jueves, mayo 13, 2010

A Clean Shot

Tuve un sueño bien ojete. Pero así, ojete de lo largo que fue. Hubo tantas cosas, tantas personas, que casi pensé que sí lo estaba viviendo y que seguramente me iba a morir y que por fin todo iba a acabar porque todo estaba saliendo ojetamente mal.

Empezó. Mi mamá me gritaba por no sé qué cosa. Me peleaba mucho con ella en la casa (pero no era mi casa, era como un cuarto pequeño, un depa pequeño). Nos peleábamos y resolvía ella por correrme de la casa, con la condición de que en una bolsa me llevara lo que yo creí importante y que no podía regresar por más. Como quien dice "haz un viaje y no vuelvas". Vi la mochila, azul y rota, y concluí que los que ya hubiera en la bolsa, eso me llevaba (la bolsa se veía bombacha, no recuerdo qué llevaba, ni revisé). Mientras daba un último recorrido a ese pequeño cuarto me puse a pensar a dónde iría, con quién me voy. Como hay otra casa que no hemos vendido (en la realidad, de hecho es cierto), me dije que sería buena idea irme ahí. Emprendí el camino y oh sorpresa, esa casa era bonita, estaba vacía, pero era como 20 veces más pequeña de lo que en la realidad es. Sin embargo, más sorpresa, mi mejor amiga J. era mi roommie por lo que yo era muy feliz. Ese día pasa y se supone iré a dormir. Me acuesto en una cama muy incómoda y veo una luciérnaga morada. Pero era una luz morada tan brillante la que emanaba que me hipnotizaba. La seguí por todos lados pero cuando se acercaba yo me alejaba, como cuando los niños juegan con una catarina y cuando esta vuela los niños corren asustados. Pasó la noche, no supe qué pasó con la luciérnaga. J. estaba molesta conmigo porque hice mucho ruido en la noche y le dije que ps cómo, namás vi a la luciérnaga, pero ella dice que golpeaba las paredes, gritaba y lloraba. Eso no pasó en lo que recuerdo de la luciérnaga, pero ella en el sueño me decía que sí.

Luego, yo tenía que ir por las viandas, ¿No? Porque en lo onírico al parecer también tenemos obligación de ir por la leche si nos la hemos acabado. Voy y en la tiendita me encuentra A. Me pregunta cómo me ha ido y le ignoro. Me sigue hablando y yo nada más pensaba que quería mi cartón de leche y me voy. Me decía "sé que ya vives sola. Espero me invites" y, se iba de la tienda y yo me preguntaba que cómo lo supo si eso pasó un sueño antes. Ay, todo tan rápido.

Regresaba a la casa y J. Ya no estaba y la casa ya no era casa. Estaba en una escuela de música y yo ya no traía mi bolsita del mandado, traía mi chelo. Pasaba por todos los salones y veía, a lo lejos, al que fue mi maestro de chelo alguna vez. Me dio mucho miedo entrar y me quedé a un lado de la puerta escuchando la clase que daba. Me sentaba y muchas personas pasaban.

Después, mi tía optó por despertarme porque ya eran las 10 de la mañana y no había ido al doctor (porque, claro, en la realidad soy de esos adultos contemporáneos adolescentes de corazón que ya van al médico siempre) y aparte en dos horas tenía que irme al museo y no, ya, levántate.

Me sentí ajena a todo. A mi cuarto, a todo. Como si realmente me hubiera ido, hubiera hecho enojar a J., como si me hubiera encontrado a A. comprando leche lala, como si hubiera regresado a música, lo que me hacía feliz. El sueño fue LARGO. Sentí que moriría. Sentía que en serio ojalá esto fuera un sueño y me despertara.

Quien sabe, se supone -supone- en nuestros sueños siempre somos nosotros, sólo representados por diferentes roles, ¿no? En mis sueños decido irme (porque me corren, faltaba más), me hago molestar, persigo luciérnagas, me abandono, me escondo. Bueno, así que tú digas muy diferente a la realidad, pues no.

Pero mira cómo la vida es tan injusta y triste. Y yo sigo trabajando, me sigo levantando, sigo preocupándome, sigo pensando. Mira cómo sigo. Pero también, mira lo que haré. Que mira que aprenderé a tejer, a seguir la tesis. A seguir sintiéndome ajena hasta que un lugar vuelva ser casa.

