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domingo, abril 03, 2011

Never Tear us Apart

1.- Hace poco fui a una de esas capacitaciones de primeros auxilios y a veces me malviaja un poco todo eso de cómo salvar una vida y, de hecho, estar calificado para eso. Claro que no me malviaja el hacerlo -que ahora lo digo porque no me he visto en la necesidad de (aparte de que el curso se lleva durante el transcurso varios meses)- sino esta posibilidad de vivir algo como un desastre tan grande como para tener que aplicarlo. Sí, pues, es tenerle miedo a algo que puede ocurrir en cualquier momento, pero así pasa con esas cosas, que es el equivalente a tenerle un poco de miedo a la muerte (que también). Etiquetar gente para ver cuál es su estado, Maniobra Heimlich, tomar presión, signos vitales... Te hace pensar muchas cosas. La posibilidad de estar expuesto, no sé. Al mismo tiempo me alegra tomar este curso -al que espero seguir asistiendo, ya sabes- porque al menos en esa sociedad puedo tener una utilidad. Digo, igual cuando sea necesario -que espero no pase o que no sea pronto- no sé cuál será mi reacción, pero saber ese tipo de cosas no es un consuelo muy grande, pero tener el background ya es algo. Algo, quiero pensar. Lo que sea.

2.- Hace rato fui a comer con una amiga y estuvimos platicando un poco sobre lo que dije en el punto. Y de entre la plática, claro que hablamos de las noticias y del nivel gráfico que manejan, la mayoría de las veces, bastante cruel. Por ejemplo, me sorprendió lo cuasi perfecta que resulta mi memoria sobre lo del 11 de septiembre. Lo recuerdo, en serio, como si hubiera sido la semana pasada. Ese día, en primer lugar, iba a ser mi primer clase de violoncello, por lo que, de por si, sentimentalmente ya tenía mucho valor ese día para mi. En la secundaria el maestro de informática entró al salón para informarnos de lo que había pasado, aunque realmente nosotros, muchachillos medio estúpidos, no prestamos mucha atención. Cuando llegué a casa me sorprendió el hecho de ver a toda mi familia reunida, cuando lo común era ver sólo a mi tía y a mi hermano para comer juntos. Mi mamá me platicó que habían cancelado el día de trabajo al igual que el de mi papá (mi amiga me dijo que, ella recuerda, en la zona de trabajo de su familia también habían cerrado por una posible devaluación o algo así) y por eso todos habían regresado a sus respectivos hogares. Ese día mi mamá había hecho tacos de hígado con guacamole (más para recordar, yeah) y hasta eso recuerdo que no estaban tan mal. Mirábamos atentos las noticias y tengo muy grabadas esas escenas en la cabeza el caer de las torres una y otra y otra y otra vez, ad nauseam. El chocar de los aviones y, por Dios, la gente tirándose de los edificos. ¿En qué pensaban al pasar esas escenas? A la hora de la comida yo veía gente desesperada caer de los edificios. Mi mamá me había preguntado si estaba segura de querer ir a mi clase y mi respuesta fue un gran sí. ¿Cómo negarme? Eso no podía interferir con lo que sería un antes y un después en mi vida, ya no podía posponerlo más. En fin, que fui a mi clase, conocí al profesor que sería una de las mejores personas que he conocido en mi vida. Regresé a casa, puse Mtv y claro que las noticias seguían, Mtv no pasó nada más que eso. Tenía 14 años y toda la vida estaba pasando enfrente de mi.

2.1.- ¿Me explico? Esas cosas te forjan. Cuando pienso en la desesperación, esas escenas me pasan por la cabeza. ¿Qué otra cosa podría ser?

3.- En otros asuntos menos viscerales pero sí más sentimentaloides, hoy vi el final de la serie Medium. Es una buena serie, sí, pero no creo que uno deba comprarse todas las temporadas. En fin, que el final se me hizo hermoso, demasiado. Dentro de un tema tan delicado como lo es la muerte, creo que como el fin de una serie televisiva logró tocar un nervio que yo creía muerto y medio me apachiché un poco. Todos los traumas se quedan y claro que se expanden en la cabeza. Toman control de todo, algo como una metástasis. Insisto, como ese cuento de "Quisiera llegar pronto a casa" de Philip K. Dick. Todos esos recuerdos que quieres borrar, por lo común son los que más te contaminan, son tan palpables como un dolor culminante. Y uno es tan débil. Si se saben las premisas generales del programa, no es necesario ver toda la serie, pero el final, oh, vale muchísimo la pena.

3.1.- Hell Yeah!



4.- Pensar tanto en la muerte. No. Mejor cosas buenas: QUe ya sea marzo y empezar a titularme. Yeah.

The Cardigans - Step On Me

viernes, marzo 04, 2011

Spirit or something

1.- Me inscribí a un posgrado con el fin último de titularme. Me emociona y al mismo tiempo me da un poco de miedo. La primera sensación se debe al hecho de regresar a clases, quitarme un poco lo oxidado y volver al esfuerzo por sacar buenas calificaciones, forjar la disciplina y esas cosas que la escuela tiene -o debería de tener- como fin último en nosotros, los alumnos de pacotilla. Por otra parte me asusta un poco porque ya es el llamado biológico de tomar las cosas en serio, anotar direcciones y dirigirse a un maldito lado, en lugar de salir a la calle a ver si un día llego a la fiesta. O a cualquier malditísimo lado. Por otra parte, el posgrado es en filosofía social y el mundo, dios y yo sabemos que ese ramo y yo no nos llevamos del todo bien, pero eso se ve reducido a ceros cuando pienso en las oportunidades que el hecho de obtener-mi-licenciatura me puede dar. Sí, es más o menos como lo del sueño americano, es pensar en grande y tener ilusiones muy vagas, como si reposaran en una nube blanca rodeada de smog. Pero -otro consuelo pasivo agresivo- creo que es mejor ilusionarme y, de hecho, estar haciendo algo para lograrlo, que sentarme abajo del foco de mi cuarto y angustiarme como si no hubiera un mañana. Esa es la clave: hacer algo, angustiarse menos (aunque no dejar de hacerlo) y jugar billar.

1.1.- El día que fui a inscribirme, se me hizo muy tarde y tuve que sacarme una de esas fotos de emergencia. Salí muy mala en la foto. Pero no mala de "fea", de hecho hasta pensé que me veía bien, sino que salgo con cara de hartazgo, cansancio y "ándale, rápido que se me hace tarde y si no, no me titulo". Además, llevaba una camisa con rayas blancas y negras, por lo que bien pudo pasar por mi mugshot. Y bueno, que ahora mi foto de posgrado es una donde salgo malvada. Para desgracia, perdí las otras dos fotos que daban testimonio de cómo me veo cuando estoy de malas, por lo que la gente ya jamás sabrá esa faceta mia, al menos no por esa foto. Me da coraje y miedo, porque qué tal que se me perdió en la calle y ahora un loco tiene en su bolsillo mi mugshot. El horror.

2.- ¿Alguna vez he dicho lo mucho que me gusta la cafebrería El Péndulo? Sí, es un poco burgués y capitalista de mi parte pero, ¿Y qué? No le veo nada de malo. Me gusta el ambientillo ahí, el estar rodeada de libros, un panqué casero con salsa de chocolate, platicar, fumar un cigarrillo o dos. Fui el día de hoy con Lilián y me la pasé tan bien. Estos lugares que no cambiarías por nada, donde te sientes bien, donde las horas pasan rápido y bonito. Esos lugares que podría llamar casa.

2.1.- Después de tan bella tarde, subo al metrobús y me siento junto a un jovenzuelo que llevaba audífonos, él iba junto a la ventanilla (es importante que recuerden esto). En estos momentos leo Carrie de Stephen King (el cual es taaan bueno), así que saqué el libro en cuestión y me puse a leer. Todo bien, ¿No? La gente calmada, quizás 3 ó 4 mujeres paradas, nada grave. En eso, se sube una señora y noto cómo empieza a aventarme su bolsa del mandado al hombro, cosa que me molesta y me molesta en serio. Dicho sea de paso, en ese momento estaba leyendo la parte donde Billy Nolan y los demás matan a los cerdos para recolectar la sangre que usarían en la graduación. Es decir, era mucha la tensión ya. En fin, que la señora le grita al joven algo así como "Niño, ¿No te das cuenta que estás en la sección para damas?" y él no se inmutó ni hizo nada, sólo siguió viendo a la ventanilla. La señora, al sentirse ignorada, empezó a gritarle más fuerte, hasta que él se quitó los audífonos y empezó a responderle con monosílabos (sí, ah, no, oh), pero tampoco hizo algo como para consolar a la señora. Cuando pensé que ya había pasado el terror, en eso la señora me acomoda su bolsa enorme del mandado en el hombro y le grita al joven que llamará a la policía si no cede el asiento a una de las "damas levantadas". En eso la señora de adelante se voltea, ve al joven y asiente con su cabeza como si ella hubiera estado envuelta en este desastre desde hace años, como diciéndole "sí, es para señoritas esta sección". Mch. Para terminar -jaja- los dos se quedan viendo como si estuvieran en un concurso de miradas y el que parpadeara se iba a quedar con el asiento. Era importante que recordaran que él estaba junto la ventanilla porque ya seguro entendieron que yo iba entre los dos sujetos y la tensión era tan enorme que bien pude haber sido el pararrayos del odio. Una señora de atrás se quita, se sienta la señora gritona, no sin antes exigir al joven que se levantara y se fuera al demonio. El muchacho, ya harto, me pide permiso -por favor- así que me levanto, él se va, me siento junto a la ventanilla y lo más sorprendente pasa: ninguna 'señorita' se sienta a mi lado. La silla quedó vacía un buen rato, como dos estaciones más, hasta que una chica llega, se sienta y empieza a hablar por teléfono. Continué con la lectura, no sin antes darme cuenta de que todo lo que pasó fue muy estúpido y provocó un stress bastante feo. Algo anda mal ahí. En serio, lo digo con el corazón.

2.2.- ¿O estoy mal? ¿Debí gritar también porque el muchachito se quitara? ¿Llamar a la policía? ¿Llorar? No lo creo.

2.3.- En fin, que luego de algunas estaciones, leí esto y me sentí un poco bien:

Cogió el delgado chal de seda que había dejado sobre el respaldo de la silla y se lo puso sobre sus hombros desnudos. Se mordió el labio, se tocó el cabello y hubiese dado su alma por un espejo. En el recibidor el timbre hizo oír su sonido discordante. Se obligó a esperar la segunda llamada. Controló los nerviosos movimientos de sus manos y acudió lentamente, con un suave crujido de seda.

Abrió la puerta y ahí estaba él, deslumbrante en su smoking blanco y sus pantalones negros.

Se miraron y ninguno dijo una palabra.

Ella sintió que se le rompería el corazón si él llegaba a producir siquiera un sonido de desaprobación y si se reía ella se moriría. Sintió -en forma real, física- que toda su desdichada vida se estrechaba hasta llegar a un punto que podía ser el final o el comienzo de un rayo de luz.

Finalmente, impotente, dijo:

- ¿Te gusto?
- Eres muy bella.

Y lo era.



Y luego me sentí mal, porque pues ya sabemos el final. Ay.

3.- Siento mucha emoción! Conciertos, posgrado, cursos, cosas... Que ya venga lo bueno!

Blacklist - Flight Of The Demoiselles

lunes, enero 17, 2011

Look for me with the sun-bright sparrow / I will come on the breath of the wind

1.- Últimamente pienso mucho en lo que puede significar la palabra Karma. O si lo pongo de manera más neutra, en lo que significa la frase "uno siempre recibe lo que viene dando": El bien que haces se regresa, lo mismo para la maldad. Por mucho tiempo he creído (creencia) en eso, pero creo (duda) que esa idea está cambiando poco a poco; deviene en algo más sincero a mi parecer. Mientras caminaba con J. le comentaba que todo esto de las acciones y reacciones vivenciales no necesariamente tienen que regirse bajo algo similar a la tercera ley de Newton. Lo que pasa es simplemente que dentro del espacio-tiempo en el que vivimos, se da la infinidad de posibilidades y por ende, no tiene por qué existir una razón metafísica para que X situación suceda, mucho menos con un juicio sobre el asunto, eso ya lo hace uno por su propia cuenta. Empiria le dicen. Es más o menos como en Sin Lugar Para Los Débiles (Cormac McCarthy/Los hermanos Coen), Anton Chigurh no necesita una razón para ir matando gente a diestra y siniestra; si él puede, él lo hace. Para él no hay un peso de la ley, un peso religioso, realmente no hay nada. El mundo es una posibilidad y ahí lo tienes.




Y bueno, creo que puede ser una explicación -sí, un poco relativista/nihilista y muchas cosas horribles más- al por qué no siempre el 'bien' (o lo que podamos entender por bondad) atrae ese mismo tipo de cosas, a manera de re-acción. Hay gente haciendo cosas buenas que al final no tienen un resultado con creces (ni queriéndolo o que lleguen por sí mismas), se me ocurre tal vez la gente que ayuda ciegamente y aún así, casi con humor negro, su esfera vivencial permanece en el rubro de lo absurdamente horrible. Y no es que tampoco niegue la existencia de lo que entendemos por Karma o, vaya, ni siquiera niego un paradigma religioso con un centro metafísico como lo es Dios, maldición. Simplemente trato de ver las cosas con un poco menos de creencia y con un poco más de frialdad: si es posible, lo puedes llegar a vivir. Si fue malo o bueno, eso ya es accidental. Válgame.

1.1.- Y tal vez tiro por la borda muchas cosas en las que solía creer, si decido aferrarme a esto de "sí, podía pasar, qué le vamos a hacer". Pero es cierto, tiene coherencia, ¿No? Una posibilidad es razón suficiente para que algo pase. Seré una mujer seria (Coen brothers redux), pero era inevitable. Tal vez, no sé, es más mi necedad de no creer en algo que implique una creencia por mi parte, que el poder agachar la cabeza al aire para decir gracias o frustrarme en cantidades industriales para pedir una explicación, con un perdón adjunto. No sé nada.

2.- Mi tía se fue a Guerrero por una temporada, por lo que me ha tocado estar en casa. Sola. As in By myself. Es raro porque me ha gustado mucho esta especie de soledad, en tanto que llego a casa, pongo música a niveles obscenos, fumo un poco (en la azotea, para que no se apeste, ew) y cosas así. La escena: cocino mientras bebo una copa de vino con un delantal puesto y escucho (y bailo!) Belle and Sebastian. He cocinado algunas cosas amateur, como ensalada de surimi, pita de pollo a las finas hierbas y creo que mañana haré hamburguesitas playeras y una crema de aguacate con salmón ahumado (aparte mañana viene J. a comer y ver películas, así que todo mejora). Es raro cómo esto de cocinar a veces evade ideas negativas, ando pasando por una mala racha hormonal -ugh- pero el hecho de cortar cebolla, jitomate, marinar la carne, licuar las salsas, preparar las guarniciones, el postre; todas esas cosas me distraen y me alejan de ese mundillo agobiante al que me he aferrado, no sé si es por mi educación sentimental o tanto nihilista depresivo posmoderno que amo leer. Me siento bien. Luego de cocinar me pongo a leer mucho, ver películas, voy por un helado y camino por ahí, para ir tomando fotos. Es muy raro cómo el estar bien y el estar mal es una cuestión de hacer algo que te gusta o quedarte viendo la pared dos minutos. Porque muchas veces, después de esos dos minutos, ya no regresas. Verídico.

3.- Y Justo cuando crees que te acostumbras a cambios, llegan otros. Y otros. Y así, AD NAUSEAM. Lo que queda es aguantar vara. Al fin ya sabíamos que era posible (ver punto 1).

4.- Ya pronto podré tomar mis clases de manejo. Me emociona, no sé por qué siento que entraré a la NASCAR. Es una idea idiota, si sabemos que el boulevard adolfo lopez mateos no tiene semáforos y aún así te haces 2 horas del punto A al punto B (de entre los cuales sólo hay un kilómetro de distancia). En fin, sólo me acotumbro a los nuevos cambios y listo. Porque también comenzaré otros cursos guapos por ahí y bueno, ya, qué emoción. Si no veo el lado bueno, Quién. ¿QUIÉN?

5.- El otro día en Blockbuster me compré Ghost World (Grandiosa película, qué cosa), How to Lose Friends & Alienate People (otra gran película) y la segunda temporada de Los Reyes De La colina. Todo por 100 duros, si mal no recuerdo. A mi se me hizo una ganga, si se toma en cuenta el buen estado de todas las cosas. Gracias a la primera descubrí este video, con el cual me encanta bailar (ver punto 2)



6.- Mañana ejercicio, terapia, cocinar y día de películas. :)

The Decemberists - Yankee Bayonet (I will Be Home Then)

jueves, diciembre 23, 2010

I can see your future

1.- Sigo sin mi lap top y sufro. No escribo, no hago trabajos, no contesto los correos propiamente. Me acaban de decir que al menos pudieron recuperar la información que tenía almacenada y demás monadas, así que al menos tengo el consuelo de volver a leer mis trabajos, las cartas, el cadáver de la tesis y las miles de fotografías que jamás terminé de editar. Un consuelo pequeño, como cuando llega la milicia a tu casa con una bandera y pertenencias de un soldado que solía ser alguien importante para ti. Bueno, exagero, pero se entiende la imagen. Se entiende, maldita sea.

2.- El fin de semana pasado fue de campeones. Detalles que dan vergüenza, medicinas y alcohol (por accidente), accidentes con la tina del baño, dolor de costillas, golpes en las manos, Roger Waters y un larguísimo etcétera. Así tenía que cerrar diciembre: con el crédito moral en ceros y la salud física rayando en un K.O. fatality. Lo merecía.

3.- Idea de Monsieur bob: Cosas que NO me gustan de diciembre

- El mal gusto de la gente, representado básicamente por el uso de nariz y cuernos de reno en los coches.

- Los dulces de la colación que tienen una ramita amarga en el centro y cuando lo muerdes quieres morirte al instante.

- Las enfermedades que me aquejan estos días (resfriado, tos, cuerpo cortado, ardor en los ojos, pinchazos en el corazón).

- Lo caro que está el jitomate. Una barbaridad.

- The Winter blues.

4.- Que ya se acabe el 2010. Uno de los años más deleznables y absurdos, ever. Pero qué importa.

5.- Pronto: propósitos de año nuevo que sí voy a cumplir. Ya verán. Clases, Proust, orden. Qué tal.

6.- Decía hace algunas semanas -y hace unos años- que este video marcó mucho mi educación sentimental en cuanto al dolor.



Y lo recordé hace poco. Ser una de esas personas que no sabe cómo evadir el dolor y prefiere azotarse hasta que un día, simplemente, te cansas. Ese tocar fondo, tan seductor. Y digo ese adjetivo porque, de hecho, la idea de permanecer en un limbo vivencial, donde nada importa y la vida sigue (qué más da), seduce de tal manera que, si llega a ser una zona cómoda, estás jodido por un buen rato. Pero tocas fondo, lo dejas todo y estás en un limbo del cual no quieres salir. Por suerte -o por aburrición- un día te cansas de ese limbo y regresas al mundo de los vivos, no renovado, pero si con una idea más clara de lo jodidas que pueden llegar a estar las cosas. Y así, disfrutas tu dolor, un dolor insoportable, el cual hace que te sientas muy vivo y, como dice Tyler, those could be the best moments of your life. Y escuchamos:


Don't deal with this the way those dead people do. Deal with it the way a living person does.


A living person does. Y cada uno debería -me atrevo a decir- tener la cicatriz que le enseñe eso. Lidiar con esto como una persona que vive y siente. Y sufre.

Pero esta es mi opinión, creo.

7.- Enfermedaaaaaad.

Hot chip - Ready for the floor

martes, noviembre 02, 2010

Just Dance

1.- Algo que me resulta muy gracioso es encontrarme a gente de Guerrero en mi trabajo y cuando les digo de dónde es mi mamá, todos me dicen "ah, de la Costa Grande". Es divertido porque todos a los que les he preguntado (mínimo unas 10 personas), absolutamente todas me han dicho lo mismo. Podrían responderme "ah qué padre", "y eso a mi qué?" o un simple "oh, vaya". Pero no, todos me responden que ella es de la famosa Costa Grande. Debe ser lo mismo como cuando la gente dice que vive en las Lomas y dicen "uy, qué pudiente" o cuando viven bien lejos y todos les dicen "Uuuuuuy".

2.- Dice mi maestra de Corrección de estilo: "la lengua es de quien la habla". Podría decir que es cierto si lo tomamos en un sentido de libertad de expresión, muy poético y payaso el asunto. Sin embargo, hablábamos de cómo a veces algunos autores gustan de que se les respeten sus errores ortográficos, simplemente porque es su firma, su énfasis o porque es parte de su educación sentimental gramática. Yo digo que todo eso es un montículo lleno de mierda. Yo entiendo que la ortografía es algo hermoso de perfeccionar y que es un terreno tan enorme que es casi imposible tener un español perfecto, pero es muy diferente aceptar esa humildad ante la ortografía y de plano pensar que se te puede perdonar un error ortográfico ante cualquier sensiblería de dos pesos como "a mi me enseñaron que se escribe teger y así lo haré por el resto de mi vida". No es que yo sea una experta en esto de la ortotipografía, al contrario, tengo muchos errores de dedo, pero como corrector de estilo, si veo teger, lo primero que hago es tachar la palabra con un rojo carmesí en la letra G y poner una J grandota, tan grande como la vida me lo permita.

En la misma clase, una viejita de esas que abundan, dice: "Hay que respetar a todos los autores. Digo, igual así fue su educación. Además, ¿Cómo podrían atreverse a corregir, no sé, a Unamuno o a García Márquez?". Oye, si llega conmigo García Márquez (de quien no soy fans, pues) y de la nada me dice que él gusta de escribir finjir, porque así se lo enseñaron toda su vida, antes que un iletrado me parecería algo de muy mal gusto, ya que a eso se dedica, ¿No? Lo que es. Me parece que si existen tantas reglas gramaticales, lo menos que puede hacer alguien, y más el que dedica su vida a eso, es entender esas mismas reglas y respetarlas. El hecho de que tu madre te haya enseñado que una palabra se escribe así o asá, jamás va a significar que esa palabra esté bien, mucho menos a la hora de plasmarla en papel. Según esta lógica, si mi madre me hubiera enseñado que robar es bueno cuando la necesidad lo aclama, a eso ya le puedo llamar oficio. Vaya.

3.- Canciones que me hacen feliz, ultimamente:

Blur - Boys And girls
HURTS - Better than love
Belle And Sebastian - White Collar Boy
Los Super Elegantes - Je suis Bien
Marina And The Diamonds - Girls

3.1.- Canciones que me llegan durísimo:

Interpol - Pioneer To The Falls
The National - Bloodbuzz Ohio
Arcade Fire - Sprawl I (Flatland)
Placebo - Without you, I'm nothing
The Knife - We Share our mother's health

4.- Nuevo propósito: aprender a bailar. Probablemente me haga una persona más feliz.

5.- Hoy que fui a Coyoacán, me subí a un radio taxi. Todo iba bien, yo iba viendo la ventanilla y en eso el buen hombre levanta el micrófono del radio y pasa:

Taxista: Qué crees, llevo una 21.
Central: Ah no juegues. Y qué tal?
Taxista: Pues bien, ya sabes.
Central: ¿A dónde van?
Taxista: al primer cuadro de Coyoacán
Central: uy, ¿Ahora no al aeropuerto?
Taxista: No, pero todos sabemos que hay un pequeño aeropuerto en cada lugar de esta ciudad.

No entendí. Estúpidas claves.

6.- Go ahead and kiss her, you don't know what you're missing!

Lady Gaga - Lovegame

viernes, octubre 29, 2010

This is not how I am

1.- Tengo un par de amistades pasivo-agresivas. Es rarísimo porque nunca sé qué hacer en esos casos. No es noticia nueva que suelo ser una persona muy condescendiente con la gente, pero dentro de este halo de naïvité que a veces rodea mi fofa y juvenil cabeza, jamás pensé que eso iba a generar este tipo de comportamiento por parte de estas dos personas hacia mi persona. Y uno sabe los síntomas de la pasivo agresividad, ¿No? las indirectas, los comentarios jocosos-que-van-en-serio, los abrazos post situaciones incómodas. No es un fenómeno que me parezca raro, ya que eso de la pasivo agresividad es una raya más al tigre, sin embargo me interesa saber qué es lo que lo provoca. ¿La permisividad? Me hace, pues, pensar en la necesidad de los límites, al menos para poder tener una relación personal sana con alguien más, en cualquier ámbito (amoroso-amistoso-familiar- de trabajo). Lo interesante es que eso de los límites es como cuando tienes un hijo, cuando no le demuestras que eres una autoridad competente, viene la rebelión estúpida donde están los quisiera irme de casa, azotar puertas y ver la tele mientras lloran hasta quedarse dormidos. En el caso de las relaciones amistosas, al no haber un papel de autoridad, el límite que se marca es el de esto me jode y ojalá no lo hagas para que no haya problemas. Y bueno, la gente es muy confianzuda y a mi me da por permitir esas barbaridades, sabía que al menos estos dos casos no iban a salir muy bien que digamos. Y no es que yo sea perfecta, au contraire, otro efecto de la pasivo agresividad es este deseo de contestar cada indicio de violencia que se presente con sarcasmo, los delirios de grandeza y esa clase de estupideces. Entonces, tal vez lo mejor sea cortar un rato los cables. Si de por si ya veo poco a esas personas, probablemente lo mejor sea ausentarse todavía más: ir por cigarros y regresar en un par de años. Concluyo que que la condescendencia es un arma de dos filos, la cual es mejor tener siempre guardada en el cajón y usarla sólo cuando es necesario.

1.1.- Aparte son mujeres. It keeps getting better and better.

1.2.- Y claro que esto no lo pensé sola, se me ocurrió en Soul Rehab. Vaya.

2.- Si usted desea escuchar mi ponencia, aquí la tiene.

Miponencio by necrobuba

3.- Se nos va octubre y con eso, un mes lleno de buenas cosas. De comenzar trabajo, nuevos proyectos, nuevas perspectivas. Ahora navidad, año nuevo y empezar el martirio. La letra y la vida con sangre entran.

4.-El jueves fui con J. a Coyoacán y estábamos sentadas en una banquita, ella con unos chocolates del sanborns y yo con una bolsita de papas y nos dedicamos a ver a las personas pasar. Esa clase de cosas, tan simples y bellas, es el back to basics cuando queremos buscarle un estúpido sentido a las cosas. Así, puedo decir que los momentos que más disfruto es cuando estoy con alguien (que me caiga bien y que no aplique en el número 1 de este post), sentados en cualquier lado, haciendo cualquier cosa. Esto de las fiestas masivas con casi 300 invitados, la necesidad de que todos -todos- la pasen bien y eso, not my kind of place. Es una actitud muy señora, lo sé, pero en serio: comer un chocolate en una banca y ver a la gente pasar. Dime que no es algo hermoso.

5.- Tengo esta especia de rush post concierto con esta canción:



Go ahead and kiss her, you don't know what you're missing!

6.- Hoy es un día nublado ♥

Siouxsie Sioux - About To Happen

viernes, septiembre 17, 2010

Rotundus Maximus

1.- Esta última semana me ha servido para notar que el fin del mundo no será provocado por el narcotráfico, un meteorito o algún tino de Walter Mercado. El mundo terminará implotando de manera rápida, aunque dolorosa, gracias a la gente que no sabe decir por favor y gracias. Dos palabras que se supone le enseñan a uno de niño, que jamás se les debe tomar con simpleza. Tal vez seré un poco exagerada, pero me atrevo a decir -y a creer en ello- que para que una civilización pueda seguir su curso, estas dos palabras deberían ser enseñadas para su correcto uso desde que un bebé dice mamá o papá. Así de simple. Me pasaron dos cosas, las paso a contar:

- Tuve que ir a redactar un trabajito a la condesa. Mientras iba en camino recolectando fotografías, una lluvia tremenda se descargó en el parque México y lo más sencillo que apliqué fue meterme al Café El Ocho, que de todos modos me iba a servir para las reseñas que estaba haciendo. Me senté afuera, a pesar de no traer cigarrillos. Supongo que es la costumbre. Atrás de mi había otro tipillo que estaba comiendo unos tacos al pastor. Yo pedí un té chai y una ensalada que resultaron estar deliciosos. En cierto momento me volteé y le pedí unos cigarrillos -por favor- y él me dijo que, oh lástima, no fuma. Gracias, perdón la molestia. En fin, mortigi tempo, cuando llegó una niña a pedirnos cooperación porque canta con un acordeón. No es que yo sea una especie de Boogie el aceitoso, pero yo no soy mucho de andar dando los pesos que me sobran a la gente que los pide sin conocerle antes. A veces me agarran con el corazón hecho papel, lo cierto es que el 90% de las veces digo "no" sin ver a la gente a los ojos. El otro muchacho atrás de mi hizo lo mismo con la niña, entonces ella acertó en decirnos:

Pues entonces váyanse a la chingada.


Él al parecer no lo escuchó porque esta pequeña astuta lo dijo como susurro, pero yo sí. Y más que enojarme, me dio mucha tristeza que una niña conociera ya el dolo de andar mandando linguïsticamente a la gente al diablo. Me dieron muchas ganas de perseguirla, tomarla de los hombros, agitarla un rato y decirle que nada estará bien, a menos que se quite esas cosas de la cabeza. Pero no, como buena clasemediera -astuta igual- hice caso omiso y me terminé mi té chai. ¿merezco que me manden al carajo por no dar limosna? No lo creo. Tampoco me merezco el cielo por pedir cigarrillos con por favor y gracias, pero sé que hay algo bueno en estas maneras. Sé que por el hecho de poder comunicarme con la gente con un mínimo de respeto, hace que cambie mi percepción de la humanidad. Quizás si la niña hubiera dicho "Entonces háganme el favor de irse a la chingada", tal vez sería un buen atisbo para saber que nada está perdido.

- Me habla una señorita de Banamex, al parecer ya harta. Me dice que por mi buen manejo de las cuentas de débito, me dan un derecho a una tarjeta de crédito. Le digo "No, muchas gracias". Ella responde "¿Me podría dar una razón?". Su manera de decirlo fue grosera, sin lugar a dudas. Le digo que pues soy una clasemediera que tiene gastos humildes menos a 500 duros, que no necesito crédito. Y, oh sorpresa: "¿Me podrías dar una buena razón". Le digo que no la necesito, que no se preocupe. Y, oh sí, más sorpresa: "No es que me preocupes, pero quiero una buena razón". Imagínense esa misma pregunta pero una diez veces seguidas, yo insistiendo en que no, gracias, así está bien. Al final, cuando le dije tajantemente que no quiero una, me colgó. Es decir, ni siquiera un perdón por la molestia, gracias. No, cortar llamada. Me sentí un poco molesta. Luego pensé que igual ya estaba harta y que ya quería hacer la ultima solicitud para irse a su casa a comer con sus hijos y su buen hombre. Pero muy independiente de eso, creo que no había necesidad alguna de incurrir a semejante cosa. Quiero creer.

2.- Revolucionarios, abstenerse.

Mucha gente que conozco empezó a despotricar contra el bicentenario y de repente ya el 70% de mis amigos odiaba a México. Yo, repito, esta pobre clasemediera jamás ha incurrido en odiar al país per se, ya que casi toda mi vida me ha ido bien; lo digo con cierto orgullo porque, según los entendidos en la vida, uno no debe sentirse mal si le ha ido bien. Estudios universitarios, trabajo freelance para cosas que no tienen que ver con el gobierno o que empiezan con "Secretaría", un hogar y un sinfín de cosas que, a ojos de lo evidente, no me hacen la mejor persona para hablarte de un odio a la nación. Y tampoco es que me ponga un velo y diga que México está súper y que no hay pobreza -más que idiota, debes ser un ingenuillo para ver las cosas así- y a su vez ha habido situaciones políticas que sí me han hecho enojar lo suficiente como para maldecir todo. Creo, pues, que estoy en el punto medio de reconocer una realidad cruel, pero agradecer lo que al menos puedo abrazar y trabajar. ¿Orgullo mexicano? Esa especie de patriotismo es algo con lo que no estoy familiarizada, lo siento. Pero agradecer lo que tengo, eso sí lo puedo poner sobre la mesa. Me alegra vivir aquí. Tener fe a las cosas que los demás creen perdidas es mi especialidad. 

2.1.- Decir por favor y gracias. Así nacen -y se hacen- los buenos ciudadanos.
 

3.- El otro día mi mamá andaba tan platicadora, que mejor me fui a cenar a otro lado. Pasé a cenar a un sanborns porque más noche debía ir a una fiesta. Me senté en un sillón y una mesera muy amable me dio la carta. Pregunté por un platillo y me dice que no me podían cambiar el arroz por las verduras, a menos que pida un platillo de otra carta, el cual era más caro. Ante mi cara de duda, ella me dice "no te preocupes, te lo ordeno como ese plato, pero te lo cobro como si fuera el de la otra carta". Wow. Y no, esperen, no es lo último. Le pedí cereal y me consiguió leche light, me dio fresas y me dio un platón REPLETO de cereal. Para finalizar, me trajo un americano descafeinado en una cafetera y me dice "para que no pruebes el que ha estado guardado, este es recién hecho". Me sentí en casa. Cuando llegó la cuenta, me di cuenta de que me hizo un descuento muy significativo. Resolví por pagar en caja y dejarle una propina muy considerable. Cuando salí del lugar me dice "Que tengas una bonita noche, te vas con cuidado". ¿Notas cómo es una buena anécdota? Porque me pasó a mi y porque compruebo esto de que decir gracias es un nivel de civilización tan enorme, que me es imposible decir que no le veo futuro a las cosas. Que lo bueno opaque a lo malo, me gusta pensar. A veces.

4.- So I never wrote a letter / I never took my true heart I never wrote it down / So when the lights cut out / I was left standing in the wilderness downtown.



5.- Tengo un Tumblr. Creo que es mi manera de anunciar al mundo que ya soy una mujer. Y una muy ociosa.


Arcade fire - We Used To Wait

miércoles, agosto 04, 2010

Esto se me ocurrió, hoy que vi de nuevo Inception

Creo que tenía mucho que no veía una película muchísimas veces. Y de hecho todo ha sido por coincidencias. Me invitaron a la premiere, Lilián vino de visita y aprovechamos para verla (nos falta discutir, junto con Olga), mi hermano la quiso ver y hoy invité a mi mamá al cine y obvio esa era la que quería ver. Ninguna de las 4 veces me he arrepentido, pero fue hasta hoy cuando me surgió el deseo de escribir algo. Antes de seguir, sólo un par de cosas: más que de Inception, mi inquietud es más por la realidad y los sueños, pero esto ya era por leer tanto cuentito de ciencia ficción. Lo otro es que tampoco voy a meter ni psicología, ni psicoanálisis ni alguna referencia fálica, voy a hablar desde donde estoy y de lo que creo saber mejor: esto que puedo llamar realidad.

Empiezo. Si hay spoilers, disculpen, aunque la verdad es que unos cuantos detalles de la película no se compara a verla, así que al diablo.

Empezando por una de las premisas más importantes en Inception: efectivamente una idea que nace desde lo más recóndito de la mente puede parecerse a una infección. Como tener un proyecto y lo estás analizando tanto que ni puedes dormir, o la simple inyección de una sospecha que da lugar a alguna pasión como la ira o los celos (la sospecha puede ser inyectada por una idea que te cruce la mente, por más ligera que sea y ahí acaba todo lo cuerdo). La cosa es que la mente funciona de esa manera: nunca deja de estar activa y por eso todas las ideas nos llegan como flechazos o rayos de luz, inserta aquí cualquier metáfora barata que quieras. Los sueños, por su parte, más que predecir el futuro y todas esas cosas que están en un rubro totalmente diferente al pensamiento frío racional, son imágenes de todo lo que guardamos ahí. En la mente todo es posible, parecido a los poderes de Kalimán. Lo que propone Inception, es que en la mente es donde tenemos absolutamente todo: lo que somos, lo que hicimos para llegar a eso y los oscuros detalles que nadie tiene por qué saber. No es de extrañar que la columna vertebral de la película es que si un agente ajeno trata de robar algo de ahí, está robando algo puro y, por ende, personal y con consecuencias destructivas. Tampoco es de extrañar que la primera palabra que recuerdes al ver la película es "Mindrape".

Paréntesis.

El otro día soñé que estaba en el ejército, era una cadete. Por error uno de los camaradas me disparaba en el dedo medio izquierdo y se estaba gangrenando rapidísimo. Entonces, ya cuando íbamos enfilados a las trincheras, empezaba a exprimir mi dedo para que se fuera la putrefacción . Después de un rato de escurrir líquido negro, mi dedo ya estaba sano y salvo; yo me sentía aliviada porque ya no me condenarían a muerte por pensar que me había mutilado para no ir a la guerra. Llegamos a las trincheras, esperamos a alguien y ahí acaba el sueño.

Fin del paréntesis

En fin, siguiendo con esto, el primer error que se comete cuando la gente dice que Nolan retrata muy mal los sueños, es que pensamos que todos soñamos igual. *Chicharra* gran error. Yo, por ejemplo, no siempre veo mis sueños de una manera nítida, siempre hay partes oscuras, borrosas y en algunos no alcanzo a ver las caras. Los sueños más vívidos que he tenido sí los puedo describir porque los "guardo" como si fueran recuerdos de hace algunos meses. Cabe mencionar, no siempre recuerdo los sueños, hay días en que tengo muchísimos y luego hay otros donde la noche pasa rápido. Muchos dicen que Nolan se vio muy detallista exagerado, yo creo que es por dos cosas muy importantes: en primer lugar, esto que dije que no todos soñamos de la misma manera (siempre hay un mar diferente en la mente de cada uno de nosotros) y lo otro es que, maldita sea, es una película. Si querían algo más obvio o que se viera más dreamy, un cambio en la fotografía de la película hubiera sido suficiente, como en Un Hombre Serio de los Coen, cuando Larry fuma marihuana y la fotografía se ve con colores fortísimos, quemados. Hacer eso en Inception hubiera sido muy obvio, todavía más si de antemano cada que se entra al siguiente nivel uno de los personajes dicen a dónde van a ir. Nolan pone a los sueños como un mundo de posibilidades y lo retrata como este lugar que de la nada, se puede inhundar. Discúlpame, pero yo sí he soñado que he volado, que bailo con alguien, que hay conciertos por el metro niños héroes. Todo pasa y por eso, tal vez, la palabra que se busca es ensoñación. Por eso mismo, este es mi primer punto por el que sí me gustó inception: lo que retrata (este mundo donde puedes hacer lo imposible), no la manera en que lo hace (hacerlo más dreamy).

Ahora, la parte de la contaminación. Para esto sí voy a meter a alguien: a K. Dick. En una de sus conferencias, Dick dijo que para él, realidad es todo aquello que no se esfuma cuando dejas de creer en ello. Y en su cuento La Hormiga Eléctrica, hay una parte -hermosa- donde plantea que la realidad universal está compuesta de la realidad particular (o noción de realidad) de cada ser humano. Más que ser un axioma (que jamás intenta serlo), a mi me parece algo profundamente hermoso e inteligente. Porque, es cierto, cualquier cosa que te pase en la realidad y cualquier idea que se acentúe en tu mente o en un sueño, puede llegar a contaminar tu vida cotidiana, la mayoría de las veces se manifiesta como pasión. Los celos, por ejemplo, pueden contaminar una relación amorosa. La envidia, la ira, la desidia pueden infectar la vida propia de maneras impresionantes. Lo mismo, en el caso de Cobb, la muerte o el abandono de alguien. Todo en tu noción de realidad se puede ver contaminado y eso debilita a cualquier persona. Y no hablo de un debilitar físico (que no hueles un perfume y te tienes que sentar), hablo de un cansancio moral. Los recuerdos que guardas en una caja en el sótano no son menos fuertes que los recuerdos que guardas en la cabeza. Los dos contaminan y dañan parte de tu higiene mental, tras la evocación de un recuerdo o idea dolorosa. Siguiendo con K. Dick, en su cuento "Quisiera Llegar Pronto", se contamina la mente de una persona al sólo poder soñas cosas malas que hizo en la realidad, cada una de esas cosas con un sentido de culpa. Es tanta la contaminación, que pierdes el sentido, la higiene mental se ha terminado. Así pasa con Cobb y con Mal. Aquí va un spoiler grande: Fuera de las teorías que dicen (que lo logró o que siguen en un sueño [O PEOR: que absolutamente TODA LA PELÍCULA es un sueño de Cobb, teoría que, gulp, yo creía muy posible]), tengo mi propia teoría, al menos de lo que vemos antes del final: sí, puede que todo lo que veamos es la realidad como la conocemos (menos, obvio, cuando están en los sueños), pero los diálogos están contaminados al saber la historia de Cobb. Los diálogos del "salto a ciegas" de Saito o el comentario del maestro de Ariadne "Vuelve a la realidad". Si bien no puedo decir cuál creo yo que es el final, quiero pensar -lo quiero en serio- que los diálogos que vemos repetidamente, son producto de la conciencia de que Cobb está contaminadísimo, gangrenado en sueños. Que bien pueden ser frases que cualquier pelagatos dice en la calle, en la película son importantes, porque siendo Cobb el personaje principal, modifica nuestra percepción de la película.

Y en tercer y último lugar (no ahondaré más, eso ya será en un cafecito si me lo invitan), es que Inception toma cosas simples y las hace grandiosas. ¿Cómo sales de un sueños? Una patada, la sensación de caer, el morir. Los niveles de sueños y, aparte, el paisaje en cada uno de ellos: el primer nivel algo urbano, el segundo algo más íntimo, ordenadísimo. El tercero: nieve, pureza, algo escondido. Y el último: un mar. El mar, esa figura poética que al parecer nunca nos va a cansar. Los arquitectos, las falsificaciones, que la mente sienta que hay un agente ajeno. Esas cosas son muy simples, pero están planteadas de tal manera que tengan un sentido más profundo. Los laberintos obvio había quedado explicado que era para tener tiempo de extraer la información, también me pareció bonito lo de las paradojas.

Y eso es todo. No haré un compendio y mejor debería seguir leyendo para la tesis, pero quería quitarme esto de la cabeza. Inception me pareció buena película porque es simple, refleja un buen mundo de posibilidades y sí, nos demuestra que no estamos solos cuando tenemos ideas contaminadas. Sin embargo, estoy de acuerdo con Sofía Téllez: para cosas oníricas, me quedo con Descartes.

Pronto: un post menos pretencioso y con más punch.

Marina And The diamonds - Girls

domingo, junio 27, 2010

Un poco sobre la frivolidad que vive en la que este blog escribe

Religiones, culturas, la misma educación. Todos en algún punto te dicen que lo material no importa. Que ni tu coche, tu celular, tus libros, todo eso es nimio si lo comparamos con tu vida per se. El mismo Hobbes dice que la justicia empieza por respetar la vida, al último las posesiones materiales. Y con justa razón, yo jamás negaría esa preferencia si yo misma lo profeso. Pero. Hace una semana veía este programa llamado Ugly Betty, el cual es uno de los mejores en la programación de Sony. Willhemina Slater, una pseudo ricachona que, para conseguir ser jefa editora, decide vender sus joyas, sus pieles y toda esa clase de pertenencias, para poder competir economicamente con Daniel, el otro jefe editor. En una escena ella está en la cama, abrazando sus pieles y sus joyas y le dice a su asistente que, a fin de cuentas, todo eso que ella va a vender, sí significa algo. Todas esas cosas que medio mundo señala de frívolas, dice ella, todas esas cosas son ella y ella es todas esas cosas. Discúlpame, que mira que yo estudié humanidades, pero es imposible no ver cierto apego, más que material, personal por ese tipo de cosas, con semejante argumento. Porque hasta el más jodido ha querido un capricho en la vida, algo más que cosas-para-sobrevivir. Y no te hablo de pieles o diamantes, un pan dulce bimbo es un capricho, en tanto que no forma parte de una dieta balanceada. Degustar un rol de canela glaseado en un parque a las 5:00 pm es uno de esos placeres que te puedo catalogar como un capricho hermoso de la vida.

Yo tenía muchísimas Barbies. Tenía la Barbie que trabajaba en un crucero (mi primera), la princesa de corazones, la Barbie del supermercado. No te miento, tenía cerca de 38 barbies. O más, la mayoría regalos de cumpleaños. Siempre fui una chica consentida, aunque también las ganaba porque la escuela era pan comido para mi (oye, era la primaria). En fin, yo jugaba con todas ellas. Con ellas nacían millones de historias y mejores telenovelones que en cualquier canal para señoras. Barbie casándose con Ken, Barbie en el bosque con sus amigas contando historias de terror, Barbie en una cena elegante con sus amigos y con Ken. Cuando invitaba a mis amigas eramos tan felices jugando con las Barbies, que yo jamás sentía cuando ya daban las 7pm y sus mamás venían por ellas. Alguna vez mi tia me llevaba a clases de natación con mi mejor amiga, Coni, y luego llevábamos las Barbies porque nos daban 10 minutos al final para jugar y jugábamos a que las barbies concursaran. En fin, yo amaba mis barbies,a todas y cada una de ellas. Tenía el supermercado, la casa camper, la alberca, la boutique. Pero llegó este día, inevitable camino a la muerte: crecí. Cada vez jugaba menos con ellas, pero de vez en cuando las arreglaba para que no se vieran tan desordenadas. Ya entré yo a la secundaria y ya ni siquiera volteaba a ver el rincón donde yo las tenía.

Y mi madre dijo


Hay que donarlas.


Y, por supuesto, obligóme a ir. Primero yo estaba confundida, porque eran mis Barbies. Me dio una mochila rosa e hizo que pusiera todas mis barbies ahí. Estaba triste, pensando que en su rincón ahora estarían otras cosas, como libros o plantas. Cuando llegamos al lugar de donación, había una chica vestida de enfermera, porque las iba a donar a un hospital de muñecas para que luego fueran regaladas a otras niñas en orfanatos. Recuerdo que fui yo, maldita sea, la que dio la mochila rosa y ahora sí, no había marcha atrás. Y es que no había regalado mis Barbies, ni los vestidos, ni los zapatos mágicos: había regalado el motor que mi imaginación había usado durante mucho tiempo para hacer historias dignas de novelita rosa. No eran las muñecas con sus cortes a la do it yourself, no. Entiéndeme, no. La chica enfermera me dio un diploma, diciendo gracias y que ahora muchas niñas jugarían con muñecas que parecerían nuevas y casi se despide con una mano en la frente, como si fuéramos militares. Dejamos el lugar y yo me sentía triste, aunque en el fondo mi mamá repetía lo de las niñas, hacer feliz a alguien.

Y hoy, algunos años más tarde, me doy cuenta de eso. Una muñeca es algo material. Eso no se niega, es muy obvio. Pero en ese entonces eran casi un tesoro para mi, porque me permitían hacer historias, casi como si yo fuera la directora de una obra teatral. Cada una tuvo una historia, en algún momento una fue la mala que al final se volvió amiga y ahora iba a la casa a tomar el té con panqués. Ahora me doy cuenta de que mi apego no era material y es lo que buscaba concluir. No me sentí mal por mis Barbies, sino porque lo que me permitieron crear y dejé atrás. Ese lado joto femenino que toda niñita quiere vivir, yo lo hice. Y hoy lo entiendo también cuando arreglo mi cuarto. Cuando arreglo mis libros, no es el apego a ellos como un montón de hojas numeradas, sino lo que han hecho de mi, los que me han hecho reir, los que me han hecho llorar, los que me han permitido pensar el horror de tocar algo y que no se desvanezca y ojalá esto fuera verdad. Cuando arreglo mi tocador, con los perfumes, las cartas y las fotografías, son parte de lo que soy, de lo que hago. La Elsa que se arregla el fleco, la que se delinea los párpados. Si alguien viene a decirme que soy una materialista, jamás lo negaré. Porque al final acepto que no soy sólo carne e ideas. Soy carne, ideas y recuerdos, los cuales muchas veces quiero que permanezcan tangibles, conservándolos. Y si decido que sean tangibles, es porque me gusta pensar en ellos seguido, sin necesidad de que sea un infierno, porque al fin y al cabo (y con bolsas negras enormes para la basura en mano), yo decido qué tirar.

Y lo conserve, para que veas


Zeigeist - Dawn Night

jueves, junio 24, 2010

We Share Our Mother's Health

1.- Días ocupados y eso ME ENCANTA. He estado ocupada con lo de tejido (ya deshice mi creación para seguir practicando jaja). He estado haciendo abstracts para ver si pegan duro. El proyecto ya va más chévere, cuestión de detalles y todo bien. Me siento bien, espero que todo salga como espero. La fe lo puede todo, como le dije a un profesor.

2.- Esta última frase me recuerda una anécdota. La otra vez fui a una crepada en casa de Sofío. La casa de ella (la de antes, creo que se mudó por trigésima vez) estaba en un fraccionamiento muy lejos de la vida urbana, aunque eso sí, qué hermosa casa, lo que sea de cada quien. Me subo al taxi, le doy la dirección... y el chofer no arranca. "Ay linda, no sé cómo llegar. Pero aguanta, deja saco Mi Guía Roji". No, qué belleza. Contados son los taxistas que me han dicho esa frase, hasta me sentí especial. Esperé unos minutos, ni prendió el taxímetro. Estaba yo perdiendo las esperanzas. Cierra la guía roji y me dice "ya sé cómo, vámonos". 30 minutos después, ya estaba en casa de la linda Sofía. Y pasó:


Elso: Señor, muchas gracias. Sin usted yo estaría perdidísima, le vuelvo a agradecer.

Taxista:
Ay señorita, ni agradezca, cómo. ¿Qué tal que me hubiera perdido bien feo?

Elso:
Bueno, señor, seguiría agradecida, así funciona la fe.


Y el taxista se carcajeó recio y no se fue sino hasta que me metí al fraccionamiento. Sí, el camino al infierno está pavimentado de buenas intenciones, pero al menos si voy para allá, ojalá me toque ese mismo taxi.

3.- Llueve, llueve demasiado.

4.- Me gané unos boletos de Apocalyptica! Me da alegria ganarme cosas así. Fueron muy amables cuando fui por mis boletos y tengo lugares muy muy buenos. ¡'Sostodoooo!


5.- Oigan, ustedes saben que quiero mucho a Bob y a Sirako. Son personas extraordinarias y en las fiestas son la sensación. En este momento, necesitan de nuestra ayuda, amiguitos pillos. Verán, Charlie Monttana hizo un concurso y ellos son finalistas. ¿El premio? ¡Cantar una rola con él! ¡Imagínense! Entonces, es imperioso que ustedes voten por ellos.

¿Cómo?


Fácil, vayan a esta página: http://charliemonttana.com.mx/?page_id=9

Luego, esto:



¡Por favor! No sólo porque son mis amigos, sino porque se lo merecen. Ellos son fans, metieron un buen de producción y prometen fiesta. Ya saben chicos, confío en ustedes.


6.- Pronto: cosas más profundas. Es que sueño, Jesú.

The Knife - Marble House

martes, junio 01, 2010

I leave my head and my heart on the dancefloor

1.- 11 de junio es el día D. El día en que dejo el museo y empiezo a ver por la tesis, mis nuevas clases de tejido, el curso de foto, las clases de francés y un sin fin de cosas que tengo planeadas y que pospuse por floja. Es más, un día agarro y hasta aprendo a manejar. Me emociona. Digo, igual me pone triste dejar el museo, pero para eso ya habrá un bonito post, por qué no. Por mientras: la nueva vida que se acerca. Prioridades ante todo: no suspender la tesis. Hasta he pensado que con el poco dinero ahorrado, comprarme una de esas mini laps para trabajar, ya que andaré de un lado para otro, aparte de que pienso trabajar en otras cosas para seguir con ingresos. Fuuum, muchas cosas. Eso es bueno.

2.- Me compré un rompevientos. Es negro con bolitas rosas y azules y lo amo. Me parece importante mencionarle, por mera cuestión personal. Tengo un rompevientos. Y está bien rompebolas.

3.- Monsieur Bob mencionó algunas cosas que te deberían decir antes de empezar la carrera de artes visuales, las cuales me parecieron sensatas. En filosofía también debe haber, aunque sería bueno que te lo dijeran con años de anticipación. Si algún adolescente quiere estudiar filosofía, yo le diría:

- Cuando veas la oportunidad, sal del país. Con beca, con un barril de zanahorias, con poderes de teletransportación: sólo sal y descubre el mundo que quieres descifrar.

- En librerias de viejo lo encuentras barato y bonito.

- Trata de aprender otro idioma. De preferencia alemán o francés.

- Atasca tu currículum y pide en los seminarios constancias de asistencia.

- Aprende a discernir tus amistades, tus profesores y tus autores predilectos.

- Ningún hombre puede bañarse dos veces en el mismo río.

- Aquí afuera todo está muy cabrón.

- Siempre carga un suéter.

4.- El sábado fui a ver Abel y oooh me gustó mucho mucho. Se agradecen las nuevas perspectivas en el cine, en lugar de secuestros, política o un intento de película sobre Peña Nieto en sus travesías por casarse con la Gaviota. El domingo fui a ver El Príncipe de Persia y la hora y media me la pasé esperando a ver a qué hora caía una turbina de avión encima de Dastan (Jake Gyllenhaal).

5.- Pintaré mi cuarto. Un color más claro. El azul cielo ya me tiene un poco harta y necesito que cambie todo. Pensaba ponerle adornos de vinil, como un muffin o notas musicales. Que cambie un poco, por qué diablo no.

6.- Sigue el calor horrible. Ugh.

Mindless Self Indulgence - Mastermind

miércoles, mayo 26, 2010

Favor de escanear tu usb antes de abrir algún archivo.

1.- Comienzo este post desde la universidad, porque ya voy a dar de alta el servicio social, pero todos los oficinistas se fueron a comer. Sorpresa, sorpresa. Hace un calor horrible. Y cada que llueve es sólo para que unos minutos más tarde haga un calor más intenso y luego a uno le dan más ganas de romper todo a su alrededor. La mutilación. Aparte, la burocracia Lasallista se caracteriza por pagar puntos karma y también acumulas kilómetros para viajar. Hoy tal vez ya pueda irme a Dubai.

2.- Fui a ver The Men Who Stare At Goats y me gustó muchísimo. La búsqueda de fe/sentido-de-la-vida siempre es uno de mis temas favoritas. Llámale dios, llámale ejército, llámale vida aburrida. Si encuentras algo y crees en eso, básicamente empiezas a pelear en nombre de eso, casi a hacerlo tu legado. Tal vez las razones no sean las más sensatas (como la guerra, por ejemplo), pero si siempre aguantas vara en lo que crees, puedes saber que tienes algo entre las manos. Lo que sea, que al menos no te quedas con las manos al aire. Tal vez nadie tiene con certeza una razón para vivir, pero no por eso no buscas razones para no morir. Algunos usan la fe, otros piensan que tienen algo importante que deben hacer. En la película, Lyn Cassady tenía su fe en el New Earth Army. Y cuando siente que traiciona su credo, sabe que rompió todo. Simplemente lo jodió. Y aunque sus conclusiones sean altamente risibles (como "el toque de la muerte" o cosas así), él ansiaba recuperar cuentas con lo que lo hizo tan feliz: una razón para luchar. Bob Wilton también tenía el corazón roto. Pero llegó su aventura, llegó su razón, una razón tan poderosa que ya lo demás era nimio. Recorrió un desierto, escuchó cosas increíbles. Pero lo encontró. Tal vez fue el agua con LSD, tal vez fue el twist de su vida. Lo importante es que hay más cosas, siempre. Y verás, pues, que como Bob Wilton, un día voy a pensar que creo en algo tan cabrón, PERO TAN CABRÓN, que yo sí voy a atravesar una pared.

3.- Iba caminando por la condesa, comiendo unos gajos de toronja con un tenedor desechable. Iba escuchando Arcade Fire y todo estaba bien. Iba caminando con la mano derecha abajo (y en esta, el utensilio). En eso, un tipillo que venía hacia el otro lado, me quita el tenedor. Volteo y namás se va, con mi tenedor negro en la mano. No volteó, no se rió, no me hizo burla. Sólo me lo quito y se fue. Me quede parada sin decir algo a ver si el tipillo se volteaba al menos a sonreir o que tirara mi tenedor. Pero no: Se fue. Seguí mi camino pero se me hizo rarísimo (ya me están pasando cosas extraordinarias).

4.- Canciones que considero muy tristes:
The Myriad - A Clean Shot
Death Cab For Cutie - Champagne in a papercup
Múm - The ghosts you draw on my back
Blonde Redhead -SW
Placebo - Black-eyed



5.- Canciones que me hacen muy feliz:

Smash Mouth - Walkin' on the sun
Supergrass - Alright
Bumcello - Bakin' in the sun
Kula Shaker - PPRIP
Lady Gaga (feat. Beyoncé) - Telephone

6.- Termino el post en casa. Está lloviendo. Mañana caloooor.

Lady Gaga - Teeth

jueves, marzo 04, 2010

Little things that I should have said and done, I just never took the time

1.- Días pesados, más porque no he podido dormir muy bien. El domingo en la noche me dio una infección estomacal hardcore y no pude dormir, mucho menos ir al servicio. Días horrible en casa con el estómago hecho un nudo de dolor. El martes en la noche intenté dormir y desperté con la sensación de que algo malo había pasado. pensé que había temblado. No vuelvo a conciliar el sueño sino hasta como las 3am, dos horas antes de levantarme para ir al servicio. El miércoles en la noche me agarra la apoplejía adolescente e intento dormir un poco. Entre el sueño y la vigilia siento que empieza a temblar y me levanto, prendo la luz y veo la lámpara quieta, mi espejo quieto, todo estático. Me acuesto más asustada y -ahora lo recuerdo- prendo la tele para que me arrulle y me duermo. Toda la noche la tele prendida. Hoy espero dormir bien.

2.- Vi a mi mejor amiga. Me dice que el mundo de posibilidades también incluye que nada pase, yo me dedico a dudar. Y ni como duda metódica, es una duda irracional, en el mismo nivel de irracionalidad que el miedo. Tomamos, ella café, yo agua mineral. Nos sentamos en una banquita y luego pasó algo. Las personas que más significan sacan tu verdadero yo. Te develas.

3.- Existe este capítulo de los simpson donde Lisa descubre la tristeza/depresión y simplemente se la pasa triste todo el capítulo. Marge trata de cambiarle el ánimo, hace su papel de madre mis-hijos-no-tienen-porqué-estar-tristes. Al final Marge le dice que está bien que esté triste. Que lo esté tanto como lo necesite, que lo disfrute casi. Lisa sonríe, Marge le dice que no tiene por qué sonreir por obligación y Lisa le dice "pero realmente quiero sonreir" (parafraseo).Hoy en la mañana estaba irremediablemente triste. Como había dejado la tele prendida, vi un poco de Frasier, el capítulo donde Frasier regresa a la práctica privada y todo le sale mal y la frustración crece. Bajo a desayunar y mi tía se queda conmigo a comer un chocolate con galletas de canela. Estábamos viendo la tele y no sé qué pasó que me empieza a contar una anécdota que tiene que ver con un chal que no era de ella, pero que lo tomó. Se empezó a reir tanto -pero tanto- que irremediablemente yo también empecé a carcajearme (lo recuerdo y me río). Ya después llegó mi taxi y me fui, ella seguía riendo. Ya en el coche me reí una última vez, mandé un mensaje y me hice bolita para dormirme todo lo que no me había dejado el mal sabor de boca de la sensación de temblor que había pasado en la noche. El taxista fue muy amable, me avisó que ya habíamos llegado, pagué y fui al servicio. Fue mi momento Marge-Lisa-Tristeza del día.

4.- Tengo una de esas pláticas con mi novio. Aquí debo repetir lo último que dije de mi mejor amiga, así que confrontar No. 2, última parte.

5.- Toda la vida se me fue en Silent Hill. Como no fui a Massive Attack por conseguir el dinero tarde, decidí invertirlo en algo mejor que sonarme los mocos con los billetes destinados a ese boleto. Así que me compré Silent Hill: Shattered Memories. Logra su cometido, presenciar todas esas cosas tan violentamente incoherentes que nos gustan a los que somos irremediablemente parte de la chaviza posmo (todos, pequeños, todos lo somos). Existen partes donde tienes que hablar con un psiquiatra y también es medio nefasto, porque todas esas preguntas influyen mucho en lo que va a seguir en el juego. Y es cierto, luego abren puertas que no, concentración de enemigos y todos esos lugares comunes que nos aterran. Ya lo acabé.

6.- Dormir.

Akira Yamaoka - Always on my mind

miércoles, febrero 10, 2010

Be Silent

1.- Hace unas horas mi fleco estaba desastroso pues no me dejaba ver, no es alaciaba bonito y aparte se sentía súper incómodo pues rozaba con las pestañas. Entonces, lo más lógico era ir con mi estilista. Y fui. La cosa es que siempe que iba había música alegre toda la estancia ahí y me la pasaba bomba platicando con mi estilista o escuchando las pláticas de la manicurista y la recepcionista. Pero esta vez todo fue diferente, porque en el lugar todo era SILENCIO. Era como si se hubiera ido la luz pero las secadoras y las planchas aún pudieran funcionar por pilas superpoderosas que no se consumen tan rápido. Al llegar todo el personal estaba reunido, platicando fúricamente sobre algo que había pasado y que me moría por saber (soy mujer, pues qué). Mientras platicaban, mis clases de lógica sirvieron para algo porque lo descifré todo. Lo que pasó fue que vino un tipillo de algún sindicato o cámara y les dijo que no podía utilizar música en su establecimiento y que, si lo hacían, debían pagar una cuota de $350 pesos por "regalías". ¿QUÉ CARAJOS? Después de cortarme el pelo y salir feliz por mi nuevo corte, es obvio que lo primero que hice fue entrar a google y ver qué onda, si los habían estafado o qué. Y para nada: eso sí existe. Se llama Somexfon y es una estupidez, si me lo preguntan. ¿Qué caso tiene la música si se le restringe tanto? Yo creo en todo eso de no ocultar el arte y lo redundante de esconderlo en casas de coleccionistas ricachones, WHATEVA, pero en serio que esto me parce ridículo. No creo que sea un problema usar música para una estética, ¿Cobrarte $350? En ese momento me di cuenta de que el dinero nada más no termina de matar cosas. Algo tan virtual como lo es el dinero, la gente tiene prioridades muy pobres. Y si el fin de la música distribuida es el dinero, con mayor razón todo este mundo sufre y tiene el concepto de maldad rondando por sus vidas.

Todo esto me recuerda a una película llamada RIP: A Remix Manifesto, donde se plantea el problema de las regalías porque un tipazo como Girl Talk usa miles de canciones para sus mashups. Haciendo cuentas, sus demandas ascienden a millones y millones de dólares, pero él sigue haciendo música y él ni siquiera da conciertos, ofrece FIESTAS MASIVAS (el que asistió al últim concierto sabe que digo la pura verdad). La película ridiculiza tanto ese tipo de asuntos legales que para fondos musicales usa canciones de dominio público como las mañanitas y otras clásicas. Ahora que tal vez escuche las mañanitas o a Miguel Aguilar en la estética a la que voy, me mueve esta idea de decir que todo es tan ridículo, que creo estar encontrando uno de los factores principales de la muerte del arte como tal. Ya murió la poesía, matemos lo demás.

Si quieren ver RIP: A Remix Manifesto, aquí la primera parte y ya en la barra de vídeos vienen las demás.

2.- Las cosas bien, todo muy tranquilo. Ya en poco tiempo saldré del servicio, aunque espero quedarme un poco más. Eso sería bonito. Si no pasa eso, bueno, tengo otros proyectos por ahí. Fotografía, tesis, todo eso que he postergado. Y no es que el servicio me detenga, pero sí consume mucho tiempo. Y sin tiempo no hay viviiiir. Dicen.

3.- Oscuridad y Luz.



4.- Siempre he pensado que el odio es unapasión titánica, una más poderosa -y por mucho- que el amor. El amor te pone idiota, paranóico, triste, lo que tú quieras. Se siente bien, pero lo hace. El odio, por su parte, te enceguece, te consume, literalmente te abraza. Como esta película de Silent Hill, la niña -representando el máximo odio sentido- abraza a la figura maternal. LA ABRAZA. El odio es todo eso que te persigue, como que sueles estar en un estado ciego (pasional) pero consciente de las cosas (el acontecer). El amor, en cambio, te mueve a un estado de condescendencia. Del odio nace todo lo malo, del amor no nace -necesariamente- todo lo bueno, así que el odio tiene un territorio muy fijo, muy marcado. Sabe a lo que va. Todo es especulación, pero así es cuando se teoriza sobre cualquier cosa. Interesante la lucidez del odio, pues.

4.1.- Se rumora que ya hay Silent Hill para Wii. La vida es buena, indeed.

Pronto: más teorizar! más amor! más juegos! más inconformidades estéticas (y de mi estética!)

Nine inch nails - Head Down

domingo, octubre 25, 2009

Una Opinión Una

Ultimamente internet ha andado tan loco y deprimente que me da un poquito de asco todo. Desde que pasó lo del impuesto a las telecomunicaciones, la gente ha tenido un comportamiento tal, que me hace pensar que sí, nos meten lo que nos merecemos (y hasta eso se ven misericordiosos, porque es POCO). ¿Saturar mails a los diputados? ¿Hashtags en twitter? Sé que grandes revolucionarios deben estar retorciéndose de sólo pensar en lo que hicieron con su herencia de ideas. Es como la abuela que dejó una serie de jarrones de la dinatía Ming y los nietos los usan para poner las flores de la parejita en turno. O tal vez exagero, pues lo ideales no son tan fuertes como para mover a la sociedad contemporánea. No entiendo a la gente y, claro, nunca me ha importado hacerlo, pero el hecho de que el detonante para iniciar un movimiento -por demás pobre- sea INTERNET, es horrible, me da mucho asco. Pero creo que debo entender que no toda la gente come, no todos se enferman (y por ende no necesitan medicinas), no todos buscan trabajo y no todos se enojan por estas cosas. Pero todos necesitamos revisar los mails, es IMPERIOSO hacerlo. Necesitamos blogs, necesitamos twitter. ¡Por Dios! Necesitamos todo eso. ¿Cómo pude estar tan ciega? ¿Cómo?

No, en serio. Como pueden ver, no critico su "poder de convocatoria", que al parecer raya en lo mínimo (pero "algo es algo"), sino que critico su intención. Critico sus prioridades, critico su manera tan egoísta de dejar a México con el rimel corrido en la esquina del baño, quitándose las costras de tanto que le han metido. ¿Sí me siguen? México: 2009 no fue tu año. No sólo porque nos están dejando sin dinero, sin alimentos, sin productos y tenemos enfermedades al por mayor, sino porque puedes ver que tus ciudadanos te dan la espalda y sólo ven por ti si se meten con internet. Como puedes ver, tus ciudadanos (y POR SUPUESTO que me incluyo, porque hasta te he señalado con el dedo mientras veo lo que pasa), todos nosotros somos unos inútiles para ti. Y ni siquiera tenemos el pie plano.

Y sé que todos tienen sus razones para defender sus propios ideales. Pero sería mejor que defendieran sus ideales, con la razón propia para ello.

Rammstein - Du Riechst So Gut

(Pronto: un post más feliz).

domingo, septiembre 13, 2009

Russian roulette is not the same without a gun

Pues estos días han estado BIEN ocupados. Hace rato que no tenía tantísimo trabajo, pero lo estoy disfrutando mucho, porque ni siquiera es trabajo que me de stress, al contrario. La cosa es esperar a que todo sea oficial para poder estar plenamente confiada de las cosas. Aunque sólo ha sido una semana me emociona DEMASIADO pasar los siguientes meses en ese lugar. ¿Mi meta? Aparte del servicio social, me gustaría tener un trabajillo por ahí. No sé si sea posible, pero ponerlo como objetivo es una manera súper de ver las cosas. Por otra parte: la purificación del lenguaje. Ya no voy a decir groserías. No es que yo sea una pelada inmunda (sólo cuando estoy muy enojada o haciendo berrinche), pero no podría dormir si llego a decirle a algún niño una palabrota. Mi nueva maldición será ¡Pantuflas! o las ya conocidas y bobitas como ¡caracoles! y ¡recórcholis! Lo que espero es que esas palabras no muten fonéticamente en groserías, que no creo, porque suenan bonito, a diferencia del ya conocido repertorio de groserías. Sé que no podré al 100% pero hey, hago mi esfuerzo. Y que conste.

Todo es tan nuevo en el servicio, te ensucias las manos (y desafortunadamente también la ropa, oh) y por alguna razón me atrae mucho la idea de que los niños disfruten pintar, dibujar y también otros talleres, como lo son los cuentacuentos y todo eso.

Como ya lo había dicho antes, me emociona trabajar con los niños. De todos modos tenemos la misma edad mental, aunque supongo que la edad física luego me vencerá y estaré cansada todo el tiempo, ugh. Los niños, ya ves, son una fuente de energía casi innagotable, seguro si les conectas cables a los deditos hacen que un refrigerador funcione. Me da miedo que luego los aburra o que al final no sea tan mágico como me lo imagino, porque si algo es cierto es que los niños ya no tienen la misma curiosidad de antes. Creo. Me dijo una de las capacitadoras que cuando llegan luego luego se van a las computadoras y que, obvio, eso medio les mata la emoción de hacer otras cosas en el museo. Ojalá no sea así, aunque tenga que aventarles crayolas. O no.

Oh, y algo más: el viernes me subí a un juego mortal y creí que moriría. Era de escalar, pasar por una escalerita y OH DIOS, pensé que me caería, me daría en la maruti ("maruti", mi mamá dixit) y adiós servicio, adiós volver a caminar, adiós ir a las olimpiadas Marte 2015. Además, el jueguito ese seguía mojado por la lluvia y OH DIOS. Pero no, lo pasé y fui feliz. Aquí una dramatización:



Ay.

**

En otras noticias, ya son ocho años desde que pasó con las torres gemelas. Recuerdo que ese día estaba en clase de matemáticas con el profesor Heriberto (uno de los profesores que me tenían mucha fe) y en eso llegó el maestro de informática, diciendo lo que había pasado. Como luego el maestro se las daba de farol, nadie creyó lo que dijo y seguimos la clase normal. Al llegar a casa, mi mamá había hecho tacos de hígado encebollado con guacamole, que creo que disfruté porque les puse demasiado guacamole. Ese día iba a ser mi primerita clase de violoncello, pero mi mamá insistía mucho en que no fuera. Yo sólo le dije que iba a ir y punto, no se discutía más. Cuando subí al que entonces era mi cuarto, prendí la tele, le puse a mtv (jiji) y la primera imagen que vi fue a la señora de un noticiero diciendo lo que había pasado. Luego, la imagen del primer avión estrellándose contra una torre, para que minutos después sucediera lo mismo con la otra. Recuerdo que, antes de sentirme mal -como cualquier persona con sentido común y tantita humanidad debería- me impresionó demasiado. Era como ver una película de Die Hard o qué se yo, pero todo se veía tan real, porque era una cámara de vigilancia. Camino a mi clase de violoncello seguí pensando en lo irreal de la imagen. Tomé la clase -la cual, eso sí, recuerdo con mucho amor- y al llegar a mi casa, las imágenes se seguían transmitiendo por Mtv. Actualmente me sigo sintiendo un poco triste de sólo recordar ese hecho y me enoja ver que la gente se alegre, como si fuera un hecho que, per se, debería causar alegría. Eso ya es más bien perversión y una perspectiva cerrada y un poco asquerosita. Y el asunto es que no sólo es sentirse mal por el hecho de que dos torres se hayan desmoronado, sino que ves los casos particulares y es cuando todavía conmociona más, como los audios de las llamadas al 911, las personas cayendo del edificio, es algo devastador. ¿Ya vieron 'Synecdoche, New York' de Kauffman? Antes de que me digan "ugh", tengo que decir que, en parte, me gustó mucho eso de la importancia a la vida individual de un lugar tan enorme como lo es New York. Y de hecho no sólo ese lugar, cada comunidad donde cualquier persona vive. O TODO el mundo, si lo quieres ver así. Y así, cuando eres tú quien ve todas las particularidades de un lugar o un suceso tan enorme, es cuando ese sentimiento de anonadamiento puede llegar. Es un hecho que lamento y estoy totalmente de acuerdo con Kant: matar a una sola persona, es matar a toda la humanidad.

Y es hora de irme, que no he hecho un trabajito, duh.

Lady Gaga - Poker Face

jueves, septiembre 03, 2009

El Vértigo Del Desprendimiento

En lugar de que vuelvan los recuerdos
en el instante de la muerte
solicito el regreso
de las cosas perdidas.

Por las puertas y ventanas: los paraguas,
la maleta, los guantes, el abrigo,
para poder decir:
qué me importa todo eso.

[...]

Wislawa Szymborska, Naturaleza muerta con globo


Han sido días un poco complicados, pero me alegra decir que no salen de los parámetros de la angustia adolescente que últimamente me rodea. Por ejemplo, perdí mi sombrilla. Qué tristeza me causa perder las cosas. Tristeza y enojo. Por ejemplo, una vez creí haber perdido mis llaves. Lo primerito que me dolía era que el llavero lo había comprado en la prepa, un día que Mme. Atenitas, otras amigas y yo fuimos a la zona rosa a vaguear y yo en Monster vi una estrella adiamantinada y sabía que ese llevero debía ser mio. Recuerdo que me había costado 50 pesos y que me lo dieron en una bolsita simplona y yo fui muy feliz porque me había enamorado de ese llavero. No había sido como el llavero de chococat y otros que ya he tenido, este es pequeño, bonito y además BRILLA. Luego me vino la idea de las llaves, las cuales no fueron nada fáciles de conseguir, porque mi mamá estaba más que segura que las iba a perder. Me decía: "si te damos un juego, hay más posibilidades de que las pierdas y tengamos que cambiar la chapa, y ya ves que en esta puerta (era en la casa nueva) la chapa no sale en dos pesos. Recuerda que aquí siempre habrá alguien que te abra la puerta" y yo sufría porque mi mamá dudaba de mi responsabilidad con una nadería como son las llaves. Al final, después de darle un discurso de que cuido mucho las cosas, me dio lo que quería y mi llavero ahora lucía la llave de la casa y la de mi cuarto. Entonces llegó este día en el que abrí mi mochila y no estaban. La tristeza me invadió, la voz de mi madre diciéndome que ella lo sabía y todo me empezó a agobiar. Fui con J. y le dije lo acontecido y ella me decía que exageraba, pero no era sólo el hecho de perder las llaves, sino que, de hecho, perder las cosas es un signo inequívoco de que uno puede llegar a ser tan distraído y torpe como para perder las cosas. Después de varias semanas sin llaves (ya ni me daban ganas de salir, pensando que tendría que tocar el timbre, haciendo más fehaciente la pérdida), un día me puse a limpiar el cajón de los maquillajes y, sí, ahí estaban. Me sentí aliviada, casi con un atisbo de felicidad. Las guardé en el bolso de mi mochila y me regodeé de orgullo de que, al fin y al cabo, no perdí nada, mi mamá no me diría que siempre tuvo la razón y, lo mejor, recuperé mi llavero. Ahora, lo que pasa con la sombrilla es que era muy práctica. Me la había dado mi tia hace unos años, para que no me mojara camino a la escuela. Mb. me decía que era como de Batman porque era azul marino y se abría bien violento. Era discreta y cumplía bien su trabajo. Recuerdo haber llegado a casa con ella, pero simplemente no está. Sería muy naïve revisar mi cajón de los maquillajes. Me siento mal de haber perdido mi sombrilla, de haber tenido un momento de torpeza y que como consecuencia yo haya perdido mi sombrilla. Este materialismo que me invade no es sólo por frivolidad, sino porque realmente me gusta cuidar de mis cosas. ¿A quién no? Ahora mi sombrilla se ha perdido y tal vez, sólo tal vez, merezco que me llueva. Oh, el estoicismo.

Elizabeth Bishop:

The art of losing isn't hard to master;
so many things seem filled with the intent
to be lost that their loss is no disaster,

Lose something every day. Accept the fluster
of lost door keys, the hour badly spent.
The art of losing isn't hard to master.

Then practice losing farther, losing faster:
places, and names, and where it was you meant
to travel. None of these will bring disaster.

I lost my mother's watch. And look! my last, or
next-to-last, of three beloved houses went.
The art of losing isn't hard to master.

I lost two cities, lovely ones. And, vaster,
some realms I owned, two rivers, a continent.
I miss them, but it wasn't a disaster.

-- Even losing you (the joking voice, a gesture
I love) I shan't have lied. It's evident
the art of losing's not too hard to master
though it may look like (Write it!) a disaster.



Ugh. Mi sombrilla. Y no es que las demás que tenga no sean prácticas, mira que hasta bonitas son, pero ya tenía cierto cariño a esa. Salir de casa, buscar un saco, acomodar mi mochila y, si estaba nublado, era la primera sombrilla que buscaba. Y ya no. Ugh.

Han sido días de cambios, tal vez buenos (quiero pensar, aunque ya sabes, las expectativas son un veneno que encuentras en cualquier Tlapalería). Me choca esa frase de "el tiempo dirá" porque siento que todo se hace más lento, que realmente el tiempo no pasa y entonces, bueno, do the math. Creo que hasta me gusta más decir "Dios proveerá". ¿Te ha pasado que esos cambios también quieres que se vean reflejados físicamente? Es raro, tal vez es lo más frívolo que me pueda estar pasando. Después de algunos años de no usar falda, fui el otro día a mi clase de estética con falda gris, unas medias moradas y zapatitos -sí, zapatos. Hoy usé el pelo suelto -y lacio- todo el día. Quién sabe, son nimiedades, claro que lo son, pero me gusta que sean detalles, simples detalles. Como le dije a Grace: Ir por el desierto, pedir un poco de agua y que Dios te escupa.

Música de estos días: Le Baron. Recuerdo que abrieron el concierto de Kaiser chiefs, al cual fui con Charlie. Nos fuimos al lobby para que me platicara la mejor anécdota que me han contado sobre un perro. Regresamos y ni me tomé la molestia de escucharlos. Luego pasaban sus canciones en comerciales de Mtv y me dije "no suenan tan mal, la verdad sea dicha". Ahora mismo escucho su EP y no son malos, maldita sea, no lo son. Si bien la letra no es poesía del romanticismo, tiene su encantito: Brilla sobre mi, aparece por la noche / ¿Cuándo vas a regresar? ¿Cuándo vas a regresar? / Sigo siempre al corazon, huyo siempre a la razón. Me agrada tener esta clase de descubrimientos, que al final lo que creías, si bien no malo, aburrido, al final es algo que te llega a agradar bastante. Como no tengo ipod y escuchar música en el celular se me hace un poco clasemediero (¿No les encanta esa palabra? es tan violenta), un día me compraré el disco. Música que escucho para ir a la universidad u otros lugares: Radiohead, todo el Kid A.

Y es hora de irme. Que arreglar el cuarto, imprimir un librito y leer unas cosas debo de.

Sombrilla mia, te extraño. Espero estés con alguien mejor (yo misma, una palmadita en la espalda).

Le Baron - Exilio

lunes, agosto 24, 2009

Beautiful, Dirty, Rich

Han sido días ocupados, pero con sus respectivos flashlights. La verdad eso de ir de oyente es una cosa bien esplendorosa, yo lo digo y lo sostengo: nada como la voluntad para estas cosas. Además son clases que me gustan, además de que la retroalimentación y la crítica es algo que me hace mucha falta. Tengo nuevas ideas, tengo la renovación de otras y bueno, ñoñamente me la paso bomba. Y siguiendo la racha de ñoñería, me aceptaron en el servicio social, hecho que me hace harto feliz. Ahorita tendré que ir a una especie de entrenamiento y la verdad es que no puedo esperar; uh uh uh, magia y color. Vienen días ocupados, entre el servicio en la mañana y la escuela en la tarde. Oh oh, la vida. En el servicio me pagarán, si bien no un salario de diputado, al final ganaré algo que podría poner en marcha otro de mis sueños en la vida, jerarquicamente está entre irme algún día a Alaska y andar en bici (este, que ya se hizo, me hace pensar que lo demás también saldrá bien). Lo primero fue estudiar filosofía, yeah. Bú, qué horror es tener esta clase de ilusiones. Soy como la lechera que va por el camino con el jarrón en la cabeza y mientras voy pensando en mis insulsas e ingenuas ilusiones, el puto jarrón se me caerá. Qué más da, esto ya no es de teen angst, por su ingenuidad es hasta infantil tener todo esto (si no me saboteo yo misma, la vida no funciona bien, ustedes verán). Pff, Bluffin' with my muffin.

Por otra parte, un par de sueños raros: se supone yo andaba en una fiesta, o en lo que sea que implique estar con gente y vasos de plástico rojos, y yo tenía que regresar a casa temprano. Como me daba muchísima flojera regresar a mi casa, decidía quedarme un rato en ese lugar, que de hecho ni me la estaba pasando bien. Ya cuando por fin llegué a mi casa, vi a un montón de gente salir de mi casa, vestidos muy a lo 90's. Entré a mi casa y le preguntaba a mi mamá qué había pasado. Ella me decía "Ay mhija, es que vino Billy Corgan a la casa y me preguntó si quería que tocaran aquí los Smashing Pumpkins y yo le dije que sí, por qué no". Y yo sólo me quedaba atónita viendo al grupo subirse a un camión e irse. Luego llegaban camiones del turibus a mi casa (en el sueño mi casa tenía un jardín enorme), porque según ahí los estacionaban y los turistas podían irse al hotel popof que está por insurgentes (que está relativamente cerca de mi casa). Cuando desperté lo hice bien triste. No juegues, ¡Los Smashing Pumpkins habían tocado en mi casa! Pero más triste fue darme cuenta de que desperté en la misma realidad y eso fue más decepcionante. Bujú. El otro sueño fue corto, se supone estaba en un examen profesional de una amiga y que ella empezaba a llorar amargamente. Todo el mundo estaba muy confundido, ella se salió del examen y todo el mundo hizo igual. Yo fui la última en salir y lo primero que vi es que había un funeral y todos se habían unido a la marcha luctuosa. Yo no sabía qué hacer, así que sólo empecé a caminar con la gente que lloraba. Desperté y no supe cómo interpretar eso. No, en serio, me dio más tristeza lo de los Smashing Pumpkins.

Salió al cine una nueva película con Will Ferrell, algo de Tierra Perdida. Sobra decir que peca de sosa y un poco burda (si usted no conoce a Will Ferrel dirá que qué novedad hay, pero tiene buenas pelis! Blades Of Honor, Ricky Bobby, Stranger Than Fiction, en fin), aunque también tiene ciertos flashlights de cosas graciosas. Por ejemplo, lo divertido que es el monchis después de tener los sentidos alterados. Gracias a este tipo de alteraciones, aún recuerdo el MEJOR Y MÁS MAGNÁNIMO café con leche y pan al vapor de toda mi vida. Y no bromeo. Siguiendo con la película, también está la imagen de Will Ferrell acostado atrás de un cadillac. Alguien le pregunta "¿Qué estás haciendo?" y él responde "Me estoy rindiendo. Y se siente TAN bien" y oh, qué cosa, me pareció una línea muy graciosa y realista. Por ejemplo, lo comentaba con unos amigos, en caso de una enfermedad, la rendición ahí es la aceptación del fin de una larga vida, que se ve reducida a meses, si bien le va a alguien. Me parece muy curiosa (en un buen sentido) la gente que acepta no luchar contra una enfermedad, aceptando la muerte (ya en sí) inminente. No sé por qué Will Ferrell me hace pensar en eso. La muerte es un tema que me da nerviosismo, más cuando meten a la permanencia de la conciencia después de la vida. Brbrbr. En fin, la aceptación de la muerte me recuerda mucho a Proust, este párrafo se lo escribió a su amigo Willie Heath; me encanta y me hace ver a la muerte de una manera más tranquila:

Como los amantes cuando empiezan a amar, como los poetas a la hora de cantar, los enfermos se sienten más cerca de su alma. La vida es algo duro que aprieta demasiado, que nos hace perpetuamente daño en el alma. Al sentir que sus lazos se aflojan un momento, pueden experimentarse clarividentes dulzuras.


En fin. Una semana ocupada, gracias.
So this haunts me, haunts me, haunts me, haunts me.

Tengo tarea de estética y vieras que son fotocopias. Uh.

Placebo - Special Needs

martes, agosto 04, 2009

Pretend that sex wasn't our intention.

1.- Y ahí tienes, que el sábado fui a ver esta película de Los Bastardos (después de que, dos horas antes, fui a perder mi tiempo a la cineteca a ver si podía conseguir boletos para la función de Metrópolis, lo cual fue imposible porque se vendieron como pólvora) y qué te puedo decir. Hay algo que me dice que sí me gustó, pero al mismo tiempo hay cosas que nada más no me cuadraron. Es lenta, sí, pero se justifica. Y creo que eso de la lentitud de los diálogos fue lo que me desesperaba hasta cierto punto hasta que pasó lo que pasó y me pilló tan de sorpresa, que hasta me dolió el estómago (literal). No me acostumbro a esa clase de cosas que a los directores luego les da por hacer. La recomiendo, sí, por qué no, pero en serio me deja como con un aftertaste muy extraño, como si hubiera comido bien sin saber lo que es. No diré más, porque sería arruinar la trama de la película (huh?), pero pero pero qué cosa.

2.- Por igual, noté que ya venden cerveza en el cine, hecho que me parece un poco ridículo y desagradable. En primera, el precio. ¿$35 una lata? ¿En serio? Me parece algo muy exagerado como para algo (tan ridículo) como beber cerveza en el cine. Eso y por otra parte, esta adaptación del cine a lo clasemediero, como si realmente el vender cerveza es algo que deja satisfechos a los clientes. "Ampliar El Mercado" dicen ellos, ridículo digo yo. Wey, mejoren los sillones, las pantallas, qué se yo. Ah, pero ya hay cerveza a $35. Esperando la película, entra un chico y pone una expresión de sorpresa y empieza a vociferar que venden cerveza, se compra una y de repente: es feliz. 35 pesos cuesta lo que para él es la felicidad, cuando en otros lugares está a 12 pesos, donde bien pudo triplicar su felicidad. Joder, qué va, al césar lo que es del césar.

3.- Ese mismo día (pasaron muchas cosas el sábado O_o) me compré un disco por el cual seguramente muchos de ustedes dudarán de mis gustos musicales (una-vez-más), como cuando los padres dudan de que su hijo dice la verdad. Pero la opinión ajena sobre mis gustos musicales ya no es un problema, puesto que he visto peores casos, como la gente que dice que no escucha música. En fin, que me compré el nuevo disco de Lady Gaga. Y no tengo ninguna defensa, ninguna excusa, sólo diré que, después de pregonar que "no era de mis gustos" o que hasta cierto punto "me caía mal", descubrí que me gustaba, que su pop-electroso-pegajoso me atraía y que, quién dijera, creo que soy igual de especialota que ella, excepto que ella es rica y yo, claramente, sólo soy payasa. Los que han escuchado el disco, saben que todo él es una oda a lo posmoderno, canciones que hablan de pensamientos "malos" (risita burguesa), fiestas con chicos, que queremos fama y lo sexy que es el dinero. Y de verdad, esas odas al posmo no son nada nuevo para mi, ni para ustedes, no finjáis. Pero fíjate en los detalles: en el disco, vienen los agradecimientos, como cualquier persona sensata que saca un disco debería hacer. Antes de leerlos, pensé que le daría las gracias a Tiffany&co, mtv, myspace o esas cosas de las que tanto hablan los jóvenes de hoy en día. Pero fíjate nada más lo que dice la desgraciada esta, después de decir los nombres de sus familiares:

Thank you for teaching me the importance of family, and showing me the value of always sitting down to dinner together -and never taking a bite till everyone was present. And thank you to all the women in this family, for teaching me how to be one.


Y a menos que alguien muy cursilón le haya redactado los agradecimientos, creo que, viniendo de ella, es una imagen preciosa decir eso de la familia, y más al hacer énfasis en lo que te enseñaron, una cosa tan simple como no comer hasta que estén todos. Por esa clase de cosas es que siempre pienso que cuando la gente vuelva a lo simple, sabrá que la vida no es tan complicada (realmente no lo creo pero óyeme: qué aburrido es no creer en nada). Así debe ser esto de creer que puedes colocar tu fe en cosas como estas. Ya el disco, aparte, pues me gusta y qué. Por ahí dicen que es hombre. Jajajijjajajo.

3.1.- We're Plastic but We Still Have Fun!

4.- Me encanta escuchar, cada cierto tiempo, a Arab Strap. Le decía a Dadaisis que es como mi teen-angst musicalizado. Phone Me Tomorrow es una canción ENORME, pero ahora mismo escucho Last Orders y bueno, la vida va: Always the last chance for you and me. First come apologies, then the plea / I wash the walls as you pack your stuff. I've had too much and you've had enough.

5.- Confiar en que la gente puede cumplir lo que dice que hará.

6.- Soñé que mis amigos de la universidad y yo teníamos un equipo en contra de otro (no sé cuáles eran los ideales ni de nuestro equipo ni de la contraparte), pero mis amigos y yo nos vestíamos como si fuéramos del EZLN. Entonces, la cosa es que íbamos a boicotear a nuestros enemigos como infiltrados y el primer paso era ir a una ceremonia. Cuando llegábamos, todos corrían atrás del edificio y yo me iba poniendo mi uniforme de la preparatoria y me colocaba junto a los maestros de ceremonias, como si yo fuera a dar el inicio del boicot. Pero en eso, a mis amigos les ofrecieron una camioneta que le decían "el helicóptero" y a todos se les olvidó la misión, así que cuando me dirigí a ellos, todo estaban viendo una pantalla con imágenes, esperando ver la tan aclamada camioneta, imagen que nunca llegó. Mientras yo veía a todos hipnotizados con la pantalla, un tipo calvo me dijo "ya está lo de tu brazo" y yo veía mi brazo y (atención Lilián, amigui, si lees esto, porque diré a los animales PROHIBIDOS [oh oh, yo sí me preocupo por ti!]) había un tatuaje de dos serpientes enroscadas en una daga. El tatuaje era feo y yo empezaba a paniquearme, porque era una imagen que NO quería en mi brazo. Desperté, muy exaltada, me vi el brazo y qué bonito fue verlo sin ese tatuaje. Brbrbrbr.

7.- And what if it never comes back, it just stays out there on the sea.

Lady Gaga - LoveGame

martes, julio 21, 2009

In Limbo

1.- Supongo que el querer dormir ya, pero tener (sí, por obligación) que estar despierta hasta las doce es una de esas cosas que deberían ir en el blog absurdo o algo así, pero decidí venir al pequeño blog a aplicar la buena distracción. Y digo que es absurdo porque, sabrán ustedes, sufro de un insomnio terrible, y estos días he dormido a buenas horas, desayuno a las 8:00 am (y veo La Niñera, yeah!) y todas esas cosas. Entonces, ahora estar aquí, hasta las doce, me parece bastante... ameno. Qué decir. Podría ser peor: insomnio hasta las 5am. Y ahorita no ando como para aguantar vara tanto. Demos gracias a la educación kantiana-cristiana y sus ideas sobre la muerte, que al menos me esclarecen la cabeza. GRACIAS.

2.- Sueño extraño . Soñé que iba en el asiento copiloto en un camión con otra persona, totalmente desconocida. Pero, se supone yo no era una persona, sino que era una cámara. En eso, el camión sale disparado de la carretera (supongo?) y yo veo cómo el piloto se quema, pero sin fuego, es decir, yo sólo veía cómo se chamuscaba la piel. LITERAL Y LENTAMENTE. Todo se veía en cámara lenta, cabe mencionar. Yo veía borroso, como si fuera una cámara de seguridad. La cara del otro era de un auténtico sufrimiento y veía cómo la piel se llenaba de venas y toda hinchada. Yo no podía ver a otro lado, así que estuve buen rato viendo cómo se iba hinchando la piel, hasta que llegó un niño, lo tomó por los hombros (más cara de dolor) e intentó darle respiración boca-boca, lo cual todo mundo que me lee sabe que eso, en sí, es ya un intento de salvar al prójimo bastante absurdo. Por fin desperté -a las 8am- para hacerme un queso panela asado con jitomate al orégano y jamón serrano. Mi hipótesis de haber soñado eso, es por mi reciente interés al tema del sufrimiento por morir en la hoguera, el desenchufe del cerebro o la previa muerte por asfixia. Es un tema interesante, si tomamos en cuenta que lo que dictan los entendidos (de la teoría que más me gusta, que es la primera), es que el dolor se vuelve tan intenso, tan insoportable, que el sistema nervioso se desenchufa y lo que llega es esperar a morir. "Así debería ser siempre" le digo a la amiga que me lo contó; tener un interruptor En Caso De Dolor Insoportable. O tener interruptores para todo, como mi teoría de que Charlie Monttana tiene un interruptor para ponerse ebrio ipso facto, sin la necesidad del alcohol. Pero pero pero, se desenchufa el cerebro, qué cosa. Es como ese capítulo del laboratorio de Dexter (le decía el otro día a Hamletmaschine), en donde Dexter sobrecarga tanto su cerebro que Puf! se apaga. Y lo que queda es un chico simplón haciendo estupideces. Sería bueno tener un rato unplugged, probablemente es similar a como cuando estás drogado, con la misma cara y el mismo sentimiento de querer seguir la manchita que está en el piso junto al zapato de uno de tus amigos.

2.2.- Mira lo bonito de internet: Encontré el capítulo de Dexter!

3.- Sigo con Houellebecq. Si debo decir la verdad, Daniel1,15 es de los capítulos más brutales, hasta ahora. Qué congoja leer cosas así. Como si estuvieras escuchando algo, el mundo se derrumba y el tipo que te habla te da palmaditas sobre la espalda. Son cosas que por siempre te preguntas si deberías vivir, pues. Además, el personaje es tan contradictorio, como yo. Siempre he creído que el amor, como eje central de una obra, es algo muy complicado, cayendo en una tautología, donde uno siempre concluye que el amor es una incógnita. Igual y es como la religión, pide demasiado de cualquier persona, cayendo en lo inhumano:

El amor te vuelve débil, y el más débil de los dos acaba oprimido, torturado y finalmente muerto a manos del otro, que por su parte oprime, tortura y mata sin intención de hacer daño, sin sentir placer alguno por ello, con una total indiferencia; eso es lo que los hombres, por regla general, llaman amor.


La primera vez que había leído algo tan lúcido, fue por parte de Spinoza, en el tratado de la Reforma del Entendimiento. Luego con Chesterton y ahora Houellebecq. De cierta RETORCIDÍSIMA manera creo que se complementan (como lo de Spinoza y Houellebecq), muy dentro de mi creo (o quiero creer)que se contradicen. Pero qué puede uno decir.

3.1.- Por otra parte, Nietzsche (Sí, ¿Y qué?) dijo: "Sólo lo que no cesa de doler, permanece en la memoria". ¿Te das cuenta? La piedra de Sísifo, en los hombros. Históricamente, socialmente, individualmente y bueno, la lista sigue.

3.2.-

En ninguna bondad, en ningún amor
voy a creer,
más indefensa
que las hojas de noviembre.
Ni a confiar,
en nada vale la pena confiar.
Ni voy a amar,
a llevar el corazón vivo en el pecho.
Cuando suceda lo que ha de suceder,
cuando suceda,
me latirá un hongo seco
en lugar de corazón


- Wislawa Szymborska, Noche (fragmento)

3.3.- Por otra parte, eso de ser civilizado. "Somos civilizados". Puede que en ese párrafo de Houellebecq, se encuentre la respuesta al fundamento de la abnegación: mera civilidad. O no.

4.- Extraño los días fríos. Me incomoda demasiado fumar bajo pleno sol, sentir una modorra insoportable mientras voy camino a casa (qué ganas de dejarse caer) y bueno, todos esos detalles. Abrigos, nariz fría, labios resecos. Extraño el otoño.

5.- Mes de julio. Mis categorías de Jeopardy! son:

- Modorra insoportable
- Odio al clima caluroso
- Cambios constantes de humor
- Arrepentimiento
- Desayunos hogareños
- Miradas perdidas
- Falta de __________ (insertar sustantivo).

6.- Ahora que mi papá tiene un trabajo de tiempo completo-y-más, que Charlie ya no ha mandado señales de vida y que no he visto a J., puedo decir que qué falta me hacen. En fin, lo decía más que nada porque encontré esto y, Charlie, si lees esto, se te extraña un buen. Haces mucha falta ;( Nueva canción de muse.

7.- Everything In It's Right Place.

7.1.- Status Personal: In limbo, sin duda alguna: I'm on your side / Nowhere to hide / Trapdoors that open / I spiral down.

Pfff. Las 11pm. En una hora podré dormir.

Radiohead - Karma Police