martes, marzo 29, 2011

So you won't be ignored

1.- Es sorprendente la cantidad de cosas que he hecho estos días. Trabajos, textos, cuentuchos... eso es muy bueno. Me sienta bien eso de la productividad, creo. Además creo que lo he equilibrado bien con el ocio y hasta he visto muchas películas, he leído varias cosas y he comido helado a las cinco de la tarde sentada en una banquita. Creo que define muy bien un día perfecto. sin embargo, tengo que admitir algo: estoy en esa etapa -o al menos espero que eso sea- donde todo me aburre. Es raro de explicar, pero esa languidez por todo está ahí, como si por mis venas en lugar de sangre corriera un líquido viscoso, no lo sé. Tiene rato que, por ejemplo, nada me pone triste, nada me angustia. Es como si en lugar de caminar sólo me dedicara a flotar y hacer mi trabajo. ¿Es esto la madurez? ¿pura payasada? Probablemente lo último. No es que sea fanática de azotarme y ponerme mal con todo, pero me extraña cómo minimizo todo, casi como si cayera en la indiferencia. Un bostezo y el mundo sigue ahí. Etapa, que sea una etapa.

1.1.- Si todo sale bien, varios proyectos darán fruto y eso sí me alegra un poco. O en lugar de alegrar, me reanima. No diré nada más, pero insisto: quizás lo del punto uno sí es una etapa y son estas cosas que florecen lo que quitará la languidez. Espero. Porque la tristeza no mata, pero el aburrimiento...

2.- Hice este león. Se llama Leopoldo. Ahora ya está con su nuevo dueño, pero admito que me gustó bastante.

Leopoldo, el león.


3.- Una de las peores cosas que te pueden pasar en la vida es desayunar en el metro. En serio, ¿Por qué la gente hace eso? Yo soy la persona menos indicada para hablarte de amor propio, pero el hacer eso es una clara muestra de que OTRO de los problemas graves con la sociedad es que se tiene tan poco auto-respeto, que decide desayunar en el metro. Eso me pasó el día de hoy, entonces sé de lo que hablo. Suelo desayunar -en mi casa- un tazón de cereal con leche, un par de yoghurts y fruta. Así, de ley. Sin embargo, me levanté TAN TARDE que tuve que optar por un desayuno medio paupérrimo, casi cae en lo triste: una barrita all-bran de chocolate, los dos yoghurts y fruta del seven eleven. Al subir al metro la gente te empuja, el metro conspira para que se te caiga el bocado de la cuchara y básicamente TODO ES HORRIBLE Y ASQUEROSO. Tal vez otra de las cosas que se nos deberían enseñar desde la infancia es que la hora de la comida es hora sagrada. Comer en una mesa, con cubiertos y una servilleta: otro punto para creer que somos una civilización. Y qué digo civilización, de menos un sector evolucionado. Y lo digo con el corazón en la mano y mi bolso manchado gracias a un pedazo de melón que se me cayó. Ew.

4.- Ya comienza la época de calor y de sufrir por eso. Que venga, que venga, ya que estamos cn los bríos en alto.

System of a down - Dreaming

1 comentario:

yo. dijo...

Me encanta tu leopoldo!!! si no es mucha indiscreción donde aprendiste a hacerlos????