The Myriad - Forget What You Came For

domingo, mayo 09, 2010

Godspeed You!

1.- Recordando la infancia, veo Mundo Cool y no recordaba cuánto me gustaba. La cosa es que antes, en el apogeo de los 90, la pasaban en el 7 a las 2 de la tarde, muchas veces la vi regresando de mi honorable primaria. Se me hace raro que la pasaran tan temprano porque, si bien no viene alguna escena sexual explícita, el tema si está dentro de la columna vertebral de la película y pues al menos debieron pasarla por ahí de las 6 de la tarde cuando ya estaba El Mundo de Beakman y todos los niños ya teníamos sintonizados el 11. En fin, Mundo Cool es una gran película y la recomiendo violentamente. Además, después de años y años, me doy cuenta de que Gabriel Byrne es Jack Deebs en esa película. Si les gusta HBO, sabrán que Gabriel Byrne es el que sale en este programa lamado "En Terapia", el cual es muy bueno. Es como enterarte de que tu terapeuta es batman o algo así. Genial.

2.- Was My Rushmore.



3.- Dicen que cuando no tienes nada bueno qué decir, no digas nada. Pero hay tantas abejas.

4.- Fui a comer a casa de Idalia. Ella cocina tan delicioso que en verdad es increíble. Conocí su azucarera mágica, tomamos el té y hablamos de cosas emocionantes. Voy a dejar el trabajo en el museo. Retomar la tesis. Voy a reconstruir lo que se llevaron. Aprender nuevas cosas. Odiar el calor. Dibujar. Aprender a tejer, a leer la hora en reloj de manecillas. Volver a hacer de mi iPod algo útil. No odiar los caminos a casa. Tirar cosas que ya no me sirven. Ver muchas muchas películas. En fin, si fuera un albañil, voy a arreglar la fachada. Aunque apenas esté haciendo la mezcla.

Rasputina - Gingerbread Coffin

martes, mayo 04, 2010

PPRIP

1.- Pocos han sido los maestros que han tenido fe en mi. Con muchos me he llevado bien, con otros todo queda en dos o tres bromas y a lo que sigue. Recuerdo que en la secundaria, el maestro de Matemáticas -Heriberto- tenía una fe ridícula hacia mi persona. Como en esos días era más desenvuelta y no me daba miedo ser estúpidamente buena en lo que hacía, él siempre me dijo que llegaría a hacer grandes cosas. Él era ascesor de un grupo y quería que yo me fuera a su grupo, pero ya estaban asignados así que me dejaron en otro salón. Uno de mis maestros de español, el de primero de secundaria, siempre me daba la palabra en clases, me ponía a leer en voz alta. Me recomendaba para presentaciones, alguna vez fuimos juntos a un concurso de oratoria donde debí ganar pero era escuela de paga y en esos día se veía mal que un uniforme azul marino ganara, ya sabes. Yo también sabía que debí ganar. Algún tiempo fui cuentacuentos porque él me recomendó. Ya en la prepa mi maestra de química me tenía fe. Yo siemre fui mala para la química, no sabes. Mis papás ingenieros químicos y yo apestaba rotundamente en química. Pero ella me decía que, aunque no era la química lo mio, siempre llegaría lejos. Y apesar de que siento que lo que más lejos he llegado en mi vida es a la chingada, me reconfortaba pensar que alguien pensara eso de mi, aunque fueron pocos profesores los que me djieron esas palabras exactamente. Antier esta maestra de química falleció, ayer fui a su mida y me sentía terriblemente triste. La muerte es la única certeza, un pensamiento triste que siempre debes andar cargando. Porque un día de estos me muero y ya pasó. Porque la gente se va y ya no puedes hacer nada más. Era yo muy mala en química, pero ella era una buena maestra. Un gran ser humano.

2.- En el soul rehab, me dice la doctora que la muerte me está persiguiendo, al menos por mis cercanos. Supongo.

3.-


I won't kill myself, trying to stay in your life
I got no distance left to run


4.- Pronto: cambios drásticos en la vida. Esperemos.

Kula Shaker - PPRIP

miércoles, abril 28, 2010

Games for days

1.- Encuentro una sana salvación en escuchar a Julian Plenti. Todo su disco es tan hermoso y melancólico y recuerda muy buenas cosas. Como que no hay oportunidad de sobrevivir o cosas así de melancólicas y bonitas. Ya sabes, estar en contacto con tu adolescente interior, la etapa más molesta pero sincera del mundo.

2.- Hubo un intercambio de libros (hola Ganso!) y me regalaron Los Versos Satánicos de Rushdie. Jamás le he leido, pero todos me dijeron que estaba muy bueno, así que sólo termino la lectura actual, lo leeré. Yo regalé El Ángel Negro de Tabucchi, porque ese libro llegó a mi en el momento correcto y creí que a otra persona tal vez le gustaría. Porque está lleno de imágenes que me parecen preciosas, como si todo fuera un sueño, pero no. O tal vez. Lo estoy leyendo de nuevo, porque cuando se lo compré al chico que me tocó en el intercambio recordé que me había llegado como nunca una pequeña frase. Y en estos momentos estoy dispuesta a recordar cosas que me hagan sentir viva.

3.-

- Me pone muy triste- dijo él.- Recordarte. En verdad te amé. Quisiera que esto fuera real.


(Phlip K. Dick, que ya lo había dejado de lado).

4.- Los días se pasan rápido. Por si acaso.

5.- Mucho.Calor.

Julian Plenti - Fun that we have

miércoles, abril 21, 2010

Self Control

1.- El control en la vida. Lo tomas o lo dejas. De cualquier manera, sentir que tienes el control. Tomé un hilo.

2.- Fue el asronauta José Hernández al museo y me sorprendió ver que todos los medios preguntaban cosas bien mediocres. ¿Vas a trabajar en la nueva madre de astronomía en México? ¿Tienes planes para volver? ¿Qué les dices a todos de tu regreso? Y pues qué coraje. ¿HOLA? ¡Este hombre fue al espacio! ¡Alguien que pregunte qué se siente! Oh, espera. Sí, alguien lo hizo. Un niño. Un niño le preguntó qué se sentía flotar y él dijo que no había palabras para describir la sensación de quitarte el cinturón y FLOTAR. Un día si logro mi sueño de respirar bajo el agua, seguro me preguntarán si estoy pensando trabajar en un acuario.

3.- Fui por un café con los amguitos. Estuvimos platicando. De regreso a casa, en un pesero, venía pensando que necesito más calma en la vida si realmente quiero respirar. Dios aprieta pero no ahorca, dicen. Y bueno, venía pensando en eso, cuando se suben tres hombres, todos tatuados, en plan de vender algo pero si no te vuelan la jeta. EVIDENTEMENTE no hice nada, porque ya qué haces, ni modo de decirle "ái con permiso", además de qué tal convocar su furia. Entonces nos venían diciendo que ellos golpean drogadictos y etc. Entonces, cuando yo pensaba que esta clase de cosas me refería en cuanto a un cambio de vida, un policía detiene el camión con un arma se sube, apunta a los muchachos, los revisa, se dicen groserías y yo venía pensando que tenía demasiada hambre porque namás me había tomado un café. Descafeinado. Se suben pues le dicen al poli que son vendedores, terminan de vender sus paletitas y se bajan en la siguiente parada. La vida está tan llena de posibilidades, que me sorprende no haber salido con un balazo en la cabeza de ese pesero.

4.- Me compré esto.

Llave

Y me encanta.

Pronto: Menos trabajo! Más café! (sin cafeína, ugh)

¡Forward, Russia! - Eighteen

viernes, abril 16, 2010

lunes, abril 12, 2010

Cosas raras que me han pasado II

1.- Mi tía se compra un reloj digital que sólo marcaba las 4:15 y de ahí no se movía. Luego le pusimos 4:30 y seguía sin avanzar. Siento que así está mi vida ultimamente.

2.- Pedí vacaciones. Estoy de vacaciones. Hoy no hice nada -absolutamente nada- y en la semana espero que ese pronóstico siga. Más o menos para seguir la rutina y que todo siga en el número uno de este listado. Aunque el jueves creo que iré a un museo. Quiero ir a la cineteca. Pero mi pijama de Kitty, oh.

3.- Otra persona -lejana- muere. Mi mamá me cuenta y se me hace el corazón bolita de papel. Le digo que pedí vacaciones y que no quiero hacer nada. Le cuento. Me dice "sal, o te morirás de la pasión". Mi mamá siempre dice eso de los que se quedan en casa sin hacer algo. Como yo en el punto dos.

4.- Dicen que el pelo reacciona dependiendo de tu estado de ánimo. El mio está apagado, sin movimiento. No marca la hora.

4.1.- Aunque hoy no me bañé. No sé si tenga que ver.

5.- Terminé de ver Six Feet Under. Y como se esperaba, sentimientos encontrados con respecto a la muerte. Uno no siempre elige el momento adecuado para morirse. Dame tiempo para decirte que al menos acabé mi quehacer. Te doy tiempo para que termines también. Ya luego me muero.

5.1.- You can't take a picture of this. It's already gone.

6.- Ya empezaré lo de fotografía. Me emociona :)

6.1.- El sábado fui a Franz Ferdinand y la emoción pura. Ese día cumple años Charlie. Lo recordé mucho. Recordé los conciertos a los que fui con él, recordé a Bruce Willis. Recordé el YAK, recordé todo. Bueno, ese día medio se descompuso mi cámara. Llegué a casa a ver algunas fotos y zaz, la lente se salía solita. Era como ver el brazo roto de tu hijo y uno lo sacude pensando que se pegará mágicamente. Dejé la cámara en el tocador y casi lloro del terror. Más. Luego, a la noche siguiente, tomé la cámara, le meneé tantito y zaz, funcionando mejor que nunca. Hay una lección de paciencia, tiempo y vida ahí, lo sé. Pero la realidad me ha enseñado mejores cosas que una analogía: la paciencia, ya pasó. El tiempo, es muy lento. Y vida: aquí tienes mi dedo medio.

7.- ¡Regresó atínale al precio!

Candymx - Questions

sábado, abril 10, 2010

Pieces



(Well, what's so great about depression? / Nothing. Unless it holds the key to something you compulsively avoid, so it will never be examined or felt. Hence your behavior becomes repetitive like the story).


Estelle Feat. Kanye West - American Boy

miércoles, abril 07, 2010

Terrified of what' inside to save his life

1.- La primera vez que vi a alguien en un duelo increíble fue a mi papá. Mi abuelo había muerto, yo no fui al funeral, era aún muy pequeña -según ellos. Él murió en una cama de hospital, rodeado por sus hijos y otros familiares políticos. Después de todo lo que se debe hacer cuando alguien muere, al siguiente día mi papá no se levantó de la cama. No prendió la tele, no salió de casa. No habló con nadie, no vio televisión, no comió. Sólo se quedó en cama, no recuerdo si despierto o si bien durmió todo el día. Recuerdo que una semana duró así.

2.- Cuando murió mi abuelo materno, el papá de mi tía, fuimos a Guerrero. El calor era insoportable. Yo no conocía tan bien a mi abuelo, pero sí recuerdo sentir una pérdida significativa. Mi tía lloraba sobre el ataúd, viendo fijamente el cuerpo de mi abuelo. Mi hermano, quien había sido muy allegado a él, también lloró junto al ataúd. Recuerdo haberme quedado despierta toda la noche, menos unos diez minutos antes del sepelio, porque fui a ponerme mis zapatos y me recosté en la cama. Me levanté, fuimos todos al cementerio y recuerdo que hacía tanto calor que las lágrimas eran igual de salinas que el sudor. Vi cómo metían el féretro hasta el fondo, sellar todo con cemento y regresar a casa, con nada.

2.1.- De regreso a México, lo primero que hizo mi tía fue regresar a su cuarto, donde estuvo mi abuelo enfermo por muchos años. Al entrar al cuarto ella tapó sus ojos y lloró por varias horas. La cama de él estaba intacta. Cuando él murió, mi tía fue a despertar a mis papás y a mi nadie me levantó, pero yo estaba despierta. Empero, me hice la dormida. Escuché a mi tía llorar (mi cuarto estaba lejos, pero ella lloraba demasiado), decir cómo sentía que el cuerpo de mi abuelo se enfriaba. Me dijo que lo abrazó hasta que murió. En fin, decía, entró al cuarto y lo primero que hizo fue llorar. Eran demasiado recuerdos de una vida que ya no estaba presente.

3.- Hace unos meses, mientras platicaba con mi tía, ella me dijo que la muerte de los padres es algo que jamás se va. Es un vacío del que no sales (una de las pláticas más profundas que he tenido con ella). Le dije que probablemente ninguna y ella me dijo que la de los padres es algo más fuerte, porque al fin y al cabo ellos significaban vida.

4.- Parece que la gente cuando muere o te abandona en cualquier estado metafísico (que sientes cual muerte), es como cuando mutilan una parte de ti que no sabes cómo vas a reconstruir. Sabes que se llevaron lo mejor de ti y que es casi imposible que vuelvas a ser el mismo (your mirror's gonna crack when he breaks into it / and you'll never never be the same). No todos somos fuertes. Este mundo -ahora es más claro- carece de una justicia cuando arrebatan de ti esa parte que nunca vas a recuperar. Y sabes que todo es tan inminente. Y está ese deber de reconstruirte, porque tampoco es sano estar mal siempre. El deber vivir, tan injusto también ("A algunos simplemente no nos va la vida" [como si fuera un vestido]). Pero la gente te abandona, la gente muere, uno se cae. Todo aquí afuera está tan cabrón.

Garbage - You look so fine

jueves, marzo 25, 2010

Cosas raras que me han pasado

1.- Ya van varias noche que siento que tiembla y me levanto asustada pensando que todo se va a ir al carajo y que moriré aplastada por las cajas que tenemos en el techo. Lo cierto es que me levanto, prendo la luz y nada pasa. Nada Pasa. Tengo un deseo de tragedia-no-tan-trágica. Espero que ya se pase eso y que regresen mis ganas de ser feliz.

2.- Un señor me levantó la voz en el museo. Pero así, él como que ya iba muy stressado y empezó a decir que sus niños los sacaban de todos lados, que él era una víctima, veterano de vietnam, yara yara. Yo pues no dije nada, para qué, verdad. Boring.

3.- Fui a funeral. Y aunque nos pusimos a platicar y animar a la compañera en cuestión, no me deja de malviajar eso de ir a funerales. Y no sé, me regresa ese miedo de sólo presenciar la ausencia ajena. Le decía a una amiga, de regreso a casa, que no sé qué haré el día que esa ausencia sea directa. En pocas palabras, que alguien muy cercano a mi muera. No sé si podré levantarme, ni sé si querré hacerlo. El miedo ante estas cosas. (En serio, ¿Cómo sigues adelante?)

3.1.- Mucho tiene que ver Six Feet Under, la mejor serie en todo el universo. Recuerdo llorar todo el primer episodio. ¿Cómo lidiar con la muerte? No Entiendo. Y repito lo que dije, no sé cómo funciona el duelo. Probablemente será una de esas cosas que taparé cruelmente hasta que un día escupa sangre por una úlcera péptica.

4.- En el área de bebés en el museo (llamado "islas") había un ratón. Me tocó cuidarlo, que no se saliera de ahí hasta que llegara alguien a hacerse cargo. Ahí me tienes cuidando la entrada, cuidando a los bebés, cuidando exhibiciones. Llega el señor capacitado y tómala, lo mata de un pisotón. Supongo que ahí hay una lección valiosa, como "todo lo que cuides se morirá". O "no me dijeron que pasaría esto".

5.- Mucha gente anda de mala ondita. Supongo que es una mala racha.

5.1.- I know it's done for me, if you steal my sunshine / not something hard to see,
if you steal my sunshine /keeping dumb and built to beat, if you steal my sunshine.

6.- Osvaldo Benavides está muy guapo. Lo vi el día de hoy y no no no, qué cosa tan linda. Fue como cuando vi a Patricio Borghetti un día que iba muy triste por la calle y hasta con lluvia y aparece él y zaz, ¿Cómo?

7.- La facilidad de dormir.

Len - Steal my sunshine

jueves, marzo 18, 2010

Marzo, marzo

1.- La gente, tus cosas, los recuerdos, la vida y la muerte siempre se llevan pedazos de ti. Y siempre que crees que te reconstruiste, llega otra cosa para mutilarte. Vas dejando pedazos de alma y piel en cualquier cosa que tocas y lo que queda es siempre reconstruirse. Así, nada más. Pienso mucho eso, sobretodo en el caso de la muerte. Siempre queda reconstruirte. Ves los pedazos de una vida que ya no existe (por la muerte y porque sabes que tu vida no será la misma) y lo que queda es acostumbrarte. Y los nuevos pedazos no son fuertes, nunca lo son. Y siempre te falta un ojo, un brazo, una pierna, que eventualmente también se volverán a caer. La muerte, creo, antes que llevarse un ojo o un brazo, se lleva un suspiro, ese que ventila un hueco en el pecho. El hueco queda, pudriéndose. Pero hay que reconstruirse.

2.- La debilidad del lenguaje al no poder darle nombre a algo tan horrible. Y al no tener nombre, lo que queda es sólo dar la definición, a la hora de explicar algo.

3.- El desconsuelo de la no creencia. Pero si crees en un cielo, deberás creer en un infierno. Todo podría ser el purgatorio, todos los días son domingo.

4.- Tal vez el secreto de la cordura -mi hipótesis- es aferrarte a algo que no sea finito. Que sepas que no se puede romper, que siempre estará ahí. Así debe funcionar la fe (al menos la que tiene una vértebra estoica) y su idea de deber-vivir (muy Kantiano todo). Tal vez el secreto de la cordura -otra hipótesis- es no aferrarte a nada, lo contrario a lo primero. Pero siempre termina aferrándose a las cosas más frágiles, inclusive si es "un vaso abandonado al borde de la pila que a nadie le importaba".

Radiohead - Worry Wort

jueves, marzo 11, 2010

Enjoy the Silence

1.- Mañana Kashmir. Este grupo durante mucho tiempo me hacía sentir cosas inexplicables. Y aunque siento que exagero cuando digo que es una de las mejores bandas jamás antes vistas, cada que los escucho me llega ese sentimiento. Como cuando te besuqueas con alguien desconocido y es tanto el rush, que le dices que lo amas. Bueno, este último ejemplo peca de idiota, pero sabes a lo que me refiero. Kashmir tiene unas canciones magníficas y no puedo esperar a verlos. Espero con todo mi corazoncito que toquen Miss You, que en su momento me llegaba bien grueso y mi forever-estoico-interior no dejaba de pensar que lo mejor de extrañar era esperar que estuviera bien, donde quiera que estuviera, con cualquier cosa que enfrentara. Si eso no es ser alguien beato, no sé qué lo sea. Si eso no era querer algo, no sé qué carajos lo sea.

2.-


I'm surfing on the surface, with my fingers in the water / but she seems to have lost her interest in meat / I miss you all the time, though you sit next to me / I hope you feel just fine, wherever you may be, whatever's in your way.

3.- Llego a la conclusión de que estoy cansada de todo. Así, namás, de huevos. En todos lados me da sueño, resto importancia de las cosas, toda esa clase de estupideces inmaduras. En el soul rehab, le digo que me siento como un Sísifo invertido, que no llevo la piedra cuesta arriba, sino que voy de bajada sin soltarla (y que al parecer no hay suelo al cual llegar). También cansa pero como vas de bajada, nada más sigues tu camino. Llega un momento en el que te cansarás y la piedra terminará aplastándote, pero así son los ejemplos ligados con el infierno. Igual, no sé, tal vez me hace falta dormir más.

4.- Otra nueva adicción y devuelta a 2005: Six Feet Under. He visto muy pocos episodios y estoy sedienta totalmente. Hay capítulos que casi me han hecho llorar y no puedo expresar toda la mezcolanza de inseguridades que mueven en mi. Necesito verlos. Ya. Ahora. Existe este capítulo en el que la madre, Ruth Fisher abandona la casa, necesita su tiempo. Al final, cuando toda la familia se entera, están en la sala, comiendo Kentucky Fried Chicken y viendo los simpson. Jamás había visto una mejor definición gráfica de lo que es el abandono, sobre todo el materno. Está rudo machín y la serie está rompebolas. La verdad sea dicha.

