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domingo, abril 03, 2011

Never Tear us Apart

1.- Hace poco fui a una de esas capacitaciones de primeros auxilios y a veces me malviaja un poco todo eso de cómo salvar una vida y, de hecho, estar calificado para eso. Claro que no me malviaja el hacerlo -que ahora lo digo porque no me he visto en la necesidad de (aparte de que el curso se lleva durante el transcurso varios meses)- sino esta posibilidad de vivir algo como un desastre tan grande como para tener que aplicarlo. Sí, pues, es tenerle miedo a algo que puede ocurrir en cualquier momento, pero así pasa con esas cosas, que es el equivalente a tenerle un poco de miedo a la muerte (que también). Etiquetar gente para ver cuál es su estado, Maniobra Heimlich, tomar presión, signos vitales... Te hace pensar muchas cosas. La posibilidad de estar expuesto, no sé. Al mismo tiempo me alegra tomar este curso -al que espero seguir asistiendo, ya sabes- porque al menos en esa sociedad puedo tener una utilidad. Digo, igual cuando sea necesario -que espero no pase o que no sea pronto- no sé cuál será mi reacción, pero saber ese tipo de cosas no es un consuelo muy grande, pero tener el background ya es algo. Algo, quiero pensar. Lo que sea.

2.- Hace rato fui a comer con una amiga y estuvimos platicando un poco sobre lo que dije en el punto. Y de entre la plática, claro que hablamos de las noticias y del nivel gráfico que manejan, la mayoría de las veces, bastante cruel. Por ejemplo, me sorprendió lo cuasi perfecta que resulta mi memoria sobre lo del 11 de septiembre. Lo recuerdo, en serio, como si hubiera sido la semana pasada. Ese día, en primer lugar, iba a ser mi primer clase de violoncello, por lo que, de por si, sentimentalmente ya tenía mucho valor ese día para mi. En la secundaria el maestro de informática entró al salón para informarnos de lo que había pasado, aunque realmente nosotros, muchachillos medio estúpidos, no prestamos mucha atención. Cuando llegué a casa me sorprendió el hecho de ver a toda mi familia reunida, cuando lo común era ver sólo a mi tía y a mi hermano para comer juntos. Mi mamá me platicó que habían cancelado el día de trabajo al igual que el de mi papá (mi amiga me dijo que, ella recuerda, en la zona de trabajo de su familia también habían cerrado por una posible devaluación o algo así) y por eso todos habían regresado a sus respectivos hogares. Ese día mi mamá había hecho tacos de hígado con guacamole (más para recordar, yeah) y hasta eso recuerdo que no estaban tan mal. Mirábamos atentos las noticias y tengo muy grabadas esas escenas en la cabeza el caer de las torres una y otra y otra y otra vez, ad nauseam. El chocar de los aviones y, por Dios, la gente tirándose de los edificos. ¿En qué pensaban al pasar esas escenas? A la hora de la comida yo veía gente desesperada caer de los edificios. Mi mamá me había preguntado si estaba segura de querer ir a mi clase y mi respuesta fue un gran . ¿Cómo negarme? Eso no podía interferir con lo que sería un antes y un después en mi vida, ya no podía posponerlo más. En fin, que fui a mi clase, conocí al profesor que sería una de las mejores personas que he conocido en mi vida. Regresé a casa, puse Mtv y claro que las noticias seguían, Mtv no pasó nada más que eso. Tenía 14 años y toda la vida estaba pasando enfrente de mi.

2.1.- ¿Me explico? Esas cosas te forjan. Cuando pienso en la desesperación, esas escenas me pasan por la cabeza. ¿Qué otra cosa podría ser?

3.- En otros asuntos menos viscerales pero sí más sentimentaloides, hoy vi el final de la serie Medium. Es una buena serie, sí, pero no creo que uno deba comprarse todas las temporadas. En fin, que el final se me hizo hermoso, demasiado. Dentro de un tema tan delicado como lo es la muerte, creo que como el fin de una serie televisiva logró tocar un nervio que yo creía muerto y medio me apachiché un poco. Todos los traumas se quedan y claro que se expanden en la cabeza. Toman control de todo, algo como una metástasis. Insisto, como ese cuento de "Quisiera llegar pronto a casa" de Philip K. Dick. Todos esos recuerdos que quieres borrar, por lo común son los que más te contaminan, son tan palpables como un dolor culminante. Y uno es tan débil. Si se saben las premisas generales del programa, no es necesario ver toda la serie, pero el final, oh, vale muchísimo la pena.

3.1.- Hell Yeah!



4.- Pensar tanto en la muerte. No. Mejor cosas buenas: QUe ya sea marzo y empezar a titularme. Yeah.

The Cardigans - Step On Me

lunes, febrero 21, 2011

Give Up The Ghost

1.- Es extraño cuando vuelves a hacer cosas que, según tú, te hacían feliz, sólo para descubrir que ya no sientes el mismo efecto o, en el peor de los casos, de hecho hasta te parece aburrido. Ultimamente lo he sentido con todas esas tonterías que hacía de niña o de adolescente, como pasearme por la iglesia que estaba por la prepa o, como ya lo había comentado, comer cosas dulces, las cuales -según yo- eran el máximo exponente de la niñez (v.g. el algodón de azúcar y las manzanas acarameladas, las cuales ni siquiera me he atrevido a comprar). Es un poco triste, porque al menos esperas que esas actividades las has cambiado por algo más emocionante, sólo para descubrir que el 75% de las cosas que haces actualmente no son emocionantes y, oh sí, hasta parecen ser un poco depresivas. Me gusta tomar café, pero no me hace feliz. De niña el algodón de azúcar sí lo hacía. Ir de aquí a allá en metro/metrobús, no me desagrada del todo, pero a sabiendas de que mi destino es el trabajo o la escuela, etc. no me emociona tanto como cuando en la prepa podía desperdiciar horas paseando sin lugar fijo, sólo para llegar a casa y comer. O las primeras veces que iba al billar, eso me emocionaba de manera casi esquizofrénica. Las primeras veces que sostuve un taco de billar, la primera bola en la buchaca, las cervezas y las risas. Quizá sí, quizá sea una chica aburrida que no gusta de ir a Jersey Shore, pero son los pequeños detalles de la vida los que verdaderamente me llegan al cerebro y al corazón como una bala de francotirador. Me llegan y me enamoran, pero eso qué importa.

2.- El tipo de gente que te rodea: un gran misterio. Ultimamente me doy cuenta de que la gente es una carnicería muy difícil de atravesar. Ni siquiera con los ojos cerrados, porque todos sabemos que las canicerías apestan a sangre. Si queremos un ejercicio de sinceridad, podría ser este: no ser tan ingenuo, grab some cojones y saber que la gente es capaz de todo. Si lo sabré yo, si lo sabremos todos.

2.1.- Y si me cuesta trabajo escribir sinceramente, es porque no manejo bien estas cosas. Pero un día, un día. Un día.

3.- Y estos días me cuesta mucho trabajo hacer las cosas. Me cuesta trabajo leer, escribir, trabajar, esforzarme en esto o lo otro.

4.- Radiohead: Nuevo disco, nueva emoción. Estos días en los que me ha costado mucho trabajo emocionarme por algo, llegan ellos con un nuevo disco. El nuevo video de Lotus Flower, me he dado cuenta que ha servido de comidilla para la gente. Pero no quiero pensar en eso. Lo que pienso es: es un gran disco. Es bello por todos lados. Cada beat, cada sonido, es bello, es correcto. Sin embargo, no lo siento tan poderoso como alguna vez lo fue, en mi caso, Kid A o el Ok Computer, inclusive el Hail To The Thief. Eso no significa que no sea bueno, aclaro. Antes que un disco poderoso o que llegue al tuétano de la emoción, creo que me parece un poco taciturno, melancólico, muy ad hoc a estos días, por lo que mi emoción deriva a una tristeza adolescente más marica. Lo escuché un día que fui al trabajo bien temprano y la escena de atravesar constituyentes, con un cigarrillo en la mano mientras escuchaba Codex, bueno. No me pongo a llorar, porque tampoco me mueve hacerlo estos días tan grises. En fin, concluyo:

Es un disco bueno, porque llegó a tiempo. Con cada una de sus notas correctas y sus voces tristes. Llego a tiempo, en estos días tan así. Y lo escucho y me hundo en la alfombra, pues.

5.- Y lo intento. Pero mira mis manos, llenas de arena y nada.

Radiohead - Bloom

jueves, febrero 03, 2011

I Could Blow Through The Ceiling / If I Just Turn And Run

1.- Hace unas semanas iba caminando con unos amigos en el Centro histórico y me la estaba pasando muy bien con ellos, pues nos dedicamos a ñoñear durísimo, platicar sobre pokemón y esas cosas que no sé por qué razón tengo un conocimiento mínimo sobre el asunto. Ya casi a la hora de irme, a lo lejos vi a uno de esos señores que llevan algodones de azúcar y tuve un antojo casi compulsivo por una de esas cosas. Desde hace varios meses me repetía a mi misma lo mucho que quería un algodón de azúcar, pero jamás entendí por qué no hacía nada, como comprar uno. En el concierto de Roger Waters vendían chelas, donas y algodones, pero no compré nada porque, ¿Quién anda con un algodón de azúcar, gritando que derriben un muro? Nadie, creo. Y tampoco me alcanzaba el dinero, además de que estaba MUY enferma, semicruda y con el crédito moral en ceros (ugh). En fin, que ese día todos tuvieron que esperarme porque, oh sí, compré un algodón de azúcar azul y oh, la sorpresa: fue muy decepcionante. Fácil tenía unos 10 años sin comer un algodón de azúcar, en serio. Yo recuerdo que el sabor era espectacular, sabía a todas esas fiestas a las que te invitaban de niño. El algodón deshaciéndose en la boca y el rastro dulzón que deja por toda la lengua era una de mis sensaciones favoritas. Pero no, eso no pasó con este algodón. De hecho la golosina tenía un dejo sabor a chicle, lo cual lo hizo más decepcionante. Los demás amiguillos concordaron en que fue un algodón de azúcar tristísimo y algo dentro de mi murió de manera brutal.

Brutal, te digo.

1.1.- Ahora tengo un antojo de manzana acaramelada. Pero esta vez me invade el terror la simple idea de que tal vez ni eran tan buenas, tan ricas, tan rojas. ¿Qué hacer?

2.-El verdadero problema que ha ocurrido con la tristeza, es que se ha empezado a vender al público como un estado de ánimo en el que se disfruta el hecho de tirar las vísceras en el piso y arrastrarlas, dejando una marca de sangre en el piso que todos pueden ver, señalar y decir "mira, le va mal". Y hay gente que por eso lo hace, claro. Pero creo, a manera de creencia y no de suposición, que la tristeza nos puede dejar mejores cosas en la vida que la felicidad, en el ámbito personal/vivencial/amoroso/loqueseteocurra. Si bien la felicidad es un estado anímico emocionante, la tristeza te forja de una manera más brutal (me encanta este adjetivo), porque te hace agudizar ideas monstruosas, soportarlas y luego digerirlas. Como comer vidrio, al final sí puedes tragarlo. Metafóricamente. Y POR SUPUESTO que no estoy diciendo algo nuevo. Creo que los 4 años de carrera giraron en torno a esta idea. Pero fue de un ámbito filosófico, creo que esta apología por la tristeza y su sinceridad con el entorno, es algo que cualquier persona puede concluir, si sinceramente abre un poco el esternón y dice "estoy mal y así estoy bien". Tocar fondo probablemente te da atisbos existenciales tan poderosos, que el consuelo que queda es que deprimirse no es incorrecto. Tal vez si es seguido es poco higiénico mentalmente, pero no es incorrecto.Es un consuelo pobre, sin conclusión y que no te quita el sabor a frustración, pero sigue siendo un consuelo, maldición.

Y es tan absurdo todo, que sólo queda sonreir en las mañanas con un cigarrillo en la mano.

3.- El lunes fue un día fantástico. El lunes lo pasé con J. todo el día. Vimos la película de Rushmore y las dos concordamos en que es una película hermosísima. No me atrevo a decir que es perfecta, porque sería muy pretencioso. Además, qué se yo de cine perfecto. Pero creo que llegamos a la conclusión de que todas las escenas en esa película son correctas. No hay nada exagerado ni nada muy simple. Los diálogos también son muy correctos y del reparto, bueno, es hasta grosero que lo tenga que mencionar. El deal con el personaje principal, Max Fischer, es que piensa en grande. Tal vez las razones no sean muy claras, pero lo hace en grande. Sí, tenemos las calificaciones, la escuela, los deberes. Pero hay tanto allá afuera. Tanto qué hacer, tanto qué amar. Para qué sacar diez en la escuela, cuando puedes ser el presidente del club de caligrafía. Wes Anderson, por eso te amamos.

4.-
[...]

Si cuando menos alguien estuviera de pie junto a la puerta,
si cualquier cosa apareciera, cuando menos un momento,
y desapareciera:
algo triste, optimista, de donde sea, de ningún lado,
que provocara risa o miedo.

Pero no va a pasar nada. Ninguna espontánea
improbabilidad. Como en un drama burgués,
será una separación correcta hasta el final,
no honrada ni siquiera por un hoyo en el cielo.


[...]


Wislawa Szymborska, Sin título


5.- Una sonrisa, la mañana y un cigarrillo.

Interpol - Heinrich Maneuver

domingo, enero 09, 2011

Leave me now, return tonight

1.- Mi lap top ha regresado, creo que mejor que nunca. Ahora tengo 500gb libres para llenarlos de fotografías, cartas que jamás voy a enviar, canciones llegadoras e imágenes que son fáciles de encontrar en google, por lo que sustancialmente ni vale la pena guardarlas. El teclado está como nuevo, ya no le falla la letra t y está muy rápida, ya ni me dan ganas de bajar música ni videos. Bueno, videos ni bajaba tanto (gracias youtube), pero mi consumo musical sí era demasiado, hasta podría decirse que era un poco preocupante. Es bueno tener la computadora en casa. En menos de media hora ya tenía instalados todas las cosas ociosas que tenía en su primera versión. Ahora ya sólo queda la emoción de regresar al trabajo as I knew it. Happy happy, Joy joy.

2.- He pensado un poco en cambiarle el nombre al blog. No es un big deal, pero este nombre lo escogí a los 18 años, no sé por qué me pareció una buena idea. Jamás me ha gustado, no del todo. Lo debo admitir. Cada que lo digo me suena un poco raro, como si fuera de un programa horrible para borrachos y desempleados que pasan en los canales escondidos de tele abierta. Pero uno se encariña y ahí ha estado, por 5 años. Tal vez lo intente, es hora de algunos cambios. Podría empezar con algo simple, como el nombre del blog.

3.- En una llamada en la madrugada con mi mejor amiga, mientras nos quejábamos del mundo, me dice esta palabra que no puedo quitarme de la cabeza: apechugar. Es muy divertida al decirla en voz alta, lentamente. Voy al diccionario y descubro:

APECHUGAR: Cargar con alguna obligación o circunstancia ingrata o no deseada. Se construye con la prep. con


Y creo que define muy bien todo lo que he vivido estos últimos días. Cargar con gente cual grilletes, tener que estar presente en situaciones que bien podría cambiar por un litro de helado de chocolate en mi casa mientras veo La Rosa De Guadalupe y un largo etcétera. Resulta que soy de esas mujeres de poca fe que aguantan vara hasta que finalmente se rompen en millones de pedazos, sólo para volver a remendarse con resistol 5000. Es una idiotez, si me lo preguntas. Y, también si me lo preguntas, creo que esto lo escribo con un alto nivel de tristeza hormonal, lo cual hace el asunto poco serio, creo. No clínico, por lo menos. Es que nunca nos cansamos de sentirnos mal y nos parecemos a la palabra melancolía. Apechugarse, pues.

4.- Esto lo puse en mi Tumblr, pero no me importa. Es de Shampoo Planet, de Douglas Coupland:

[…]

Our achievements may make us interesting, Tyler, but our darkness makes us lovable. You will have dark secrets, Tyler, and I will still love you. Dan has his dark secrets (well, they’re not really secret with him, are they?) and I still love him in my own way. And yes, Tyler, I have my own dark secrets. And I hope you’ll love me still. Beauty and sadness are woven together, even Frankenstein gets lonely. So, Tyler, you’ll just have to forgive Dan. If you do, you’ll beat me to it, but forgiveness is what we have no choice but to work toward, or else we are just animals. Dark animals. And that is too much to bear. God likes you less for staying home and doing nothing than he does for you going out and maybe getting into a little trouble. Risk the trouble of forgiving Dan. Then forget about him.

Enough, enough. The last thing you need is your hippie mother being heavy on you. You are my son, Tyler, and I hope I’ve guided you well. Our home wasn’t like on TV but you know you are always loved here and that there is nothing you can do which will make me not love you. Do what you will, but after doing it, come home. Soon. We miss you, we love you, and maybe Norman will be able to tell you why it is Kittykat pounds her paws on your roof.

Too cute again. Just an old hippie. Stand in light, O product of my heart.

Your mother,

Jasmine.


Toda esa carta es tan hermosa. Igual le digo a J. que a mi me hubiera gustado mucho que mi educación sentimental -de pequeña- fuera así de sincera: El mundo es un lugar enorme y tremendamente carnicero, aunque tiene sus cosas bellas. So get ready, babes. Ella me pregunta "Recibir una carta así de pequeña habría sido demasiado, ¿No?" e, insisto: no. Creo que la sinceridad es una de las mejores y más brutales formas de crianza que hay. Tampoco se trata de quitarle la infancia a un niño -por dios- pero tal vez quitar un poco de cristales y sombras y ver que todo allá afuera es algo muy cabrón. No es quitar una infancia, es sólo no poner velos en tierra de balas.

4.1.- Mi educación familiar tuvo eslabones que nos saltamos y me alegra, de cierta manera. Mis padres jamás se sentaron en el filo de la cama y me dijeron qué pasa cuando dos personas se aman demasiado (que, fuera del tema sexual implícito en la frase cliché, la vida me ha enseñado que igual y jamás va a pasar nada [el amor luego no tiene conclusiones]). Tampoco me hablaron sobre no matar al prójimo, ser fiel a la pareja y esas cosas que, de cierta manera, los padres te quieren inculcar para que seas un buen hijo. O al menos no recuerdo muy bien si alguna vez su educación se basó en indirectas, pero no lo creo. Sin embargo, el misterio que recae en esto último que escribo es lo siguiente: no sé de dónde aprendí todas esas cosas, pero me queda claro que las llevo en el cerebro y en el corazón. Creo en el sentimiento cuasi-visceral, en la fidelidad, en el aguante del dolor y esas cosas que, me atrevo a decir, los padres hasta te quieren meter en una religión a ver si de ahí lo aprendes. Pero hoy, que no tengo una fe en algo, no tengo recuerdos de mis padres diciéndome esas cosas y, como mi educación televisiva fue mucho de Cartoon Network cuando era bueno (y todavía en inglés), no sé de dónde aprendí toda esa basura. Pero es mi basura y, como tal, me hace feliz pensar que, aunque son chapadas a la antigua, son ideas que me cuadran, sobretodo lo de la fidelidad y el sentimiento visceral. Que nadie me diga que no.

4.2.- Pero habemos quienes en lugar de Karma, nos regimos por la ironía. Hacer el bien no te devuelve algo bueno. No siempre, pues. Pero lo que queda es seguir en la vida, sin matar al prójimo, ser fiel. Todo es como dejarte golpear con un bat en el pecho, sólo para ver qué se siente no quejarse de eso.

4.3.-

5.- Me voy, creo que es demasiada hormona. Tal vez regresen los posts azotados, que los extrañaba, la verdad. O tal vez los borre, como en los viejos tiempos. Lo que sí prometo es: un post donde me desahogo sobre una película que jamás voy a superar y sobre lo caro que está el jitomate. Insisto, es una barbaridad.

Tegan and Sara - I know I know I know

domingo, diciembre 12, 2010

And the lines, they go by

1.- Una de las cosas más tristes de la vida -aparte de ver un helado tirado en el piso- debe ser perder por un tiempo tu computadora. En primer lugar, te das cuenta de que puedes sobrevivir sin facebook ni twitter, lo cual implica que la vida allá afuera es soportable y, de hecho, algo tolerable. Y cada día que no estás inyectándote internet en el brazo izquierdo, te dan más ganas de salir a recibir un poco el aire, a ver si en serio todo eso de lo que habla la gente es verdad. Tristísimo, te digo yo. Por otro lado, la idea de la posibilidad de perder la música, los trabajos de universidad, los cuentos que pensaste eran buenos y las millones de fotografías, es romperse el corazón con un martillo y un cincel. Dentro de los ideales que pudieron enseñarme en la juventud, hacer del hecho de apegarme a las cosas algo malo no fue uno de ellos. Sin embargo, y ya lo había dicho en otro post (del cual no me tomaré la molestia de buscar), no es tanto el objeto, sino el significado que colocamos en él. En este caso, mi lap top contiene tantas historias y tantas imágenes, que el sólo hecho de estar en una computadora ajena me provoca una melancolía bien imbécil. Lo que es.

2.- Fui al concierto de Rammstein y debo decir que compite para concierto del año. Iba a escribir una reseña muy bonita, pero, oh sí, se fue con la lap. En resumen, si pones en una licuadora fuego, una bandera alemana y un montón de testosterona, obtienes algo totalmente extraordinario. Si una conclusión me dejó ese concierto es que el escenario está hecho sólo para quienes saben hacer de él algo tremendo. Y sigue Roger Waters! Más emoción.

3.- En lecturas (ya atrasadas), regresé con Douglas Coupland, Shampoo Planet. Coupland es de esas personas que conocen el mundo del que hablan, o al menos del que hablaban, si tomamos en cuenta que el libro es de esos días en que uno podía considerarse un Mtv Child y estar orgulloso de eso. Pronto: mejores palabras sobre ese libro.

4.- Hace rato que no lo hacía: Mis categorías Jeopardy del mes de diciembre:

- El esternón abierto y los alfileres en los dedos
- Teen angst y otras manualidades
- Canciones que se pueden tatuar en la piel
- La burguesía y otras cosas por las cuales luchar en la vida
- El loop infinito de la vie amoureuse
- Pasar de D de Dignidad a P de perdedora en un solo viaje
- sobredosis de azúcar


5.- Don't give up your lover tonight


Pronto: un mejor post. Cuando tenga mi lap. Y mi música. Cuando tenga mi vida de regreso, prácticamente.

(Es idiota, porque ahora que no tengo mi lap se me ocurren muchas cosas para escribir, pero el tiempo y esas barbaridades. Los dejos de vivir siempre bajo presión, ay).

...

domingo, julio 25, 2010

I'm not a Robot

1.- Una semana triste, probablemente por el hecho de estar encerrada gracias a la lluvia. He escrito cosas, ninguna con importancia académica, lo cual creo que valoraré más. Uno siempre debe escribir para sí. Eso sí, hecho feliz: ya me llevaron mi bicicleta. Es hermosa, color púrpura, salpicaderas y canastita. Fui a dar un par de vueltas esta mañana que no llovía y me sentí tan bien. Dar vueltas, chocar contra plantas, espantar a las palomas. Ojalá la tierra si fuera totalmente plana, porque en las subiditas sentía que me iba a morir. Ahora mismo me duelen los brazos y me tiembla la mano izquierda por el esfuerzo, pero eso me agrada: el récord del esfuerzo. Mi nueva bici me llena de una alegría inhóspita. Voy a citar a Hemingway, algo que leí en una tienda de la condesa:

"Es montando en una bicicleta como mejor se conocen los contornos de un país. En automóvil no queda un recuerdo tan exacto como al pedalear".


Y ojalá esta maldita ciudad se pudiera manejar seguramente. Sería muy feliz yendo a todos lados en mi bici. Extrañamente, te sientes más libre.

2.- Sigo pensando que Inception es una gran película. Entra en las 3 favoritas del año, junto con Un Hombre Serio de los Coen y El Fantástico Señor Zorro, de Wes Anderson. Esas 3 películas me han parecido tan jodidamente buenas que me emocionan discutirlas en cafecillos. Así, pues. Otras películas que he visto: Boogie el aceitoso, me pareció muy buena. La animación es sobresaliente y la historia llena de sangre y war flashbacks. Jamás me cansaré de las referencias al Napalm. Vi Shrek 4. Ñe, nada impresionante.

3.- 2 ó 3 detalles y termino otra cosa en la clase de tejido. Por cuestiones de discreción, las fotos vendrán después ;)

4.- Nuevo descubrimiento musical también: Marina & The Diamonds. Qué cosa, esta chica tiene una voz tan linda y como que de hombre de verdad y no mariconadas. En sus videos hay mucha diamantina y se ve que está muy loca. La enhorabueno completamente. Espero comprar el disco, así de rudo me gusta.



5.- Sábado, una de las sesiones más fuertes en el Soul Rehab. Estoy hable y hable y hable y hable... hasta que dije algo que jamás me había atrevido a decir en voz alta. Me quedo callada y ahora no puedo dejar esa idea atrás. Pienso, pues, que hay un límite. No more, then.

6.- Manos frías. Brbrbrbr.

Marina & The Diamonds - Mowgli's Road

miércoles, mayo 19, 2010

Gangster methods

El otro día Lilián me preguntó qué me apasiona más, si leer/escribir filosofía (más leer, porque escribir soy una newbie) o la música. Le digo que son muy diferentes, pero ahora que lo pienso también son exactamente lo mismo. En música, al menos como intérprete, es tu deber darle tu toque, hacer que la música -ya escrita- suene hermoso, correcto. Respetar los piano, respetar las repeticiones, hacer tiempos correctos. Con la música, maleas las notas para darle vida a la música. Si todos los intérpretes fueran iguales, no habría necesidad de discos solistas, sería como educar máquinas. Todos tenemos nuestro solista favorito. Porque hemos escuchado en manos de millones a Bach, pero siempre son distintas versiones. Hay versiones que apestan, hay las que hacen llorar de lo sublime. Ser intéprete es algo más a comprometerte a hacer hermoso algo que tienes enfrente de ti. Muy diferente a la composición, obviedad que debo mencionar.

La filosofía: el papel está en blanco y el mundo está allá afuera. Las preguntas escasean y el deber es hacerlas correctamente. En filosofía el mundo es enorme, los libros también son un universo. Aquí la disertación la hace uno, empezar -a veces de cero- a fabricar ideas.

Pero así como tenemos sinfonías, sonatas, melodías, himnos, bagatelas y un largo etcétera, en la filosofía está el mundo, la muerte, los fenómenos, la existencia, el alma, la fe. Tal vez, creo, como el papel del intérprete al hacer suya una partitura, el filósofo (o el que aspira a serlo) tiene un mundo en frente, que él mismo debe descifrar.

Aunque también me apasiona la fotografía, cosa que aún no he explorado bien. Pero ya verán, ya verán. Fui a un curso en la universidad. El maestro era toda la onda, muy bonachón y a veces distraído, pero a veces me parecía que tenía destellos de grandeza. Un día me dijo que no importa la cámara, es la persona. Y es lo más grandioso que me han dicho. En mi paso por la vida -y por, cof cof, Flickr- he visto personas que presumen sus súper camaras digitales de millones de pixeles, y luego recuerdo a lo que me dijo Alfredo: "con una cámara así, dime en qué momento te va a salir una foto fea. A menos que estés idiota, es imposible que algo salga feo en esas cámaras" y también me pareció un comentario atinadísimo. Tal vez no son las miles de cámaras que uno pueda llegar a poseer. Tampoco lo es photoshop, si a esas vamos. Tal vez lo que importa es la magia que puedas hacer con eso. Darle vida a algo que parecía ausente. Como darle vida a la música, como descifrar el mundo.

Jay-jay johanson - Jay-jay johanson again

jueves, mayo 13, 2010

A Clean Shot

Tuve un sueño bien ojete. Pero así, ojete de lo largo que fue. Hubo tantas cosas, tantas personas, que casi pensé que sí lo estaba viviendo y que seguramente me iba a morir y que por fin todo iba a acabar porque todo estaba saliendo ojetamente mal.

Empezó. Mi mamá me gritaba por no sé qué cosa. Me peleaba mucho con ella en la casa (pero no era mi casa, era como un cuarto pequeño, un depa pequeño). Nos peleábamos y resolvía ella por correrme de la casa, con la condición de que en una bolsa me llevara lo que yo creí importante y que no podía regresar por más. Como quien dice "haz un viaje y no vuelvas". Vi la mochila, azul y rota, y concluí que los que ya hubiera en la bolsa, eso me llevaba (la bolsa se veía bombacha, no recuerdo qué llevaba, ni revisé). Mientras daba un último recorrido a ese pequeño cuarto me puse a pensar a dónde iría, con quién me voy. Como hay otra casa que no hemos vendido (en la realidad, de hecho es cierto), me dije que sería buena idea irme ahí. Emprendí el camino y oh sorpresa, esa casa era bonita, estaba vacía, pero era como 20 veces más pequeña de lo que en la realidad es. Sin embargo, más sorpresa, mi mejor amiga J. era mi roommie por lo que yo era muy feliz. Ese día pasa y se supone iré a dormir. Me acuesto en una cama muy incómoda y veo una luciérnaga morada. Pero era una luz morada tan brillante la que emanaba que me hipnotizaba. La seguí por todos lados pero cuando se acercaba yo me alejaba, como cuando los niños juegan con una catarina y cuando esta vuela los niños corren asustados. Pasó la noche, no supe qué pasó con la luciérnaga. J. estaba molesta conmigo porque hice mucho ruido en la noche y le dije que ps cómo, namás vi a la luciérnaga, pero ella dice que golpeaba las paredes, gritaba y lloraba. Eso no pasó en lo que recuerdo de la luciérnaga, pero ella en el sueño me decía que sí.

Luego, yo tenía que ir por las viandas, ¿No? Porque en lo onírico al parecer también tenemos obligación de ir por la leche si nos la hemos acabado. Voy y en la tiendita me encuentra A. Me pregunta cómo me ha ido y le ignoro. Me sigue hablando y yo nada más pensaba que quería mi cartón de leche y me voy. Me decía "sé que ya vives sola. Espero me invites" y, se iba de la tienda y yo me preguntaba que cómo lo supo si eso pasó un sueño antes. Ay, todo tan rápido.

Regresaba a la casa y J. Ya no estaba y la casa ya no era casa. Estaba en una escuela de música y yo ya no traía mi bolsita del mandado, traía mi chelo. Pasaba por todos los salones y veía, a lo lejos, al que fue mi maestro de chelo alguna vez. Me dio mucho miedo entrar y me quedé a un lado de la puerta escuchando la clase que daba. Me sentaba y muchas personas pasaban.

Después, mi tía optó por despertarme porque ya eran las 10 de la mañana y no había ido al doctor (porque, claro, en la realidad soy de esos adultos contemporáneos adolescentes de corazón que ya van al médico siempre) y aparte en dos horas tenía que irme al museo y no, ya, levántate.

Me sentí ajena a todo. A mi cuarto, a todo. Como si realmente me hubiera ido, hubiera hecho enojar a J., como si me hubiera encontrado a A. comprando leche lala, como si hubiera regresado a música, lo que me hacía feliz. El sueño fue LARGO. Sentí que moriría. Sentía que en serio ojalá esto fuera un sueño y me despertara.

Quien sabe, se supone -supone- en nuestros sueños siempre somos nosotros, sólo representados por diferentes roles, ¿no? En mis sueños decido irme (porque me corren, faltaba más), me hago molestar, persigo luciérnagas, me abandono, me escondo. Bueno, así que tú digas muy diferente a la realidad, pues no.

Pero mira cómo la vida es tan injusta y triste. Y yo sigo trabajando, me sigo levantando, sigo preocupándome, sigo pensando. Mira cómo sigo. Pero también, mira lo que haré. Que mira que aprenderé a tejer, a seguir la tesis. A seguir sintiéndome ajena hasta que un lugar vuelva ser casa.

The Myriad - Forget What You Came For

domingo, mayo 09, 2010

Godspeed You!

1.- Recordando la infancia, veo Mundo Cool y no recordaba cuánto me gustaba. La cosa es que antes, en el apogeo de los 90, la pasaban en el 7 a las 2 de la tarde, muchas veces la vi regresando de mi honorable primaria. Se me hace raro que la pasaran tan temprano porque, si bien no viene alguna escena sexual explícita, el tema si está dentro de la columna vertebral de la película y pues al menos debieron pasarla por ahí de las 6 de la tarde cuando ya estaba El Mundo de Beakman y todos los niños ya teníamos sintonizados el 11. En fin, Mundo Cool es una gran película y la recomiendo violentamente. Además, después de años y años, me doy cuenta de que Gabriel Byrne es Jack Deebs en esa película. Si les gusta HBO, sabrán que Gabriel Byrne es el que sale en este programa lamado "En Terapia", el cual es muy bueno. Es como enterarte de que tu terapeuta es batman o algo así. Genial.

2.- Was My Rushmore.



3.- Dicen que cuando no tienes nada bueno qué decir, no digas nada. Pero hay tantas abejas.

4.- Fui a comer a casa de Idalia. Ella cocina tan delicioso que en verdad es increíble. Conocí su azucarera mágica, tomamos el té y hablamos de cosas emocionantes. Voy a dejar el trabajo en el museo. Retomar la tesis. Voy a reconstruir lo que se llevaron. Aprender nuevas cosas. Odiar el calor. Dibujar. Aprender a tejer, a leer la hora en reloj de manecillas. Volver a hacer de mi iPod algo útil. No odiar los caminos a casa. Tirar cosas que ya no me sirven. Ver muchas muchas películas. En fin, si fuera un albañil, voy a arreglar la fachada. Aunque apenas esté haciendo la mezcla.

Rasputina - Gingerbread Coffin

miércoles, abril 21, 2010

Self Control

1.- El control en la vida. Lo tomas o lo dejas. De cualquier manera, sentir que tienes el control. Tomé un hilo.

2.- Fue el asronauta José Hernández al museo y me sorprendió ver que todos los medios preguntaban cosas bien mediocres. ¿Vas a trabajar en la nueva madre de astronomía en México? ¿Tienes planes para volver? ¿Qué les dices a todos de tu regreso? Y pues qué coraje. ¿HOLA? ¡Este hombre fue al espacio! ¡Alguien que pregunte qué se siente! Oh, espera. Sí, alguien lo hizo. Un niño. Un niño le preguntó qué se sentía flotar y él dijo que no había palabras para describir la sensación de quitarte el cinturón y FLOTAR. Un día si logro mi sueño de respirar bajo el agua, seguro me preguntarán si estoy pensando trabajar en un acuario.

3.- Fui por un café con los amguitos. Estuvimos platicando. De regreso a casa, en un pesero, venía pensando que necesito más calma en la vida si realmente quiero respirar. Dios aprieta pero no ahorca, dicen. Y bueno, venía pensando en eso, cuando se suben tres hombres, todos tatuados, en plan de vender algo pero si no te vuelan la jeta. EVIDENTEMENTE no hice nada, porque ya qué haces, ni modo de decirle "ái con permiso", además de qué tal convocar su furia. Entonces nos venían diciendo que ellos golpean drogadictos y etc. Entonces, cuando yo pensaba que esta clase de cosas me refería en cuanto a un cambio de vida, un policía detiene el camión con un arma se sube, apunta a los muchachos, los revisa, se dicen groserías y yo venía pensando que tenía demasiada hambre porque namás me había tomado un café. Descafeinado. Se suben pues le dicen al poli que son vendedores, terminan de vender sus paletitas y se bajan en la siguiente parada. La vida está tan llena de posibilidades, que me sorprende no haber salido con un balazo en la cabeza de ese pesero.

4.- Me compré esto.

Llave

Y me encanta.

Pronto: Menos trabajo! Más café! (sin cafeína, ugh)

¡Forward, Russia! - Eighteen

jueves, marzo 18, 2010

Marzo, marzo

1.- La gente, tus cosas, los recuerdos, la vida y la muerte siempre se llevan pedazos de ti. Y siempre que crees que te reconstruiste, llega otra cosa para mutilarte. Vas dejando pedazos de alma y piel en cualquier cosa que tocas y lo que queda es siempre reconstruirse. Así, nada más. Pienso mucho eso, sobretodo en el caso de la muerte. Siempre queda reconstruirte. Ves los pedazos de una vida que ya no existe (por la muerte y porque sabes que tu vida no será la misma) y lo que queda es acostumbrarte. Y los nuevos pedazos no son fuertes, nunca lo son. Y siempre te falta un ojo, un brazo, una pierna, que eventualmente también se volverán a caer. La muerte, creo, antes que llevarse un ojo o un brazo, se lleva un suspiro, ese que ventila un hueco en el pecho. El hueco queda, pudriéndose. Pero hay que reconstruirse.

2.- La debilidad del lenguaje al no poder darle nombre a algo tan horrible. Y al no tener nombre, lo que queda es sólo dar la definición, a la hora de explicar algo.

3.- El desconsuelo de la no creencia. Pero si crees en un cielo, deberás creer en un infierno. Todo podría ser el purgatorio, todos los días son domingo.

4.- Tal vez el secreto de la cordura -mi hipótesis- es aferrarte a algo que no sea finito. Que sepas que no se puede romper, que siempre estará ahí. Así debe funcionar la fe (al menos la que tiene una vértebra estoica) y su idea de deber-vivir (muy Kantiano todo). Tal vez el secreto de la cordura -otra hipótesis- es no aferrarte a nada, lo contrario a lo primero. Pero siempre termina aferrándose a las cosas más frágiles, inclusive si es "un vaso abandonado al borde de la pila que a nadie le importaba".

Radiohead - Worry Wort

viernes, febrero 19, 2010

Best Before mm-dd-yyyy

De repente me llega esta sensación de temerle a la caducidad de las cosas. La caducidad de la vida, del amor, de los buenos momentos, de todo eso. La caducidad de la ingenuidad conlleva a una nueva perspectiva, que también tiene fecha de caducidad. Y saber que morirás. Pero es peor si no fuera así. Saber que todo esto puede acabar y no saber qué hacer.

Cuando la leche está echada a perder y la hueles para comprobarlo, ese momento en que la carne huele mal, en que las palomas muertas explotan en gusanos, es la reacción de su fecha de caducidad. La incertidumbre es la reacción de las personas caducas, simplemente no saber qué hacer o qué sigue.

La caducidad. Veo su etimología (un hábito que sería bueno tener, ese de revisar etimologías) y dice que es algo destinado a la muerte, frágil, que debe caer.

Y en todo creo estar bien, estoy en un lugar cómodo, con trabajo, amor, familia, amigos and all that happy crap. Pero leí el cómic de abajo y me puse a pensar cuál pudo haber sido mi fecha de caducidad o el momento que lo definió, si es que existe. Y sí. Caducar no es lo mismo que morir físicamente, creo. Recuerdo mucho un día en específico, que no tiene ninguna importancia, es una nimiedad. Fue hace mucho, pero cuando lo recuerdo, siento como si en la nuca se me hubiera marcado esa fecha (y ni idea cuál sea) y alguien debió haberme puesto en una bolsita negra y debió tirarme entre los escombros. Y fui feliz ese día, pero a qué precio. Uno nunca deja la adolescencia.

lunes, agosto 31, 2009

Can‘t decide sometimes if it‘s worth the point / The point is the struggle, insecurity



(En lugar de hacer una tarea, hice esto que me pareció harto chistoso. Gracias Proust, siempre viví la costumbre, pero no fue sino hasta que leí tu cuentito de Violante [y que ahorita lo volví a leer], cuando al fin pude darle nombre a ese proceso). Y saludos a Monsieur Bob, que a él los dibujitos sí le quedan bonitos (me tardé 2-3 horas haciendo este, jesú).

Fischerspooner - Never Win

martes, julio 21, 2009

In Limbo

1.- Supongo que el querer dormir ya, pero tener (sí, por obligación) que estar despierta hasta las doce es una de esas cosas que deberían ir en el blog absurdo o algo así, pero decidí venir al pequeño blog a aplicar la buena distracción. Y digo que es absurdo porque, sabrán ustedes, sufro de un insomnio terrible, y estos días he dormido a buenas horas, desayuno a las 8:00 am (y veo La Niñera, yeah!) y todas esas cosas. Entonces, ahora estar aquí, hasta las doce, me parece bastante... ameno. Qué decir. Podría ser peor: insomnio hasta las 5am. Y ahorita no ando como para aguantar vara tanto. Demos gracias a la educación kantiana-cristiana y sus ideas sobre la muerte, que al menos me esclarecen la cabeza. GRACIAS.

2.- Sueño extraño . Soñé que iba en el asiento copiloto en un camión con otra persona, totalmente desconocida. Pero, se supone yo no era una persona, sino que era una cámara. En eso, el camión sale disparado de la carretera (supongo?) y yo veo cómo el piloto se quema, pero sin fuego, es decir, yo sólo veía cómo se chamuscaba la piel. LITERAL Y LENTAMENTE. Todo se veía en cámara lenta, cabe mencionar. Yo veía borroso, como si fuera una cámara de seguridad. La cara del otro era de un auténtico sufrimiento y veía cómo la piel se llenaba de venas y toda hinchada. Yo no podía ver a otro lado, así que estuve buen rato viendo cómo se iba hinchando la piel, hasta que llegó un niño, lo tomó por los hombros (más cara de dolor) e intentó darle respiración boca-boca, lo cual todo mundo que me lee sabe que eso, en sí, es ya un intento de salvar al prójimo bastante absurdo. Por fin desperté -a las 8am- para hacerme un queso panela asado con jitomate al orégano y jamón serrano. Mi hipótesis de haber soñado eso, es por mi reciente interés al tema del sufrimiento por morir en la hoguera, el desenchufe del cerebro o la previa muerte por asfixia. Es un tema interesante, si tomamos en cuenta que lo que dictan los entendidos (de la teoría que más me gusta, que es la primera), es que el dolor se vuelve tan intenso, tan insoportable, que el sistema nervioso se desenchufa y lo que llega es esperar a morir. "Así debería ser siempre" le digo a la amiga que me lo contó; tener un interruptor En Caso De Dolor Insoportable. O tener interruptores para todo, como mi teoría de que Charlie Monttana tiene un interruptor para ponerse ebrio ipso facto, sin la necesidad del alcohol. Pero pero pero, se desenchufa el cerebro, qué cosa. Es como ese capítulo del laboratorio de Dexter (le decía el otro día a Hamletmaschine), en donde Dexter sobrecarga tanto su cerebro que Puf! se apaga. Y lo que queda es un chico simplón haciendo estupideces. Sería bueno tener un rato unplugged, probablemente es similar a como cuando estás drogado, con la misma cara y el mismo sentimiento de querer seguir la manchita que está en el piso junto al zapato de uno de tus amigos.

2.2.- Mira lo bonito de internet: Encontré el capítulo de Dexter!

3.- Sigo con Houellebecq. Si debo decir la verdad, Daniel1,15 es de los capítulos más brutales, hasta ahora. Qué congoja leer cosas así. Como si estuvieras escuchando algo, el mundo se derrumba y el tipo que te habla te da palmaditas sobre la espalda. Son cosas que por siempre te preguntas si deberías vivir, pues. Además, el personaje es tan contradictorio, como yo. Siempre he creído que el amor, como eje central de una obra, es algo muy complicado, cayendo en una tautología, donde uno siempre concluye que el amor es una incógnita. Igual y es como la religión, pide demasiado de cualquier persona, cayendo en lo inhumano:

El amor te vuelve débil, y el más débil de los dos acaba oprimido, torturado y finalmente muerto a manos del otro, que por su parte oprime, tortura y mata sin intención de hacer daño, sin sentir placer alguno por ello, con una total indiferencia; eso es lo que los hombres, por regla general, llaman amor.


La primera vez que había leído algo tan lúcido, fue por parte de Spinoza, en el tratado de la Reforma del Entendimiento. Luego con Chesterton y ahora Houellebecq. De cierta RETORCIDÍSIMA manera creo que se complementan (como lo de Spinoza y Houellebecq), muy dentro de mi creo (o quiero creer)que se contradicen. Pero qué puede uno decir.

3.1.- Por otra parte, Nietzsche (Sí, ¿Y qué?) dijo: "Sólo lo que no cesa de doler, permanece en la memoria". ¿Te das cuenta? La piedra de Sísifo, en los hombros. Históricamente, socialmente, individualmente y bueno, la lista sigue.

3.2.-

En ninguna bondad, en ningún amor
voy a creer,
más indefensa
que las hojas de noviembre.
Ni a confiar,
en nada vale la pena confiar.
Ni voy a amar,
a llevar el corazón vivo en el pecho.
Cuando suceda lo que ha de suceder,
cuando suceda,
me latirá un hongo seco
en lugar de corazón


- Wislawa Szymborska, Noche (fragmento)

3.3.- Por otra parte, eso de ser civilizado. "Somos civilizados". Puede que en ese párrafo de Houellebecq, se encuentre la respuesta al fundamento de la abnegación: mera civilidad. O no.

4.- Extraño los días fríos. Me incomoda demasiado fumar bajo pleno sol, sentir una modorra insoportable mientras voy camino a casa (qué ganas de dejarse caer) y bueno, todos esos detalles. Abrigos, nariz fría, labios resecos. Extraño el otoño.

5.- Mes de julio. Mis categorías de Jeopardy! son:

- Modorra insoportable
- Odio al clima caluroso
- Cambios constantes de humor
- Arrepentimiento
- Desayunos hogareños
- Miradas perdidas
- Falta de __________ (insertar sustantivo).

6.- Ahora que mi papá tiene un trabajo de tiempo completo-y-más, que Charlie ya no ha mandado señales de vida y que no he visto a J., puedo decir que qué falta me hacen. En fin, lo decía más que nada porque encontré esto y, Charlie, si lees esto, se te extraña un buen. Haces mucha falta ;( Nueva canción de muse.

7.- Everything In It's Right Place.

7.1.- Status Personal: In limbo, sin duda alguna: I'm on your side / Nowhere to hide / Trapdoors that open / I spiral down.

Pfff. Las 11pm. En una hora podré dormir.

Radiohead - Karma Police

miércoles, julio 15, 2009

So I signed it: 'Dear Dave, thanks for the support, ASSHOLE!'

Días normales, con un poco de aburrimiento y hartazgo, un poco de todo. Tampoco he tenido ánimos de escribir algo, ni del blog ni de lo que sea, lo cual es triste, porque atraso todos mis trabajos y para qué quieres. It gives me the blues.

El viernes fui a una fiesta-NocheDeRusia en casa de Lilián y me la pasé taaan bien, que me levantó mucho el ánimo. Como que es de esas cosas que necesitaba. Demasiado. Y bueh, ya sabes, fiesta con los sentidos alterados, mucha música, bailar (incluyendo Stellastarr*), ¿Qué más podía pedir? y también bailar en una silla con rueditas. Creo (CREO) que alguien dijo que se sentía en la prepa y que eso era bueno. Yo me sentía bien y eso fue fenomenal. Llegando a mi casa, para bajar la alteración, escuché Kid A de Radiohead y esa vez es de las más bonitas que lo he escuchado y ahora la recordaré con amor.

En cosas de importancia casi nula, creo que ya sé andar en bici. Fui la semana pasada y ahora sólo me falta aprender a dar vuelta a la derecha. Soy como Zoolander en la pasarela, snif. Pero lo que cuenta es que ya sé lo básico y ahora es cuestión de práctica. Prepárate, Alaska, que puede que llegue allá en mi bici. Pensaba ya comprarme una, pero mejor esperar, porque luego cosas buenas pasan y puede que esas cosas buenas que pueden pasar me hagan más fácil eso de conseguir una bici.

Oh oh oh, ya tengo la posibilidad de una isla de Michel Houellebecq (O Michel Jocoque, nombre que nació de una plática en el metro con Rufián) y creo que me hace feliz. Houellebecq es tan acidito, me encanta. Concuerdo con Bob en que es muy triste y como siempre hay actitudes que solamente no entiendo. O más que no entender, no podría sobrevivirlas. Tal vez la cosa no es cuestión de tristeza, felicidad, drama, sonrisas, etcétera: es una cuestión de civilidad. "Somos civilizados", dice Daniel1. Y me mata, en pocas palabras. Como siempre, hay situaciones extremas, momentos llenos de tristeza y los ritos again (como el momento en las dunas de la playa, GOSH). En fin, qué bueno es tener el libro (Trágate eso, Fondo de Cultura Económica!). Me gusta sentarme en mi sillón a leerlo tranquilamente y tratar de respirar.

Y nada, que el otro día escanée mi cara.

What does a scanner see? Into the head? Down into the heart? Does it see into me, into us? Clearly or darkly?

Y ahora, para terminar: una cita!

Olvidamos ciertas cosas, las olvidamos de verdad: nos equivocamos de medio a medio suponiendo que todo se conserva en el santuario de la memoria; algunos acontecimientos, incluso diría que la mayoría, se borran por completo, no queda la menor huella, y es exactamente como si nunca hubieran ocurrido.


De Houellebecq, claro.

Y antes de irme, anuncios.

1.- Visitad el Blog Absurdo :)
2.- Estoy en un nuevo blog, al que me invitó livi (Gracias!). Aún es confuso el orden de aparición de textos, pero "es nuestro primer día". Lean lean, cuando llegue el orden al blog habrá muchos posts. Esperemos. El Montonal!

Pronto: recomendación musical (uuuh, gran descubrimiento), las bicis y más, más.

jueves, julio 02, 2009

A Simple Kind Of Life II

Bueno, he estado bien ocupada estos días (ahora sí, en serio!). Pero por fin me tomo un tiempo para escribir algo en la clica blog. En fin, el lunes pasado me gradué (bueno, más bien fue la ceremonia, que yo salí desde junio jojo) y fue muy bonito. Un amigo y yo dijimos las palabras de despedida, yo me enfoqué en eso de los ritos, de cómo el hombre lo hace parte de su vida y toda eso que alguna vez escribió Houellebecq y que me lo clavó en el corazón. Fue una bonita ceremonia, la toga pesaba horrible y me quedaba enorme! Era sorprendente, yo que pensaba que sólo era un pedazo de tela ahí, nomás. Después de mi graduación fui al Covadonga y creo que esa fue la última celebración que tenía que ver con terminar la universidad (GRACIAS, porque sí estaba pesado ir a tanto lugar, lo juro). Fue bonita la universidad, ahora a ver qué sigue, por mientras me digo que soy Joven y que todo está bien (o en todo caso, podría ser peor).

Logros:

1.- En unas dos clases más, ya sabré andar en bici. Me alegra mucho mucho eso, es como un reto ganado. El próximo paso es comprarme la bici, supongo, pero no tengo prisa. Mi amiga me dice que para la cuarta clase ya me vaya con ella a andar en bici a auditorio, supongo que está bien porque en los parques sólo asusto a los perritos y a las ancianas. Snif.

2.- Esforzarme para la tesis; eso creo que es uno de los mejores plus. Me encantan las investigaciones filosóficas, resulta muy amable el libro. Sólo me falta redactar Grrrr.

Creo que esos dos son un buen comienzo. Lo que no he hecho y me urge es aprender a cocinar y a manejar, pero hay tiempo. Plenty of fucking time. También necesito levantarme tempranísimo ya, pero los que han ido a la escuela en la tarde lo saben: el término estupídisimo de "reloj biológico" ya no existe para nosotros. Al menos el mío siempre marca las 12:00. GOSH.

**

El miércoles pasado fui al cumpleaños de una de mis mejores amigas de la secundaria y que siento muy bonito cuando vamos a platicar. Hubo lasagna en su casa (ultimamente a las fiestas que voy dan lasagna O_o) y bailé con ella el vals, básicamente porque nos gusta bailar y así somos felices. SIN EMBARGO, la cosa es que me enseñaron un álbum del cual no sabía su existencia. Es de la SECUNDARIA, etapa en la que, por alguna razón, todos somos horribles. O no sé. Pero al menos todos lo éramos y lo aceptamos y reímos muchos. De todas las fotos que tomé, esta decidí poner:



Jajaja me da DEMASIADA risa absurda siquiera verla, pero me trae lindos recuerdos. Fue la fiesta de despedida, porque todos acabamos la secundaria y creo que no alegramos mucho de eso. Como buena fiesta secundaria, hubo new mix, ron horrible y música street fighter. Como ven, no me maquillaba y sonrío de tal manera que se ven mis dientes (ya no lo hago, por mi colmillo que no me gusta). A quien abrazo es a mi amiga Js., a quien no reconocí y le dije "¿A qué cosa estoy abrazando?" y epic fail. Abajo está el compañero Ventura, con quien me llevaba bien, normal. A mi lado está Ulises (a quien le decíamos Sófocles), quien ahora se dedica a malacopear recio y ser muy agresivo en ese estado (si viniste a mi fiesta de cumpleaños segurito lo recuerdas). Abajo está otra de mis mejores amigas, I. que también adoro platicar con ella. Y abajo está L. A quien le apodábamos Ozzy Osbourne, porque se parece a Ozzy Osbourne. Ya todos han cambiado demasiado, al menos a los que he visto. Y creo que eso está bien. Debe ser normal jaja.

Y el viernes pasado fui a una fiesta de la prepa que fue un poco exagerada porque era una casa ENORME y fuimos como 10 personas. Pero fue bonito ver a algunos, quienes dijeron que he cambiado mucho. Y creo que no lo dudo. Al término de esa fiesta pasó algo TREMENDAMENTE estúpido que tiene que ver con un amigo borracho, él en el balcón y una botella de cerveza vacía, pero me niego a contarlo porque es estupidísimo y me da pena ajena. En un futuro dará risa, porque dio pena. Duh.

**

Lidiar con emociones y sentimientos negativos debe ser una nueva materia de este semestre en la escuela de la vida. SUCKS.

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Y bueno, es tiempo de irme, porque resulta que tengo nuevo libro de francés (YEAH!) y no he hecho la tarea, la cual incluye escuchar un cassette por 10 minutos (bueno, no tanto jaja, pero ya sabes).

The Cure - Friday, I'm In Love

jueves, abril 16, 2009

Well it's been a long time, long time now Since I've seen you smile

Camino a la escuela, leyendo a Kierkegaard, me acuerdo de esa problemática del por qué de la existencia del mal, si todavía tenemos conceptos y valores como lo son la piedad y la misericordia. La humanización, no sé, como quieran llamarle. La cosa es ¿Por qué existe? ¿Qué razones llevan a un ser humano a cometer un acto malo /cruel? Por mi conclusión, pueden ver que no he leído mucho sobre el tema, o al menos algo de ética, pero son ideas que uno se va construyendo. Bueh, llegué a una conclusión, que no me convence pero creo que es altamente válida y de fácil entendimiento, es la siguiente: porque se puede. La simple y sencilla posibilidad de llevar a cabo una acción mala (por mera volición) es suficiente razón para poder efectuar un acto malo. La intención entra en otro terreno (lo personal, aunque no es necesario, por lo que diré a continuación). La primera vez que vi la película No Country For Old Man (grandiosa película, if you ask me), vi a Anton Chigurh platicando con lo que, tal vez (no se sabe), sería otra más de sus víctimas. Para no parafrasear, pongo el diálogo:

Carla Jean Moss: You don't have to do this.
Anton Chigurh: [smiles] People always say the same thing.
Carla Jean Moss: What do they say?
Anton Chigurh: They say, "You don't have to do this."
Carla Jean Moss: You don't.
Anton Chigurh: Okay.
[Chigurh flips a coin and covers it with his hand]
Anton Chigurh: This is the best I can do. Call it.
Carla Jean Moss: I knowed you was crazy when I saw you sitting there. I knowed exactly what was in store for me.
Anton Chigurh: Call it.
Carla Jean Moss: No. I ain't gonna call it.
Anton Chigurh: Call it.
Carla Jean Moss: The coin don't have no say. It's just you.
Anton Chigurh: Well, I got here the same way the coin did.


Lo que demuestra Anton Chigurh es que no hay necesidad de una razón para matar a alguien, para poder hacerlo. De hecho, para hacerlo todavía más fehaciente, deja la vida de la víctima al azar (Call it, friend-o). Y bueno, el hecho de la posibilidad de la maldad me basta para saberme (o sabernos, en todo caso), seres que están en un mundo llenísimo de posibilidades, no sólo para lo malo, sino también para lo bueno (¿Por qué no? La piedad es lo más difícil, ni hablar del sacrificio). Como ya había dicho, es una conclusión muy poco madura y sin esperanzas a la que no me gustaría aferrarme para toda la vida, pero un día que me pregunté ¿Realmente lo estará haciendo para lastimar? Si es así, ¿Por qué lo hará? La respuesta que demuestra que no es un problema de física cuántica, es: Porque puede y punto. La intención iría en otro ámbito, que sí es comparable con la física cuántica, porque no se habla de mal, se habla de malicia y ahí deriva el placer, el deber y esas cosas que nunca lograremos entender. PERO, que también son posibles. Dntel lo dijo y yo sólo lo predico: Life is full of posibilities.

Y han sido días llenos de sueños raros.

Primer día: Recuerdo que estaba en una especie de parque, vestida con una botarga de cucaracha (de la cual sentía un poquito de asco usarla, pero no tanto porque era como caricatura, no sé, muy extraño) y estabámos viendo el sol. Sin embargo, en cuestión de dos segundos, todo se volvió oscuro. Ni siquiera de noche, sino literalmente todo era oscuro y en el centro del cielo había una esfera blanca. Y efectivamente, otro sueño donde pienso que es el fin del mundo. Pasó el fenómeno dos veces y al final me aburría y dije "si no va a pasar, me voy" y desperté.

Segundo día: soñé que estaba en un edificio enorme y que yo necesitaba de manera criminal llegar al piso 9, que alguien me esperaba. Sabía quién era (en el sueño, se me olvidó al despertar). En fin, jamás llegué al pise 9 porque en cada piso el elevador se detenía y, en el piso 4, salí y unos insectos que se llamaban "gallos" se iban contra mí y desperté.

Tercer día: soñé que estaba en una casa (enorme y preciosa), pero que alguien me perseguía para matarme. Yo corría y corría pero no lograba deshacerme de la sensación de paranoia. Al llegar a un cuarto cerrado (en el sueño daba vueltas por los mismos cuartos), simplemente me quedé parada y dije "despierta, maldita sea! es un sueño!" y desperté. En este último, es de los pocos sueños donde me he levantado de golpe para respirar. Si la casa no hubiera sido hermosa, hubiera encontrado horrible el sueño.

Cuarto día: soñé que estaba en una especie de reality show donde todos eramos amigos de flavor flav (Sí, lo sé, mis deudas con la tele las estoy pagando) y que yo tomaba un zepelin y me iba a Italia, donde me encontraba con Graciela, quien no me hizo caso la primera vez que le hablé porque los fans luego la acosaban (jaja). Fuimos al bar por unas copas, que seguro se cumplieron en un terreno metafísico, porque desperté.

Quinto día: El peor de todos. No quiero dar tantos detalles porque estuvo lleno de personas y detalles que prefiero mantener privados, pero el punto es que yo tenía que esperar la hora de la muerte de esas personas. En el sueño, yo estaba en una casa vieja, como a medio construir, esperando. Veía unas muletas, veía una mesa llena de trastes ("Y el abismo continuaba allí. Su corazón, reflexionó Bob Arctor, era una cocina vacía: baldosas, tuberías, un secaplatos con superficies fregadas y pálidas y un vaso abandonado en el borde de la pila que a nadie le importaba.") y una de las personas de las cuales yo sabía iban a morir, me llamaba para decirme que algo mejor me esperaba, cosa que terminó de derrumbarme. Yo intentaba cambiar cosas a ver si algo podía evitarlo todo, pero no. Al final, después de un rato, sentía un vacío realmente insoportable. Llegué a un cuarto donde había una cama y me acostaba. Alguien se acercó a mi (no sé quién), me dio un beso en la mejilla y cuando me quedaba dormida en la cama (era en primera persona el sueño), desperté; desperté con el mismo vacío final del sueño (Te levantas. Y te reclamas ¿Dónde habré olvidado el alma?). Como estaba muy cansada iba a dormir otra vez, pero me dije "no lo hagas, por favor", así que no lo hice, cosa que me pareció sosprendente. En fin, este fue el peor porque el dejo de abandono y ausencia me persiguió por todo el día, comprobando que aún puedo sentir y adolecer. A veces lo vívido que pueden ser los sueños me deja perpleja. El mundo de posibilidades me deja anonadada, con el nivel de sufrimiento que puede dejar la muerte -imaginada- o similar. Concluyo, de una manera egoísta (¿Y qué?): No me importaría mucho morir antes que todos.

En la escuela estamos en las últimas. Leemos a Freud. El sentimiento de culpa es algo que también me deja perpleja y creo que es una cerdez. Freud, tú lo teorizas, yo lo juzgo. Lo obscenamente pervertido que puede llegar a ser una violación mental como el sentimiento de culpa es lo que me da asco, porque anula cosas como el amor, la tristeza, el deber, etcétera. La muerte de la poesía. Derrumba el mundo en el que he querido creer. Siempre he tratado de seguir un régimen cuasi fascista de no hacerme la víctima/victimario, porque creo que es de muy mal gusto. Régimen que no sé si sigo al pie de la letra, que lo más seguro es que no, todos tenemos nuestros momentos, pero creo que sé (o tengo un atisbo), de saber cuándo es suficiente. Y es un buen comienzo. Hace años, en primaria, mi maestra de tercero, quien era una estúpida, me amenazaba con ponerme reportes, por mal comportamiento. Lo único que pasaba era que no era de sus consentidas. Recuerdo que era yo muy lista y sonriente (ja, sólo hay que ver que una vez llamaron a mi tía porque "reía mucho". Like, srsly). En fin, llegaba un punto en que la palabra reporte me hacía llorar y me hacía sentir mal, porque había momentos en que me convencía de que era yo muy mala alumna y que merecía ese reporte. Te lo digo hoy, María de los Ángeles: qué equivocada estabas. Pero todos tenemos issues en primaria. Mi punto es, yo no merecía ese reporte, pero la culpa que me inundaba de la posibilidad de merecerlo era lo que se me hacía nefasto. A partir de eso, y de que esta época lo necesita, el buen gusto radica en no hacerse la víctima (¿Llorar por un reporte? No, ya no), ni el victimario y el respeto propio, conocido como dignidad. En mi ingenuidad, seguiré creyendo en la pureza de conceptos como amor, tristeza. Sobre todo la tristeza: debe haber una melancolía tan pura, fuera de culpas, fuera de todo. Y es tanta su pureza, tan pura de este veneno de culpabilidad externa, que hasta debe dar gusto adolecer (atención, no confundir la culpabilidad infundida con la culpabilidad asumida de un acto cometido, que ese tipo de culpa, la que uno asume, es también una reacción a dicho acto, reacción que te hace un ser moral [el reconocer la malicia de tus actos]; volviendo al tema del principio: puede que la intención no sea reconocible, pero el sentir culpa de hacer el mal es que tienes la idea de que lo que hiciste estuvo mal y tu deber era evitarlo. Bueno, el mérito es: sabes que es malo. Hay esperanza, quiero creer).


Beirut - Nantes

domingo, febrero 08, 2009

Si hay algo que me molesta muchísimo, es tener las manos frías más de dos horas. Se siente como si estuvieras muerto, qué se yo.

Ultimamente me he estado enojando por muchísimas cosas, y como buena mujer cliché lo atribuyo todo a las hormonas. Es un mundo de clichés, ¿Por qué habría de desligarme de él? Es obvio que hablo con sarcasmo. Pero la primera cosa que me enoja con devoción, es el desastre en la ciudad. Cierre de calles, construcciones, atole con el dedo. El otro día, mi hermano muy lindo invitó el taxi a la escuela, pero grave error cuando todas nuestras posibilidades eran un asco. Contemos que el metro va llenísimo y el metrobús es una leyenda urbana a esas horas. Pero bueno, mientras iba en el taxi, sin movimiento (cual dios aristotélico, maldita sea), pensé en lo que le escribiría a Ebrard si tuviera la dirección de su casa en la condesa (como se rumora, lo de menos es saber dónde vive, sino que recibirá esa carta). Mis pensamientoas, perdidos y encontrados como diría el librito de Oliver Jeffers, iban más o menos así:

Ser humano con capacidad no efectiva de ser estimado, Marcelo Ebrard Casaubón, presente.

Mi nombre es Elsa L. y, como millones de seres humanos en el Distrito Federal, soy una ciudadana más que estudia, todavía no trabaja y vive con una familia promedio. El motivo de mi carta no es describirle mi vida y tampoco me interesa ofenderle como sé muchos de los ciudadanos (inmaduros, que la ofensa es rebajarse) quieren hacer, sino que mi carta es más una descripción de todo el desastre que muchas personas tenemos que vivir día a día para poder cumplir nuestras obligaciones diarias. Realmente me gusta la idea de que cambien y construyan nuevas vías de transporte, tanto estética como funcionalmente, todo lo que tiene de malo el pavimento y el control del tráfico que ataca a esta ciudad, pero con todo respeto, y siguiendo una máxima funcional (que estoy segura usted debe conocer), no basta con hacer las cosas, hay que hacerlas bien. Me parece una grosería humana que cierre usted mitad de revolución (más un carril, de carros que se devían de patriotismo) y la otra mitad de Patriotismo respectivamente, dejando sólo tres carriles (próximamente menos) para miles de carros que tienen que pasar por ahí. Y sin avisar, dicho sea de paso. Las rutas y medios de transporte alternativos también son olas de personas que a mi me gustaría tratar con respeto, pero a veces sucede lo contrario y decido callar, para llegar a mi casa y acostarme en posición fetal y llorar. Las construcciones en Mixcoac también son un gran problema, como aquél apocalíptico día donde decidieron cerrar Molinos y ni siquiera era un embudo, era parecido a una de esas pequeñas ruedas que utilizan los roedores para hacer ejercicio: vueltas a ningún lugar. Y tampoco digamos las nuevas construcciones que están por la condesa, que hace que los transeúntes no podamos llegar al metro con seguridad, que los coches no den vuelta en una calle más cercana, porque una construcción está conectada con otra y así, ad nauseam. Le hablo de estos lugares, puesto que ahí se va toda mi vida, pero estoy segura de que hay más lugares en todo el D.F. declarados como zona de desastre o la Segunda Yugoslavia.

Yo, como una persona que está convencida de que la política es una burla en este país (basta ver que si una persona no funcionó en un partido político, tiene la libertad de irse a otro), usted podría decir que soy una ciudadana más que se queja. Pero sucede que voté y le hice caso a los comerciales totalmente ausentes de inteligencia y coherencia y alcé mi voz (y esas metáforas baratas que no sólo usan los comerciales en la televisión, sino también los poetas y literatos de nuestros días). El punto es que voté -confieso que no fue por usted- esperando, con una fe ingenua, digna de una niña de 2 años, esperando estos cambios, estos proyectos, pero con tiempo, no que sucedan todos al mismo tiempo, provocando miles de choques, carambolas y hombres jóvenes con ataques al corazón. Más de uno me ha dicho que usted no es directamente el culpable, pero independientemente de eso, tengo entendido que usted el es Jefe de Gobierno y, como tal, espero que asuma su papel y que se dé cuenta de que somos seres humanos y, como los comerciales tan obscenos y que rayan en lo cínico de televisa, millones de personas salen a ganarse el dinero y a cumplir con las queridas obligaciones académicas (no sé usted, a mi me gusta lo que estudio). Dése cuenta, Jefe de Gobierno, que somos humanos, no borregos felpudos en una montaña de Gales, que hasta ellas tienen más fluidez en su camino que nosotros. Por otra parte, si esto es sólo para obtener más votos en las elecciones del 2012, no cuente con mi voto. Probablemente gane, no lo sé, pero yo sí me comprometo a no hacerlo por usted, porque aún esa ingenuidad de que México puede ser justo y educado, me sigue envenenando. Cada quien tiene el gobierno que se merece, dicen por ahí. Son parte de las cosas que no me gustaría creer, pero me pasa por la cabeza, al igual que el deseo de que la gente ya no mueva sus intereses por el dinero, que al fin y al cabo es algo bajo y lo peor, es algo virtual (máxima marxista, que seguro también la conoce). La gente que se vende por dinero, es la gente más triste que yo habría de llegar a ver en este mundo. Ahora sí, Jefe de Gobierno, después de leer esto, no creo que cambie debido a que una carta insulsa no puede cambiar lo corrupto del alma, así que puede acceder a prender el bóiler con esta carta y que yo siga saliendo de mi casa una hora antes de clases, sólo para llegar tarde, por cualquier medio de transporte posible, mientras usted piensa que lo hace bien y da entrevistas en A Quien Corresponda.

Insulsamente,
Elsa L.


Pues sí, estoy enojada por eso. Es imposible. Perder la fe en la humanidad: el deporte espiritual del futuro, presente y pasado: por siempre. Que sea por cosas de política me suena aún más lelo. Jamás he sido así, pero lo iba pensando en el taxi. En mi mente era más gracioso.

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Il me semble parfois que mon sang coule à flots,
Ainsi qu'une fontaine aux rythmiques sanglots.
Je l'entends bien qui coule avec un long murmure,
Mais je me tâte en vain pour trouver la blessure.


(C. Baudelaire)

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De las canciones que he escuchado ultimamente, In a Manner Of Speaking de Tuxedomoon ha llegado otra vez a mi vida. De alguna manera, sólo quiero decir que nunca olvidaré la manera en que me dijiste todo, diciendo nada. Suena bonito en español, ¿No? el lenguaje es algo que jamás dejará de sorprenderme. Lo deíctico (aprendiendo nuevas palabras en clases!), cómo construir la realidad y, lo más interesante, cómo todos somos partes de una realidad universal, pero por un lenguaje que hacemos nosotros (lo más íntimo que puede llegar a existir, según yo, es la manera en que construyes lo que vives), son realidades particulares. K. Dick dice que el conjunto de esas realidades es lo que es esa Realidad Universal. Es tremendo. El lenguaje destruye y construye, es fascinante. No tengo la madurez intelectual para decir algo inteligente sobre eso, llevaría una vida. Pero creo que puedo poner un ejemplo muy mínimo, pero te aseguro a que lo has vivido: en el camino de la expresión oral (ahora que lo pienso, es muy crudo esto), 3 palabras que han destruido templos incapaces de ser reconstruidos en tres días: Tenemos que hablar. Y luego puede haber un silencio, donde interpretas todo (Jamás olvidaré la manera en que me dijiste todo, diciendo nada). Fascinante. Son esas cosas que le hacen sentir a uno más humano y mortalmente vulnerable.

So in a manner of speaking
I just want to say
That just like you I
should find a way
To tell you everything
By saying nothing.


Tuxedomoon - In a manner of Speaking

miércoles, febrero 04, 2009

Ah, la humanidad

Pues aquí había un post enojado, por algo que pasó en mi escuela hace ya semanas, casi empezando clases (necesitaba desahogarlo). Nunca he sido una persona imprudente y por eso lo quito. Ah, la elegancia. Pero sólo diré esto, que sintetiza todo lo que siento: "Ese tipo de personas llegan y lanzan mierda a la cara de todos, pensando que exponen arte, que su estupidez en lo que hacen los hace ser incomprendidos. Y lo peor, y lo que más asco me da: los que reciben esa basura, toda esa mierda, la aplauden y, como si fueran margaritas, la comen con gusto".

Pasemos desapercibidos, poniendo atención a la siguiente afirmación: Qué soundtrack ese el de Snatch. Lo recomiendo. DISCAZO.