demasiado. Era como ver una película de Die Hard o qué se yo, pero todo se veía tan real, porque era una cámara de vigilancia. Camino a mi clase de violoncello seguí pensando en lo irreal de la imagen. Tomé la clase -la cual, eso sí, recuerdo con mucho amor- y al llegar a mi casa, las imágenes se seguían transmitiendo por Mtv. Actualmente me sigo sintiendo un poco triste de sólo recordar ese hecho y me enoja ver que la gente se alegre, como si fuera un hecho que, per se, debería causar alegría. Eso ya es más bien perversión y una perspectiva cerrada y un poco asquerosita. Y el asunto es que no sólo es sentirse mal por el hecho de que dos torres se hayan desmoronado, sino que ves los casos particulares y es cuando todavía conmociona más, como los audios de las llamadas al 911, las personas cayendo del edificio, es algo devastador. ¿Ya vieron 'Synecdoche, New York' de Kauffman? Antes de que me digan "ugh", tengo que decir que, en parte, me gustó mucho eso de la importancia a la vida individual de un lugar tan enorme como lo es New York. Y de hecho no sólo ese lugar, cada comunidad donde cualquier persona vive. O TODO el mundo, si lo quieres ver así. Y así, cuando eres tú quien ve todas las particularidades de un lugar o un suceso tan enorme, es cuando ese sentimiento de anonadamiento puede llegar. Es un hecho que lamento y estoy totalmente de acuerdo con Kant: matar a una sola persona, es matar a toda la humanidad.
Y es hora de irme, que no he hecho un trabajito, duh.
Lady Gaga - Poker Face
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