5.- Hace unos 3 años (o más, la memoria me falla), mi mejor amigo me mandó esta foto. Por alguna razón teníamos (¿Tenemos?) una afición extrañísima a amodiar a Fey. Nos burlábamos de sus intentos de regresar a la farándula, su disco de covers a mecano y sentimos su dolor al sólo hacer sonidos guturales en vh1. Charlie, te extraño. Nuestra comida no saludable sigue pendiente. He cambiado mucho. Y no puedo esperar a contártelo todo.



6.- Pronto: mejores tiempos.

Natalia Lafourcade - Cursis Melodias

jueves, marzo 04, 2010

Little things that I should have said and done, I just never took the time

1.- Días pesados, más porque no he podido dormir muy bien. El domingo en la noche me dio una infección estomacal hardcore y no pude dormir, mucho menos ir al servicio. Días horrible en casa con el estómago hecho un nudo de dolor. El martes en la noche intenté dormir y desperté con la sensación de que algo malo había pasado. pensé que había temblado. No vuelvo a conciliar el sueño sino hasta como las 3am, dos horas antes de levantarme para ir al servicio. El miércoles en la noche me agarra la apoplejía adolescente e intento dormir un poco. Entre el sueño y la vigilia siento que empieza a temblar y me levanto, prendo la luz y veo la lámpara quieta, mi espejo quieto, todo estático. Me acuesto más asustada y -ahora lo recuerdo- prendo la tele para que me arrulle y me duermo. Toda la noche la tele prendida. Hoy espero dormir bien.

2.- Vi a mi mejor amiga. Me dice que el mundo de posibilidades también incluye que nada pase, yo me dedico a dudar. Y ni como duda metódica, es una duda irracional, en el mismo nivel de irracionalidad que el miedo. Tomamos, ella café, yo agua mineral. Nos sentamos en una banquita y luego pasó algo. Las personas que más significan sacan tu verdadero yo. Te develas.

3.- Existe este capítulo de los simpson donde Lisa descubre la tristeza/depresión y simplemente se la pasa triste todo el capítulo. Marge trata de cambiarle el ánimo, hace su papel de madre mis-hijos-no-tienen-porqué-estar-tristes. Al final Marge le dice que está bien que esté triste. Que lo esté tanto como lo necesite, que lo disfrute casi. Lisa sonríe, Marge le dice que no tiene por qué sonreir por obligación y Lisa le dice "pero realmente quiero sonreir" (parafraseo).Hoy en la mañana estaba irremediablemente triste. Como había dejado la tele prendida, vi un poco de Frasier, el capítulo donde Frasier regresa a la práctica privada y todo le sale mal y la frustración crece. Bajo a desayunar y mi tía se queda conmigo a comer un chocolate con galletas de canela. Estábamos viendo la tele y no sé qué pasó que me empieza a contar una anécdota que tiene que ver con un chal que no era de ella, pero que lo tomó. Se empezó a reir tanto -pero tanto- que irremediablemente yo también empecé a carcajearme (lo recuerdo y me río). Ya después llegó mi taxi y me fui, ella seguía riendo. Ya en el coche me reí una última vez, mandé un mensaje y me hice bolita para dormirme todo lo que no me había dejado el mal sabor de boca de la sensación de temblor que había pasado en la noche. El taxista fue muy amable, me avisó que ya habíamos llegado, pagué y fui al servicio. Fue mi momento Marge-Lisa-Tristeza del día.

4.- Tengo una de esas pláticas con mi novio. Aquí debo repetir lo último que dije de mi mejor amiga, así que confrontar No. 2, última parte.

5.- Toda la vida se me fue en Silent Hill. Como no fui a Massive Attack por conseguir el dinero tarde, decidí invertirlo en algo mejor que sonarme los mocos con los billetes destinados a ese boleto. Así que me compré Silent Hill: Shattered Memories. Logra su cometido, presenciar todas esas cosas tan violentamente incoherentes que nos gustan a los que somos irremediablemente parte de la chaviza posmo (todos, pequeños, todos lo somos). Existen partes donde tienes que hablar con un psiquiatra y también es medio nefasto, porque todas esas preguntas influyen mucho en lo que va a seguir en el juego. Y es cierto, luego abren puertas que no, concentración de enemigos y todos esos lugares comunes que nos aterran. Ya lo acabé.

6.- Dormir.

Akira Yamaoka - Always on my mind