sábado, mayo 14, 2011

Cosas que hicieron muy feliz mi infancia I

Muzzy




No recuerdo qué año exactamente, pero sí puedo estar segura de que eran los años noventa, con sus jeans horribles, sombreros con girasoles enormes y muchas cosas que hoy en día me provocan una nostalgia muy fuerte. A mi mamá le habían hecho un regalo en su compañía, que era toda la colección de Muzzy para aprender inglés. En esos días mi mamá no sabía mucho inglés, por lo que le recomendaron usar este método; sin embargo a ella no le latió eso de no tener maestro ni nada, así que lo guardó y se metió a clases oficiales. Por mi parte, en un día de ocio, abrí la caja y me encontré con un montón de libros y vhs, nuevecillos, olían a cajita feliz. Puse el primer vhs y recuerdo mucho mi asombro al ver los colores, la animación, las voces. Y lo que más me fascinaba: ¡Muzzy comía relojes! Ese detalle era encantador, ya no podía dejar de ver las películas. Y fue una tras otras tras otra. Había algo en toda la serie que me resultaba fascinante y divertido. Corvax, por su parte, se me hacía un malvado Über simpático y me encantaba su malicia delicada. Los segmentos de Norman para decir buenos días/buenas tardes/buenas noches, la diferencia entre fast-faster / slow-slower, todo eso era un mundo nuevo y bellísimo para mi. El otro día me preguntaron que por qué sé tanto inglés, yo siempre digo que es porque me lo enseñaron desde primero de primaria hasta mi último año en prepa; lo cierto es que Muzzy me enseñó esa base donde mi inglés se forjó. ¿Que es poco? Oye, es imposible construir el mayor de los rasca-cielos, si no tienes una base fuerte que lo soporte. Creo yo.

No hay comentarios.: